Malos tiempos para la moderación

10 de febrero 2026 - 03:08

El PP perdió dos escaños fracasando en su intento de lograr desasirse de Vox. El PSOE perdió cinco, fracasando en su intento de superar su peor resultado histórico. Solo la derecha y la izquierda extremas de Vox y Chunta Aragonesista ganaron votos, duplicando sus escaños: Vox pasando de 7 a 14 y Chunta de 3 a 6. Ciertamente la suma de la izquierda populista (Chunta + IU-Sumar: 7 escaños) está a gran distancia de los 26 del PP y los 18 del PSOE. Pero debería alarmarles que Vox tenga más fuerza para acogotar al PP y que se haya situado solo a cuatro escaños del PSOE.

Al PP le ha salido mal su intento de no depender de Vox, logrando lo contrario, y al PSOE aún peor la operación sanchista del envío de ministros para recuperar poder autonómico y controlar las federaciones. El resultado, insisto, es que está solo a cuatro escaños de Vox, que le ha sobrepasado en Teruel, convirtiéndose en segunda fuerza, y ha sido el más votado en 39 municipios. Por ello la distancia en votos entre el PP, el PSOE y Vox debería preocupar más a los segundos –159.366 frente a 117.347– que a los primeros, que han obtenido 224.797. Resultado: el PSOE se hunde frente a Vox y el PP queda preso de ellos; a la derecha del PP, una fuerza emergente; a la izquierda del PSOE, poco: los seis escaños de Chunta y el escaño de IU-Sumar. Cuando el líder de Chunta proclamó “somos el referente de la izquierda” debería meditar en la enorme distancia en votos y escaños que le separan de PP, PSOE y Vox.

Que el PP sea rehén de Vox no les hace gracia a muchos de sus votantes. A diferencia de los del PSOE, que aplauden que un partido socialdemócrata cogobierne con radicales y dependa de ellos. Sánchez metió primero a Podemos y después a Sumar en sus gobiernos, además de apoyarse en ERC o EH Bildu, y el grueso de la izquierda lo asumió como la formación de un Gobierno y una mayoría de progreso que alzaba un muro frente a la derecha fascistoide que, según la propaganda, igualaba al PP y a Vox (lo que la torpeza de Feijóo facilita: ¡qué error sumar a Vito Quiles al cierre de la campaña aragonesa!). Las alianzas con radicales, aplaudidas en la izquierda, están penalizadas en la derecha. Mal lo tiene el PSOE y peor el PP, aunque gane. Malos tiempos para la moderación, que es templanza y sensatez.

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