Las dos orillas
José Joaquín León
Ucrania aún resiste
La guerra de Ucrania cumple cuatro años. La invasión rusa de Ucrania parece que no interesa en España, a pesar de que es un país europeo. Putin, antes de esta guerra, era amigo de Vox, y ayudó a la extrema izquierda española y a Puigdemont. Parece que algunos aún le mantienen el afecto y no lo tratan como a Netanyahu o a Trump. Los gobiernos europeos también hacen un ejercicio de hipocresía. España, sin ir más lejos, es el segundo país europeo que compró más gas natural a Rusia el año pasado. Sólo Francia compró más. Mientras se habla de boicot, mantienen importaciones y exportaciones millonarias.
Parece que es una guerra interminable. Eso favorece que pierda actualidad informativa. Pero los muertos son de verdad. En Ucrania han muerto muchas más personas que en Gaza. Las cifras exactas no se saben. Algunas fuentes estiman que han muerto más de medio millón de ucranianos. El Ejército ruso ha tenido casi un millón de bajas, de los que habrían muerto al menos 160.000, según datos de la BBC. Putin está masacrando a su propio Ejército, con unos ataques en los que sufren muchas bajas. El pasado mes de enero, Rusia hizo públicos los nombres de más de 150.000 soldados muertos, que son el doble de los gazatíes fallecidos.
Algunos pensarán que no es lo mismo matar a un niño inocente con bombas que a un soldado, pero tengan en cuenta que también los soldados son hijos de Dios, y que la mayoría no son profesionales, sino muchachos obligados a participar en esa guerra.
Además, está el drama humano. De Ucrania han salido más de 6 millones de personas huyendo. Sólo en España, a finales de septiembre de 2025, había 330.555 ucranianos censados como refugiados. Son unos 100.000 más que todos los habitantes de la ciudad de Granada. Muchos ucranianos se han adaptado a España, o a sus nuevos países europeos. No son inmigrantes conflictivos, y probablemente jamás regresarán, excepto que cambien mucho las condiciones de vida en su país.
¿Y por qué no paran esa guerra de Ucrania? ¿Dónde protestan los pacifistas de salón? ¿Dónde están esas banderas ucranianas en los balcones? ¿A qué juega la diplomacia europea, que no pincha ni corta? ¿Por qué a veces insinúan el envío de soldados españoles a una guerra que no se va a ganar? En todas las guerras, un muerto es un muerto. Aunque sean blancos y europeos.
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