Las dos orillas

Contra la Monarquía

En ningún país de la Unión Europea el vicepresidente del Gobierno es un antisistema, ni se comporta como tal

La polémica entre Monarquía o República, que han montado los de Unidas Podemos (con la complicidad del PSOE, que practica un doble juego) es artificial y engañosa, un señuelo burdo que lanzan en un momento de agobio para este pésimo Gobierno. Cuando España vuelve a ser el país europeo con más casos de coronavirus, cuando un grupo de 20 científicos piden en la revista The Lancet una investigación independiente de la gestión en España por su alta mortalidad, con la economía arruinada, el turismo hundido por el boicot europeo, y con los contagios multiplicándose. En ese contexto, Pablo Iglesias (para frenar su decadencia política) lanza el debate contra la Monarquía. Con una deslealtad canallesca. En ningún país de la Unión Europea el vicepresidente del Gobierno es un antisistema, ni se comporta como tal.

El rey emérito Juan Carlos I de Borbón (gracias al cual existe la democracia parlamentaria actual en España) abdicó en 2014. Quizás ha cometido irregularidades personales. Aunque hasta ahora no ha sido condenado por ningún tribunal, ni siquiera está imputado. El caso fue alentado por la princesa de las bragas de oro y el capitoste de las cloacas del Estado. A este último, Villarejo, cuando apunta el ventilador de la mierda hacia la izquierda, no se le presta la menor atención. Pero se le da credibilidad total si apunta en la otra dirección. Sea lo que sea, el rey emérito tiene inviolabilidad hasta que abdicó, y además la presunción de inocencia mientras no sea condenado.

Obligarlo al exilio, a sus 82 años, es una vergüenza nacional. No se ha fugado; lo ha echado Pedro Sánchez, que le impuso esa condición al rey Felipe VI para el apoyo del PSOE a la Monarquía. Ha sido un error ceder a esas presiones. El rey emérito debe volver a España. Pero, en cualquier caso, si un rey inactivo fuera condenado, eso no deslegitima a la institución. Serían responsabilidades personales.

La campaña contra la Monarquía está liderada por Pablo Iglesias y Quim Torra, lo que permite augurar mucho futuro al rey Felipe VI. Los españoles deben apoyarlo como se merece. En España, hubo dos intentos de crear repúblicas en el último siglo y medio, y ninguna duró ni siquiera una década. La Monarquía se reinstauró gracias a los republicanos. En Dinamarca y en Suecia, países frugales donde gobierna la izquierda, también hay monarquías. Ese debate no tiene sentido, es una trampa, y lo han abierto para ocultar los verdaderos desastres que están causando.

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