Daniel Hierrezuelo | Árbitro de baloncesto Liga ACB

Daniel Hierrezuelo: Una vida entre 28x15 metros

  • En próximas fechas cumple treinta años como árbitro de baloncesto, 25 de ellos en la élite

  • Acude a nuestra cita en el restaurante Mejor con Reserva

José Lázaro Utrera, África Cervantes, Daniel Hierrezuelo, Alberto Weidig y Juan Luis Pinto. José Lázaro Utrera, África  Cervantes, Daniel Hierrezuelo,  Alberto Weidig y Juan Luis Pinto.

José Lázaro Utrera, África Cervantes, Daniel Hierrezuelo, Alberto Weidig y Juan Luis Pinto. / Paco Menjivar

Nuestro invitado de hoy, Daniel Hierrezuelo, Dani, como es conocido cariñosamente por sus amigos de toda la vida, es un hombre grande en todos los sentidos de la palabra. Malagueño de los pies a la cabeza, lleva con orgullo el nombre de su ciudad por toda España y toda Europa. Él es uno de los 32 árbitros que dirigen en las pistas la liga ACB de baloncesto. Además es presidente de la Asociación de Árbitros Españoles y en estas fechas está creando la Asociación Europea de Árbitros. Un hombre querido y reconocido por su trabajo pero sobre todo por su manera de ir por la vida. Hoy lo vamos a conocer un poco más, les aseguro que merece la pena.

El restaurante: Mejor con Reserva

Restaurante Mejor con Reserva. Restaurante Mejor con Reserva.

Restaurante Mejor con Reserva. / Paco Menjivar

Nos encontramos para la ocasión en un rincón cálido y entrañable de nuestra cocina, el restaurante Mejor con reserva, en la avenida del Lido de Torremolinos. Un lugar de referencia en la gastronomía tradicional e innovadora, donde podemos encontrar platos cargados de originalidad, de sabores y de nuevas texturas con el toque personal de este restaurante. A la cálida acogida de África Cervantes, la jefa de sala, pronto se uniría la de los socios del establecimiento, Alberto Weidig, quien además hace las funciones de chef, y José Lázaro Utrera. Cinco son los años que lleva este restaurante haciendo las delicias de sus clientes con un total de ocho empleados. Una experiencia realmente interesante que más adelante les narro...

El invitado: Daniel Hierrozuelo

Daniel Hierrozuelo, árbitro de baloncesto en la liga ACB. Daniel Hierrozuelo, árbitro de baloncesto en la liga ACB.

Daniel Hierrozuelo, árbitro de baloncesto en la liga ACB. / Paco Menjivar

Prácticamente recién aterrizado de arbitrar el duelo gallego de la máxima competición de baloncesto en nuestro país, llegaba Daniel Hierrezuelo a nuestra cita. Un partido más en su larga carrera profesional que pronto cumplirá treinta años. Y así se lo hice ver. “Así es, treinta años recorriendo pistas de toda España y Europa. La verdad es que siempre he tenido mucha suerte. La vida, al margen de que te entregues en tu trabajo, está llena de momentos de suerte que no se pueden valorar”.

O sea que lo tuyo es pura vocación. “[Silencio] No, no creo que el árbitro tenga que ser vocacional, es decir, no creo que se nazca para ser árbitro. Tienes que tener una serie de cualidades, eso sí. Yo, por ejemplo, jugué al baloncesto durante unos años en el club Caja de Ronda. Eso me aportó unos conocimientos del deporte, desde dentro, que luego me han venido muy bien”. ¿Y cómo es que te hiciste árbitro? “Bueno, de eso la culpa, bendita culpa, la tuvo mi hermana, Lidia, qepd. Ella era anotadora de mesa y fue quien, estando yo estudiando Educación Física en Granada, y para ganarme algún dinero extra para ayudar a mis estudios me dijo que por qué no me hacía árbitro. Después de pensármelo mucho probé, me gustó y hasta hoy. Estaba seguro que desde el arbitraje podría ayudar a los jugadores. En cinco años pasé de pitar en Málaga, a pitar en la ACB”.

Una carrera, como se puede apreciar, meteórica. Y ¿qué se siente cuando tienes a miles de personas silbándote cuando no insultándole en determinado momento? . “ [Silencio] La verdad es que no oyes nada en concreto. Oyes un ruido en masa, constante. En esos momentos me crezco, No oyes ningún insulto. Estás concentrado, aplicando un reglamento que tienes claro”. Pero debes reconocer que a veces el árbitro comete errores. “Claro, por supuesto, y cuando te equivocas tienes que tener una gran fortaleza mental para continuar tu trabajo. El error en el árbitro se considera una falta muy grave por parte del público, no se le perdona. Y por supuesto, casi todo el mundo sabe arbitrar, aunque en muchos casos no se sepan ni las normas. Por desgracia todos estamos supeditados a un tipo de educación”.

¿Y te aplauden? “Claro, cuando pito algo a favor del equipo local [risas]”. ¿Y has llegado a sentir miedo alguna vez? “No nunca. Una vez, dirigiendo un partido en Serbia, de la Eurocup, con récord de asistencia, más de veinticuatro mil espectadores, se puso la cosa complicada. Por suerte no fue a mayores. No somos culpables de las frustraciones de los demás, cuando en realidad la frustración es contra el propio equipo o determinada circunstancia del juego. Eso denota el grado de estrés de la sociedad en general”. ¿Es nuestra liga tan potente como dicen? “La liga ACB es la liga más competida, posiblemente más que la NBA, y por eso mismo es la más difícil de arbitrar”. ¿Cómo te sientes cuando arbitras en Málaga, al equipo de tu ciudad? “Cuando arbitro al Unicaja me aíslo absolutamente del ambiente y no soy malagueño. Arbitro en las mismas condiciones a todos los equipos: aplico las reglas.”

Pero un árbitro es una persona, tiene sus sentimientos. “Las pasiones tienen que quedar fuera de la pista. Solo la honestidad, la coherencia y la transparencia deben estar presentes. Tienes que hacer una valoración justa en cada momento y circunstancia del partido. Ese es nuestro trabajo”. Un trabajo que como se puede comprobar no se antoja precisamente fácil. “Pero para eso está la preparación. A parte del día a día, se adquiere estudiando, estando al día. Tenemos que tener empatía, asertividad, dotes de mando (sin autoritarismo), liderazgo (sin prepotencia), y todo ello de manera equilibrada”.

Lo dicho, un trabajo nada fácil. Cambiando de tema. Tengo entendido que haces una importante labor solidaria. “[Silencio] No sé si es importante, aunque procuro ayudar en lo que puedo. Cada año, en diciembre, me voy a Etiopia. Soy padrino de la fundación Nena Paine. Debemos ayudar lo que podamos, dentro y fuera de Málaga. Este año mi hijo mayor me acompañará. Esto también es parte de la vida. Vivo de realidades, no de sueños”. Y continuamos durante la comida.

La comida

Uno de los platos. Uno de los platos.

Uno de los platos.

Pronto comenzaría Alberto a sorprendernos con sus platos. Una ensaladilla rusa de la casa a base de patatas, zanahorias, langostinos y ventresca de atún nos abrieron mesa junto a un tartar de salchichón de la serranía de Ronda con queso de cabra payoya, miel y tomillo fresco. Sencillamente espectacular.

Acompañando a estos platos tomamos una copa de Viñas del Vero, selección de bodegas Lara, buenísimo. Y continuamos con nuestra charla. ¿Cómo ves la vida después de tantos años aplicando normas?. “[Silencio] Bueno, soy una persona absolutamente normal y de vez en cuando me salto alguna regla. Como todo hijo de vecino ha hecho alguna vez en su vida. Vivo la vida de forma positiva. Todo pasa por algo. La pérdida de mi hermana Lidia, por ejemplo, tiene que tener una explicación, estoy seguro. Todo lo que sucede en la vida es para mejorar. Así lo veo yo”. Bueno, también puede ser mala suerte. “No, solo con mirar donde vivimos ¿cómo vamos a tener mala suerte? Mala suerte es nacer en una aldea en Etiopia, por ponerte un ejemplo”.

Otro de los platos. Otro de los platos.

Otro de los platos. / Paco Menjivar

Unas croquetas caseras de espinacas y de setas y unos pimientos del piquillo con bechamel, gambas y salsa de yogur, siguieron haciendo los honores de la gastronomía de la casa y nos preparó para el siguiente plato: flor de alcachofa con jamón serrano y huevo de codorniz, todo ello servido con una copa de vino tinto Beronia, extraordinario. ¿Te sientes reconocido por Málaga? “Sí, me siento muy reconocido y muy afortunado por vivir donde vivo. Las instituciones, los ciudadanos, todos me tratan con cariño, respeto y educación. Estoy muy agradecido a Málaga. Hace unos días recibí una distinción por parte de la asociación gastronómica Paco Rengel, Malagueño del año 2018. Me sentí emocionado, aún me emociono recordándolo.

Las personas que han decidido darme este premio son mucho más relevantes e importantes que yo. Soy yo quien debería premiar a cada uno de ellos. Les estoy muy agradecido”. La intervención de Alberto con dos nuevos platos nos rescató de nuestra charla.

Los vinos. Los vinos.

Los vinos.

En esta ocasión nos sorprendió con un tartar de atún y para finalizar una carrillera de ternera de la casa. Dos platos que no deben dejar de probar. Nuestras felicitaciones a todo el equipo de Mejor con Reserva, un encuentro gastronómico que no olvidaremos. Para finalizar le pedí a Daniel un mensaje para la afición al baloncesto.

“[Silencio] Nuestra afición es de las más entendidas y respetadas de toda España pero nunca deben olvidar de dónde venimos. Nos hemos acostumbrado a estar en la élite y a veces es excesivamente crítica. Cuando se habla de baloncesto en Andalucía se está hablando de Málaga. Es bueno buscar la excelencia, pero nunca debemos olvidar del grupo humano que ha estado trabajando todos estos años para llegar donde estamos”. De nuevo sabias palabras de un hombre, un caballero de las pistas del baloncesto europeo. Un pedagogo de la vida y del deporte. Hasta siempre, Dani.

Bodegas Lara Bodegas Lara

Bodegas Lara

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