El lenguaje electoral

Lo que deben saber es la quinta acepción que da el diccionario a ciertos términos, que el votante desconoce

Según afirman los estudiosos, un niño de 4 años maneja unas 1.500 palabras. A los 6, gastan 6.000, mientras que de adulto usamos unas 20.000 de las 40.000 que conocemos. Las cuales no siempre son insuficientes para saber qué nos quieren decir en una campaña electoral. Y no se trata de una falta de comprensión lectora, como podría inferirse de que la amplitud del léxico manejado sea inversamente proporcional a la capacidad de enterarnos. Se trata de un hecho más sutil que ya puso de manifiesto el profesor Maximum Shameless en el capítulo de su tratado dedicado a la elaboración de los programas electorales. Para él, los redactores de tales desiderátums no necesitan conocer más palabras que el común de los mortales que concurre a las urnas. Es más, el empleo de una verborrea excesivamente amplia puede ser contraproducente y hacerlos quedar de pedantes. Lo que deben saber al dedillo es la quinta acepción que da el diccionario a ciertos términos, que el votante desconoce. Así, y solo a modo de ejemplo, necesitan saber que "impulsar" también significa: elaborar un conjunto de estudios cuyo número tiende al infinito a la espera de ver qué se nos ocurre mientras. Que es diferente a "llevar a cabo" y que suele conjugarse con los verbos contratar, redactar o ejecutar. Por ejemplo: contrataremos la redacción de los estudios necesarios y llevaremos a cabo… Claro que siempre es mejor el verbo revisar. Aplicado a cualquier política fiscal, el resultado puede salir tanto al alza como a la baja y nadie puede llamarse a engaño.

Para seguir esta estrategia, Vox se ha dado cuenta que no hacen falta las 188 páginas de propuestas del PSOE o las 426 del PP. Donde también se pueden encontrar compromisos concretos cuya ejecución podrá reclamarse. Con una página basta para conjugar los verbos luchar, impulsar, combatir y defender, y marcharnos de cruzada contra el extranjero invasor en defensa de las riquezas y variedad de nuestras provincias, que, acabo de enterarme, alguien quiere homogeneizar. Dejar es otro verbo que requiere de amplias matizaciones. Sobre todo, si se refiere a dejar el escaño. En cuyo caso, el complemento circunstancial de tiempo "de forma inmediata" significa cuando considere oportuno. Y la explicación ""en aras de mantener la actual condición de abogada del Estado en servicios especiales", continuar cobrando como parlamentaría en lugar de gestionar un permiso no retribuido.

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