Ignacio del Valle

Inclusión a todo trapo

La 38ª Copa del Rey de Vela nos salpica con estelas espumosas teñidas de velocidad

La 38 Copa del Rey de Vela nos salpica con estelas espumosas teñidas de velocidad. Tripulaciones de centelleantes dentaduras y miradas de espejo. En ese sofisticado clima de alta competición y glamour de gorra, destaca el desafío humilde del Aldebarán. El equipo del Club Andaluz de Vela Adaptada compite en igualdad de condiciones con el resto de la flota de su categoría. Lo hacen en una muy veterana embarcación. Un yate Beneteau First 38s5 duro de casco. La mar sana, navegar a vela mejora la autoestima de las personas más frágiles: discapacitados físicos e intelectuales. Sentir las olas, el viento en la cara, la responsabilidad de maniobrar a bordo. Superarse, saberse más útiles y capaces. Formar parte de un equipo de regatas donde cada gesto se ensaya y optimiza hasta que salga de forma automática. Competir en la Copa del Rey. El sueño hecho realidad, estos chavales no se conformaban con mirar las olas desde el otro lado del televisor. Ahora protagonizan un documental: Millas de superación.

Entre los ocho tripulantes del equipo malagueño del Aldebarán, cinco son discapacitados físicos o intelectuales: severas deficiencias de visión y auditivas, patologías cardíacas…, da igual, manejan la mayor y lo que haga falta. Entrenando meses contra viento, marea, roturas y pérdidas de material. La cara desagradable de ráfagas de muchos nudos y mareos por hora. En esos momentos tensos, nadie pierde la calma y se tiene la confianza de estar listos para seguir en liza. El patrón cuenta que los chavales se comportan en esta clase de trances ajenos a los pantocazos en los que todo el barco cruje y empapa. La 38 Copa del Rey de Vela cuenta con el patrocinio y mecenazgo de 41 marcas, para estampar su imagen y compromiso en el photocall del verano. Al Club Andaluz de Vela Adaptada desde su fundación a mediados de la década del dos mil le han apoyado el Puerto Deportivo de Benalmádena, el Puerto Deportivo de Marbella y la Diputación de Málaga. La expedición está haciendo un papel más que digno, aquí no hay lugar para el fracaso. En términos militares derrota es la retirada desordenada de un ejército vencido. Derrota en la mar es el trayecto que recorre una nave desde el punto A al punto B. El desafío del Aldebarán nos está regalando una derrota muy victoriosa en la inclusión a todo trapo. Campeones.

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