Unicaja

“Tenemos algo bonito en Málaga”

  • Francis Alonso rebosa optimismo después de una campaña de debut en Europa repleta de contratiempos

Francis Alonso, en Los Guindos. Francis Alonso, en Los Guindos.

Francis Alonso, en Los Guindos.

La vuelta de Francis Alonso a Europa después de un lustro en la universidad estadounidense de Greensboro para convertirse en jugador profesional de baloncesto ha estado muy lejos de lo que el canterano del Unicaja soñó. Su paso sin minutos por el Fuenlabrada, lesiones, su cambio al Oviedo, la pandemia y el extraño positivo por COVID-19 que le dejó sin la fase final de la ACB en Valencia. Un catálogo de malas experiencias que Alonso deja atrás. Ahora, tiene la oportunidad de ser uno más en el Unicaja, el equipo al que animó de pequeño, donde trabajó su padre y en el que se formó antes de cruzar el Atlántico.

“Me han pasado muchas cosas y ha sido un año peculiar, no me esperaba todo lo que ha pasado este año y para acabar una pandemia. Ha sido un choque con la realidad y aunque pongas todo el trabajo, muchas cosas no van a salir. Hay cosas que o dependen de ti, hay que seguir constante y persistente. Es lo que me ha enseñado este año”, reconoció en los micrófonos de Cope Málaga y sonreía al empezar a enumerar los malos tragos: “Miro atrás ahora y me entra la risa: primer partido amistoso, primera rotación, me levanto, corro a la mesa quitándome el cubre, me choco con el segundo entrenador y me tiene que poner puntos. En el primer partido oficial, segunda o tercera posesión, me doblé el tobillo...”. Fue sólo el arranque.

Pero el jugador es consciente de lo que tiene por delante. Se entrena desde hace días en Los Guindos y reconoce que el núcleo de jugadores nacionales es un extra de atención para la grada: “Tenemos algo bonito que Málaga desde hace tiempo no tenía. Esa cosa que no se ve en los últimos años: muchos jugadores españoles y de la casa en un mismo equipo, es muy bonito de ver para los aficionados y los niños. Es un ejemplo de que sí se puede llegar y estoy seguro de que muchos lo vamos a disfrutar”.

En cuanto a los cambios, Alonso dio su punto de vista: “A nivel de baloncesto hay ciertas cosas que cambian. Juegas contra el talento de profesionales que han jugado en esta y otras ligas mucho tiempo, a nivel de estrategia es igual. Cuando nos metemos en el mundo profesional, nos metemos también en el mundo del dinero, hay muchas cosas que no podemos controlar, lo que hay que hacer es enfocarse en el trabajo y no dejarse influenciar en cosas que te puedan pasar o buscarle la lógica a cosas que pasan”.

El lo referente a si se siente con el nivel necesario para sumir el reto, el jugador fue claro: “Esa sensación de sentirme preparado la tengo desde que entrenaba en Fuenlabrada. Cuando estaba en Estados Unidos sabía que podía jugar en esta liga. Estoy orgulloso de los números que hice allí. Kyle Hynes o Ricky Hickmann son de mi universidad y estoy orgulloso de estar en los récords junto a ellos. Sé que estoy preparado, que puedo ayudar al equipo y cada día intento ser mejor”.

Alonso se mostró optimista de cara al próximo campeonato y señaló no sólo su buena relación con parte de la plantilla, sino también sus sensaciones con Luis Casimiro: “Me ha dado mucha confianza desde que vine a entrenar con ellos, me ha ayudado mucho. He intentando adaptarme, tener buena actitud, aprender las jugadas, ayudar. Él lo ha visto, tengo muchas ganas de ser su jugador, ser entrenado por él y hacer lo que me pida para ayudar”.

Base o escolta especializado en el tiro, es su tarjeta de presentación. Llega una temporada en la que, vestido de verde, cumplirá la meta volante de jugar con el Unicaja. La novatada parece que la pagó el pasado curso.

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