Cultura

Pablo Aranda y ‘El mundo del revés’, últimas palabras dedicadas a primeras experiencias

  • Con una mesa redonda y la presentación de su novela póstuma en el colegio Salesianos se rindió homenaje al autor malagueño, fallecido en 2020

Pablo Aranda en una imagen de 2018.

Pablo Aranda en una imagen de 2018. / Javier Albiñana (Málaga)

Gonza tiene unas ocurrencias que descolocan a cualquier adulto. A sus padres, a su abuelo con alzheimer, a sus profesores, entre ellos el estricto Mortadelo, el culpable de que le hayan quitado el móvil. Y sin él no sabe estar. Sobre todo porque espera la llamada de Gema, que ha desaparecido de su vida sin dejar rastro. Ya no contestará al “Ola k ase” tecleando palabras escasas de vocales. Ya no le invitará a un colacao mientras hacen los deberes. La pantalla se ha fundido a negro, como la vida de Gonza.

Se le puso El mundo del revés al protagonista de la novela póstuma de Pablo Aranda, el primer libro de literatura juvenil escrito por el malagueño y presentado al premio Edebé de literatura infantil y juvenil. Fue hace dos años y el premio no lo ganó, pero quedó finalista y llamó la atención de la editora Reina Duarte.

“Nos llamó la atención porque prometía tratar un tema tan serio como es el acoso a través de las redes de una manera desenfadada, desdramatizada, profundizando pero, a la vez, dejando claro que se podía hablar de ello con ironía y humor”, comenta Duarte. Entonces tiraron del hilo de ese manuscrito sin nombre y detrás de la madeja estaba Pablo Aranda.

“Nos pusimos en contacto con el escritor a través de su agencia literaria y resultó que ese talento que habíamos olfateado era el de Pablo Aranda”, dice la editora. “A partir de ahí intentamos potenciar al máximo todos los valores que vimos en la novela y el autor se puso manos a la obra y volvió a reescribirla, el resultado es el libro que ahora todos los jóvenes pueden disfrutar, una novela póstuma que nos hará reír y que también nos hará pensar”, agrega.

El mundo del revés lleva unos meses en las librerías. Pero este jueves fue la presentación oficial en su ciudad natal, más concretamente en el Colegio San Juan Bosco, en Los Salesianos, donde los dos hijos pequeños del autor van a clase, donde él fue profesor de Lengua y Literatura algunos años. El arquitecto Juan Gavilanes, amigo desde la infancia de Aranda, participó en una mesa redonda junto a Antonio Gil, director del centro, Inmaculada Palma, directora pedagógica de Salesianos, Emilio Jiménez, jefe de ventas de la editorial Edebé, el escritor Miguel Torres y la moderadora Berta González de Vera.  

“Es su barrio, el colegio de sus hijos, yo creo que a Pablo le gustaría, su literatura estaba muy ligada a Málaga y sus calles, tiene sentido que esto se haga en su zona”, considera Gavilanes. Y apunta que “el libro es un nuevo regalo que Pablo nos hace, es una delicia. Es divertido, ameno, positivo, trata de problemas reales, actuales”, agrega. Para el arquitecto, “es muy bonito que volvamos a recordar a Pablo en acción, el libro es una demostración más de su vitalidad, su trabajo, su esfuerzo y su labor como autor”.

Comenta Gavilanes que la editorial le hizo el encargo en vida, “entendió que era un libro destacado y consideró que merecía la pena publicarlo, con lo cual El mundo del revés es voluntad suya y él sabía qué iba a pasar, no es una obra que estuviera en una esquina o algo que decidiera la editorial hacer después de muerto”. Así que, aunque ya estaba enfermo, Aranda pudo terminar de darle forma, pulirlo y presentarlo a la editorial, aunque finalmente haya visto la luz tras su fallecimiento.

“Este acto, la presentación de su libro, tiene mucho del espíritu positivo de Pablo, que llega y trasciende, es como un balonazo que te pega, como fuegos artificiales de alegría. Yo creo que hay que verlo así, a pesar de la tristeza que supuso su pérdida”, comenta Gavilanes y recuerda que Aranda también tuvo una incursión en la literatura infantil que le dio muchas alegrías.

Portada de la novela 'El mundo del revés'. Portada de la novela 'El mundo del revés'.

Portada de la novela 'El mundo del revés'.

Y El mundo del revés es una suerte de “punto intermedio” con la frescura de las obras infantiles y los personajes adolescentes que se encuentran con cuestiones que son antesala de la vida adulta, el deseo, las aspiraciones, las frustraciones, los encuentros y desencuentros.

“El libro toca temas que les tocan y afectan a los adolescentes, que es el público principal al que va dirigido, pero creo que cuando lo lee un adulto –que antes fue adolescente– puede entender perfectamente de lo que habla”, agrega el arquitecto.

Son temáticas que les tocan a los más jóvenes, como las primeras experiencias y su particular relación con el entorno. Pero no se queda en la superficie. Aborda preocupaciones tan contemporáneas como la conexión humana a través de la tecnología, la violencia en las redes o la incomunicación intergeneracional. Y como solía hacer en su propia vida, asegura su amigo, la obra de Aranda derrocha “vitalidad y optimismo”.

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