Antequera: Siempre Legión
Cientos de personas se agolpan para ver el traslado del Mayor Dolor
EL tiempo acompañó y la esperada llegada de la Legión se produjo a mediodía de ayer en Antequera entre un alboroto entre los más pequeños, mientras cientos de personas se agolpaban en las aceras del centro de la ciudad y el Coso Viejo, zonas por las que estaba previsto realizar el traslado del Señor del Mayor Dolor.
Este traslado es uno de los momentos más esperados de la Semana Santa antequerana, que tiene en la presencia de los legionarios un fuerte atractivo, como quedó ayer demostrado nuevamente, hasta el punto de que los efectivos de la Policía Local y miembros de la cofradía tuvieron que despejar la calle para abrir paso al desfile de la escuadra de gastadores, la banda de música y la escuadra que acompañaría al Señor de Antequera en su traslado por los alrededores del Coso Viejo.
Una vez formados a las puertas de la iglesia de San Sebastían, la escolta de los legionarios accedió al interior del templo para recoger y portar sobre sus hombros a este Cristo Antequerano. Eso sí, previamente, antes de acceder al altar mayor, dejaban sus armas en lugar seguro. Una vez en el interior de la iglesia, los legionarios realizaron un pequeño recorrido por el interior de la iglesia portando sobre una pequeña peana con el escudo legionario al Señor del Mayor Dolor, con parada ante la capilla del Sagrario y la Virgen del Mayor Dolor, antes de salir a la calle entre los vítores de público que se congregaba en el exterior.
Este año, como novedad, los legionarios rindieron homenaje al Señor del Mayor Dolor en la plaza del Coso Viejo, en la que se colocó la escolta que portaba las andas con su titular frente a la formación legionaria, ofreciendo algunos de los cánticos más reconocidos de este cuerpo militar como el ya popular Novio de la Muerte, que despertó los aplausos de los cientos de personas que prácticamente abarrotaban la plaza. Todo ello con la majestuosa presencia de la imagen del Infante Don Fernando sobre su caballo.
Tras el emotivo acto continuaba el recorrido y se llegaba nuevamente a la plaza de San Sebastían, donde, como es ya tradicional, se procedía a la entrega del chapiri legionario de manos del general de la Legión. Un momento en el que, por la posición de esta imagen apoyado sobre sus rodillas al caer al suelo y una de sus manos levantada y alargada hacia adelante, deja de ilusión óptica de hacer un esfuerzo para recoger del suelo del tradicional gorro legionario. Una vez terminado el acto, los legionarios introdujeron nuevamente la imagen en el interior de la iglesia y la colocaron sobre su trono de desfile procesional entre los aplausos de los presentes.
De este modo se inicia en la ciudad del Torcal la presencia de la Legión, que se inicia a mediodía, tras finalizar un largo besapié al Señor de Antequera y que se prolonga durante la noche para acompañar a esta cofradía, que también procesiona sobre un trono de palio a la imagen de la Virgen del Mayor Dolor. Ambas imágenes realizan un encuentro que es otro de los momentos más esperados de la noche del Miércoles Santo antequerano.
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