Premios Ateneo de Teatro Por un teatro para ver de cerca

  • El Espejo Negro de Ángel Calvente se alza como gran triunfador en los Premios Ateneo de Teatro, que celebró este miércoles su gala en el Cánovas a modo de reivindicación de la escena malagueña

Foto de familia de los premiados, este miércoles, en el Teatro Cánovas. Foto de familia de los premiados, este miércoles, en el Teatro Cánovas.

Foto de familia de los premiados, este miércoles, en el Teatro Cánovas. / Javier Albiñana (Málaga)

Si según el clásico lo que no se nombra no existe, la costumbre del sector cultural de premiar a sus mejores creadores tiene que ver, precisamente, con el empeño puesto en nombrar, en destacar, en hacer aflorar en medio de la actualidad a las personas que merecen el reconocimiento social por su actividad pero, más aún, a la actividad en sí. Hace un lustro (ayer mismo, vaya), el teatro malagueño carecía de unos premios propios desde los que impulsar a sus primeros valores y, de paso, reconocerse y reivindicarse; fue el Ateneo de Málaga, en virtud de dos actrices ateneístas, Marina Giménez Devesa y Noelia Galdeano, mujeres de la escena imprescindibles donde las haya, la institución que tomó la iniciativa con la puesta en marcha de los Premios Ateneo de Teatro, cuya cuarta edición se celebró este miéroles en el Teatro Cánovas con buena parte de la profesión de la mano. En una animada gala sazonada con la música de The Hula Hula’s y dirigida por las mismas Giménez Devesa y Galdeano, El Espejo Negro, la compañía de títeres de Ángel Calvente, se alzó como la gran triunfadora en un palmarés ya dado a conocer con antelación. Pero el primer ganador fue, por derecho, el teatro malagueño. Como correspondía.

Ángel Calvente, de El Espejo Negro, con uno de sus premios. Ángel Calvente, de El Espejo Negro, con uno de sus premios.

Ángel Calvente, de El Espejo Negro, con uno de sus premios. / Javier Albiñana (Málaga)

Así, El Espejo Negro recibió cuatro de los principales galardones por su obra Espejismo, al mejor espectáculo, mejor obra original (para Ángel Calvente y Angélica Gómez), mejor dirección (para Ángel Calvente) y mejor diseño de iluminación (obra de Antonio Regalado y Laín Calvente). En el apartado interpretativo, el premio a la mejor actriz fue para Macarena Pérez Bravo, de Pata Teatro, por Lázaro de Tormes; mientras que Andrés Suárez recibió el premio al mejor actor por su trabajo en Mira cómo te olvido, la obra de Antonio Álamo producida por Factoría Echegaray. La compañía Inestable Teatro se llevó el premio al mejor espectáculo infantil por Frontera Norte, mientras que el Premio Ateneo al mejor espectáculo musical fue para Chamana, de LaPili. María del Mar Suárez La Chachi, por su parte, recibiró el premio al mejor espectáculo de danza por La espera. Como colofón, la compañía Producciones Miguel Pino, creadora de Peneque El Valiente, recibió una mención especial por su 60 aniversario.

No faltaron en gala peticiones para la recuperación del circuito teatral andaluz

Durante la gala, premiados, miembros del jurado y encargados de entregar los premios hicieron mención a la libertad de expresión, a la recuperación del circuito de artes escénicas en Andalucía como cuenta pendiente, a la unión de las compañías y a la misma tradición del teatro hecho y compartido en Málaga. Pero, sobre todo, quedó patente el talento que la ciudad es capaz de generar para su escena.

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