Jimera de Líbar resiste bajo la lluvia y las rachas de viento: "Estamos deseando que pase"

El alcalde, la Guardia Civil, bomberos y agentes medioambientales se mantienen desplegados en la zona

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Río Guadiaro a la altura de la Estación de Jimera de Líbar / Irene Martín

El municipio de Jimera de Líbar, ubicado en la Serranía de Ronda, continúa resistiendo la jornada de aviso rojo tras una noche y una mañana de intensa lluvia y viento a causa de la borrasca Leonardo. El río ha crecido notablemente en las últimas horas y ha provocado el desalojo de los vecinos de las viviendas de la zona más cercana al cauce, así como el corte de la carretera entre esta localidad y la vecina, Cortes de la Frontera. Por otro lado, preocupa que la situación pueda empeorar si llegara mucha agua de la zona alta de la comarca.

"Estamos deseando que pase, parece que va el río bajando poco a poco, pero hemos tenido un momento muy difícil esta mañana. Sobre todo, cuando empezó a subir invadiendo las calles de las urbanizaciones. El problema que tenemos, además, es que de toda la zona de Ronda el agua va hacia abajo. Hace un momento he hablado con la alcaldesa y ahí llovía bastante. Ese agua nos llegará en cuestión de horas", destaca Francisco Javier Lobo, alcalde de Jimera de Líbar.

Francisco Javier Lobo, alcalde de Jimera de Líbar junto al rio Guadiaro / Irene Martín

En este sentido, advierte de que si el nivel del cauce "sube más" si puede ser "bastante peligroso" y que, por ello, entre las medidas que han tomado se encuentra el desalojo de vecinos residentes junto al río y el tapiado de las entradas a estos domicilios para evitar consecuencias mayores. "Esto nos va a ayudar bastante para no tener que poner luego más mano de obra municipal y podamos ayudar a todas las familias", reconoce.

Respecto a los cortes de carreteras, comenta que "habían arreglado" el desprendimiento producido en la MA -8401 en el PK 10 dirección Jimera-Benaojánque que conecta con Cortes de la Frontera, pero que después "se ha vuelto a caer" y sigue cortada. Por otra parte, señala que la calle que da al río Guadiaro también se mantiene cerrada por seguridad: "El río invade media calle, si sigue subiendo no se puede ni entrar por aquí. Ahora va alto pero estamos bien".

Rotonda que da a la carretera entre Jimera de Líbar y Cortes de la Frontera / Irene Martín

Control de la zona

El Ayuntamiento de Jimera de Líbar, por medio de seis miembros del personal, sigue controlando la zona y pendiente de los vecinos ante cualquier incidencia. Así, efectivos de la Guardia Civil, bomberos y agentes de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía también recorren el pueblo y la Estación de Jimera de Líbar, situada junto al río.

"Llevo desde primera hora en la Estación de Jimera de Líbar y ha tenido una tendencia claramente ascendente, pero parece que se ha estabilizado y quede empieza a descender muy ligeramente en este momento puntual, no sabemos que pasará más adelante. Tenemos el despliegue al completo de agentes de medio ambiente en turnos de mañana, tarde e incluso de noche para tener seguridad en el cauce y el controlar los eventos que pudieran resultar peligrosos, también en carretera. Estamos en el puesto de mando de Ronda y en el de Málaga, y distribuidos por toda la provincia", aclara Alejandro, un agente de Medio Ambiente sobre el terreno.

Corte de calle en Jimera de Líbar / Irene Martín

Sergio Cano, vecino de la localidad que estaba por la zona cuenta que junto a su pareja viven "en la parte alta", donde llueve y hay agua, pero no está el "problema" del río. Esto puede ser peligroso, no es la primera vez que ha habido inundaciones y se ha perdido todo lo había en las casas. Por suerte no ha habido daños personales, pero materiales se ha perdido mucho. Aquí somos una piña y nos preocupamos unos de los otros", narra.

Sergio Cano, vecino de Jimera de Líbar / Irene Martín

Por su parte, Ana Sánchez, una de las una de las residentes de las casas más cercanas al río relata que su madre "tiene una allí" y que por ahora el agua no ha entrado. "Por ahora se ve bien, no ha llegado a la calle. Estamos ya habituados y nos autoevacuamos porque tengo casa al otro lado del río, que es una zona más protegida. Ponemos todo a salvo y los paneles de protección y nos vamos. No nos queda otra", insiste.

Con ello, admite que las medidas "han variado" respecto a años anteriores y que "todo está bastante bien organizado por parte del ayuntamiento". "Si deja de llover fuerte y se mantiene así esperemos que vaya a mejor. Ya no cabe más agua en la tierra y va a al río. Tenemos que estar pendiente de lo que viene de arriba, de Benaoján, Arriate, Ronda".

Diego Gómez, vecino de Jimera de Líbar / Irene Martín

"Estamos preocupados porque ya es mucha agua. Dicen que tenemos agua para hoy, mañana y la semana que viene. Abajo la cosa está más complicada y habrá más problema", agrega, por otro lado, Diego Gómez, vecino del municipio.

Pedro Vargas, visitante pero muy vinculado a Jimera de Líbar, reconoce que quiere volver a "vivir aquí" donde estaban sus abuelos y sus padres, y se muestra preocupado ante la lluvia: "Lo llevamos mal porque tenemos viviendas en Algeciras y quería haber ido. Esperemos que no siga lloviendo así, si no me va a entrar en la casa de mis padres, junto al río. Hace cuatro días se quedó a las puertas", concluye.

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