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Máximo rigor con los irresponsables

Hay que permanecer en casa. Los que intentan burlar el confinamiento ponen en peligro a muchas personas

Gracias a los mensajes de las autoridades sanitarias y a la labor incesante de los medios de comunicación, la mayoría de la población española y andaluza está cumpliendo con el confinamiento al que le obliga el real decreto del estado de alarma, cuyo fin no es otro que evitar que sigan aumentando los contagios por coronavirus y, por tanto, las muertes entre la población más vulnerable, principalmente las personas mayores y las que padecen algunas patologías previas. Pese al tópico de que el español es un pueblo anarquizante e indisciplinado, lo cierto es que los ciudadanos han respondido ante las exigencias de "disciplina social" realizadas por el Gobierno de la nación. Pasear estos días por los barrios de las ciudades españolas es hacerlo por lugares solitarios. Sin embargo, todavía existe una minoría que se empeña en actuar de una forma irresponsable, sin tener en cuenta el mucho daño que pueden hacer con esta actitud. Lo hemos visto con la llegada del fin de semana y las colas que se han formado en algunas ciudades con coches que pretendían salir para disfrutar de sus segundas residencias. Esta actitud es muy temeraria y aumenta el riesgo de contagios por coronavirus. Por eso, los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado hacen bien en aplicar todo el rigor del decreto ley, que contempla duras multas por estas actitudes. Como ya se ha repetido hasta la saciedad, la lucha para derrotar al Covid-19 va a ser larga y muy dura. Sobre todo, hay que perseverar en el llamado "aislamiento social", que no es otra cosa que permanecer confinados en casa y sólo salir de la misma para asuntos estrictamente necesarios, entre los que desde luego no está el disfrutar del fin de semana en la segunda residencia. De no seguir a rajatabla estas indicaciones corremos el riesgo de acercarnos a una situación como la región italiana de Lombardía, donde las muertes diarias ya superan las 500. Un triste récord que debemos evitar superar.

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