Reflejos de Málaga
Jorge López Martínez
Y nos hablan de Epstein…
En Torremolinos se está despertando un movimiento que hará historia dentro y fuera del colectivo Lgtbi, se trata de una agrupación de hombres maduros homosexuales y bisexuales que se reúnen para festejar su momento dorado. Muchas de las iniciativas de ocio van dirigidas a la gente joven. Por fin se está mirando a las personas mayores o maduras. Esta tendencia procede de los Estados Unidos y se está extendiendo por casi todo el mundo. Me alegra que España sea pionera dentro de Europa. Casi todos estos hombres son jubilados y muchos han tenido que superar un matrimonio tormentoso porque fueron obligados a casarse con una mujer. Algunos me han transmitido su momento de plena felicidad al ser ellos mismos, sin tapujos ni presiones. Afortunadamente, mantienen contacto con su familia y con sus hijos. Otras parejas de distinto sexo conviven felizmente al superar este obstáculo. El amor finalmente triunfa. Esta iniciativa ha sido promovida por un ciudadano ejemplar, cuyo altruismo es digno de encomio: Alexis Gil. Un venezolano casado con un americano que nos ha devuelto la alegría y las ganas de vivir. La próxima convocatoria será en mayo y acudirá gente de todo el mundo.
Justamente ayer, hablando con uno de ellos, me transmitió su pesar al sentir que había perdido toda su vida. En este momento convive con otro hombre y se siente plenamente realizado y muy feliz. Desgraciadamente, le han transmitido malas noticias referentes a su salud.
Nos es justo que tantas personas hayan o hayamos sufrido la tiranía social y familiar. No sé si alguna vez se nos pedirá perdón por el daño causado. Cuando concluya la biografía de Sandra Almodóvar, que tantos quebraderos de cabeza me está causando, empezando por la productora El Deseo S.A., me embarcaré en otra novela donde expondré el sufrimiento y la presión que padecieron todas estas personas durante su juventud. El Régimen, la familia, la sociedad y la Iglesia fueron determinantes para frustrar y condenar a toda esta gente al ostracismo, la infelicidad y la amargura. Hay que agradecer a Alexis esta iniciativa cuajada de esperanza y alegría. Ahora somos nosotros los que estamos diciendo: aquí estamos y existimos. Sin rencores. Solo pedimos comprensión y apoyo. Y que no se mire hacia otro lado.
También te puede interesar