Unicaja Baloncesto Un nuevo giro en el ADN Guindos

  • Antonio Herrera tiene retos interesantes por delante: "Me siento feliz de seguir contribuyendo a hacer grande a este club"

Antonio Herrera, durante su anterior etapa en el Unicaja. Antonio Herrera, durante su anterior etapa en el Unicaja.

Antonio Herrera, durante su anterior etapa en el Unicaja. / Javier Albiñana

La llegada de Antonio Herrera, que firma por dos temporadas por el Unicaja como director técnico de cantera y entrenador del equipo junior que juega en Liga EBA, debe dar estabilidad a un puesto que ha cambiado en los tres últimos veranos: Paco Aurioles, Germán Gabriel (firmó dos años cuando llegó, pero ahora pasa al primer equipo como ayudante de Casimiro) y el técnico sevillano.

Herrera mostraba su satisfacción por su contratación a través de las redes. "Volver al Unicaja es volver a casa. Me siento feliz de seguir contribuyendo a hacer grande a este club desde el trabajo de su cantera", decía el entrenador que estuvo en el cuerpo técnico de Joan Plaza los cinco años de su etapa en Málaga, acompañado del hashtag #ADNGuindos.

De la mano de Ramón García, Antonio Herrera tiene el reto de acortar el camino entre Los Guindos y el primer equipo, tanto en el equipo masculino como en el femenino. Es complicado, se recalca desde el club, la apuesta inmediata por jugadores que den el salto directamente desde la cantera sin foguearse previamente fuera, sea con cesiones o, de manera indirecta, con formación en Estados Unidos. La apuesta más clara que se veía en los últimos años era el gaditano Rubén Domínguez, al que se ofreció un contrato profesional con 15 años (la norma es ofertarlo al final de la etapa junior, como ahora Tamba o en los años anteriores Stilma y Rosa) con la posibilidad de hacer pretemporada con el primer equipo, pero la rehusó. Tras un año en Torrelodones, ha fichado por el Estudiantes.

Con los regresos de Francis Alonso y Rubén Guerrero, de alguna forma, se ha legitimado esa ruta americana que en un principio creó cierto desconcierto y recelo. Falta ver la readaptación real de los dos jugadores al baloncesto FIBA tras cinco y seis años en EEUU, pero la mezcla entre las dos escuelas no ha mermado la proyección del malagueño y el marbellí.

Si se mira a la vertiente de resultados, el Unicaja es la cuarta cantera de España en los últimos cuatro años, según el ranking que elabora la FEB, aunque en este periodo sólo se ha pisado dos veces las semifinales en categoría masculina, el infantil y el junior en 2017. En el femenino, el infantil fue campeón en 2018 y semifinalista en 2019. La competencia también es alta, y va a seguir creciendo por la entidad de clubes que se van involucrando, en la categoría femenina. Por ejemplo, la ya cadete Cristina Sánchez se marcha al Siglo XXI de Barcelona.

Se concentra en el equipo junior esta temporada un grupo con más de la mitad  de efectivos (Pablo Sánchez, Javi Rodríguez, Jeffry Godspower, Pablo León, Adrián Ramírez y los hermanos Tamba, Pablo e Ismael, con España más el senegalés Pierre Sené) habituales internacionales con sus selecciones. Días atrás, tras ganar el oro con España sub 18, Ismael Tamba expresaba un deseo para la próxima temporada con su club. “A ver si con el equipo EBA podemos jugar la fase de ascenso", decía. En las últimas campañas, se ha caído a la fase por la permanencia tras las primeras 18 jornadas.

Llegará también algún refuerzo foráneo a la cantera esta temporada. Desde esta semana que viene, Antonio Herrera mantendrá reuniones con los técnicos, ya están perfilados casi todos, para trazar las líneas maestras en la vertiente técnica.

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