Unicaja Baloncesto Gal Mekel tiene una fractura en la mano, se operará y estará dos meses de baja

  • Malas noticias para el Unicaja, que se queda sin bases puros porque su lesión se une a la de Alberto y Jaime

Gal Mekel bota el balón ante el Brescia.

Gal Mekel bota el balón ante el Brescia. / Germani Brescia

Terribles noticias para el Unicaja en su regreso de Italia. Ya había cierto temor cuando dejó de jugar a los cinco minutos de partido por un fuerte golpe en la mano izquierda, Gal Mekel no volvería a jugar. Tras realizarse las pruebas ayer mismo en la ciudad lombarda, se diagnosticó una fractura en el segundo metacarpiano de su mano izquierda, de la que tendrá que ser intervenido quirúrgicamente en los próximos días. Según la previsión del club, el jugador estará ausente de las pistas en torno a dos meses.

La ausencia se une a la de Alberto Díaz y Jaime de Fernández en la posición de base del equipo. El pelirrojo no estará hasta mediados de enero y el madrileño volverá en breve pero después de una lesión muscular que padeció tras nueve meses parado. Apenas ha durado Mekel un partido y cinco minutos de otro después de estar 13 partidos fuera por una lesión muscular. “La primera acción del juego, un pase que acabó con contacto físico”, explicaba Luis Casimiro sobre cómo se había producido el israelí la lesión. Poco después se le veía dolerse y ya no jugaría más.

El panorama es bastante complicado si no se quiere salir al mercado. El Unicaja tiene una ficha de extracomunitario libre que puede usar en estos momentos, pero desde el club se ha insistido en que la situación económica no permite mucho margen. "Hay que ser honestos. En la situación actual no se pueden hacer dispendios. Tenemos que ser prudentes como gestores. Tenemos un buen equipo armado, todo es mejorable en la vida, pero no es el momento de hacer dispendios cuando se le piden a la sociedad esfuerzos. No se pueden hacer locuras, que nos puede doler la barriga", decía el presidente, Eduardo García, la semana pasada cuando se le cuestionaba por la posibilidad de refuerzos, sobre todo enfocado al juego interior. Claro que era antes de conocerse las lesiones de Alberto Díaz y Gal Mekel, que pueden cambian percepción sobre la situación.

Este es un momento delicado y de necesidad para que el equipo no se caiga. Mekel llegaría muy justo, según los plazos, para la Copa del Rey y Alberto Díaz se puede perder el inicio del Top 16, previsto para el 13 de enero, que Mekel se perdería en gran parte. Darío Brizuela ha demostrado que puede jugar ahí de manera puntual, pero se duda de si a medio y largo plazo el equipo se puede resentir. Los minutos de Pablo Sánchez en los dos últimos partidos también exhiben que puede echar una mano para dar una rotación, pero parece precipitado darle un rol de más protagonista. Y cargar de muchos minutos a Jaime Fernández después de estar tanto tiempo fuera por la operación de los tendones y, después, una lesión muscular no parece buena idea. No se ha explorado aún la opción de colocar a Francis Alonso de base, algo que el canterano hizo con bastante frecuencia hasta marcharse a Estados Unidos, donde se especializó como anotador. Mirando más a fondo, realmente sólo quedan dos jugadores, Alonso y Brizuela, más Sánchez para los puestos de uno y dos, aunque alguna vez Waczynski ha jugado ahí como escolta. Es cruelmente paradójico cómo las lesiones se ceban con el juego exterior. No hay problemas, sin embargo, con el interior de momento. Es cuestión de supervivencia también para los que están sanos, que pueden pagar los peajes de la sobrecarga.

En cualquier caso, un panorama bastante negro dentro de la gran racha del Unicaja, que ganó 13 de los últimos 15 partidos. La visita del próximo domingo al Madrid será más complicada por las bajas de lo que ya es de por sí. 

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