Crece la inquietud entre los vecinos de Arriate por la falta de detenciones
Ayer muchos niños faltaron a clase y los padres les prohíben salir por la noche · Los padres de María Esther declararon el domingo por la noche ante la Guardia Civil que les tomó muestras de ADN
La inquietud se instala entre los vecinos de Arriate según pasan los días, ya que esperaban una resolución mucho más rápida de la investigación que persigue detener al autor o autores de la muerte de Esther Jiménez. Ayer se produjo una menor afluencia de alumnos a las aulas del colegio y el instituto arriateños de lo que suele ser habitual.
Entre algunos padres cunde un cierto temor por la incertidumbre que les genera la falta de detenciones. Ese hecho les hace pensar que pueda ser alguien de la localidad, ante lo que han decidido evitar que sus hijas puedan estar solas en la calle llegada la noche, algo habitual hasta el momento en esta tranquila localidad de la Serranía de Ronda. Un padre relataba a este periódico cómo su hija había dormido la noche anterior con su hermana mayor, al no querer hacerlo sola en su habitación.
Pero no son los menores los únicos a los que la situación genera cierto miedo. También entre los mayores de la localidad existe cierto recelo. "Yo evito salir por la noche sola", comentaba una vecina de Arriate, mientras otra aseguraba que cerró los pestillos del coche cuando circulaba por una zona sin viviendas en las proximidades.
Mientras tanto, los investigadores de la Guardia Civil, entre los que se encuentran algunos agentes que participaron en las investigaciones de los casos Wanninkhof y de Ana María Lorente, continúan con la rueda de interrogatorios que se está realizando en el Ayuntamiento de Arriate, por el que ayer pasaron unas 12 personas, aunque algunos de los interrogados lo hacen por segunda o tercera vez, según indicaron fuentes próximas al caso. No obstante, al salir de los mismos algunos de ellos han negado que hayan comparecido ante la Guardia Civil para evitar que les relacionen con esta muerte.
Precisamente, los padres de la joven, Juan Isidoro Jiménez y Carmen Villegas, fueron de los últimos en prestar declaración, algo que hicieron durante la noche del pasado domingo, a partir de las 22:00 y por un tiempo que ellos mismos fueron incapaces de precisar, aunque fuentes próximas a la familia aseguran que fue mucho el tiempo que tardaron en regresar a casa. Ambos rechazaron ayer dar detalles sobre el contenido de su declaración, acogiéndose al secreto de sumario que se encuentra decretado, aunque sí que reconocieron que fueron preguntados por cuestiones "íntimas" de la familia. Mientras tanto, fuentes cercanas al caso indicaron que los agentes querían conocer detalles más concretos sobre los amigos de Esther o sus costumbres diarias. A ellos también les tomaron muestras de ADN, algo que consideran "normal" por su condición de padres.
Además, aseguraron "no tener prisa" para que la Guardia Civil encuentre al responsable o responsables de la muerte de su hija, y es que prefieren que sea la efectividad la que mande en la investigación y cuando quede finalizada todas aquellas personas que han podido tener algún tipo de relación tengan que afrontar su responsabilidad ante la justicia. "Nosotros no queremos saber las cosas poco a poco, sino cuando se aclare todo y hayan cogido al individuo o individuos que nos lo digan", afirmó José, que ayer no pudo contener sus lágrimas ante las preguntas de los periodistas.
Mientras tanto, su hija pequeña comienza a preguntar por su hermana ante su ausencia, al tampoco haber quedado muy convencida con la explicación de que se ha marchado al cielo. "Dice que ella mira y que no la ve", decía una emocionada Carmen.
En cuanto a la investigación, pocos más datos trascendieron ayer, aunque sí se conocía que las numerosas pruebas de ADN que se han pedido a los laboratorios especializados pueden hacer que la resolución del caso se pueda dilatar mucho más de lo inicialmente estimado. La evaluación necesita una plazo mínimo de 48 para que puedan llegar a su destino, ser realizadas y posteriormente corroboradas en un segundo análisis. Una vez cumplido este proceso, los resultados tendrán que ser remitidos a los investigadores y cruzados con otras pruebas para poder obtener pistas mucho más concretas.
Mientras tanto, la Guardia Civil dio ayer por finalizada la inspección ocular de la zona donde apareció el cadáver de María Esther, aunque permanece precintada la caseta en cuyo interior se encontró el cuerpo sin vida de la joven, por si fuese necesario tomar nuevas muestras o repetir alguna de las pruebas ya realizadas.
No obstante, sí que se mantiene un amplio dispositivo en la localidad, en el que se estima que participan más de 30 agentes, a los que se puede ver entrar y salir con frecuencia del Consistorio, además de por las calles de esta pequeña localidad, donde no pasan desapercibidos para sus vecinos, a pesar de ir en la gran mayoría de los casos vestidos de paisano.
1 Comentario