Chase Audige: Jamaica, reggae y un hombre en una misión en Valencia
El jugador de raíces caribeñas habla sobre su recordado partido en el Roig Arena horas después de fallecer su madre, explica lo que supone estar en Málaga y traza una perspectiva vital
Así fue aquel día
Chase Audige (Nueva York, 1999) tocó el corazón de los aficionados del Unicaja con un monstruoso partido en el Roig Arena, escenario de esta Copa del Rey. Horas después de que se conociera el fallecimiento de su madre soltó una actuación para el recuerdo antes de romper a llorar en la entrevista postpartido. "Fue súper difícil, todavía es súper difícil, cada día desde que mi mamá murió fue difícil, son pensamientos constantes, recuerdos constantes, pero intentando ser profesional, venir cada día con una buena actitud y hacer mi trabajo con la mejor de mis capacidades. En ese partido había muchas cosas en mi mente", recuerda con Málaga Hoy mientras se emociona aquel capítulo: "Estaba llorando antes del partido, estaba llorando al descanso, estaba llorando después del partido, estaba llorando durante el partido... Había tantas emociones que pasaban por mi mente... Fue súper difícil para mí y mi familia, y todavía ahora es súper difícil, todavía estamos luchando, pero lo mismo que dije después del partido, todavía lo repito ahora, solo agradezco al Señor y a Jesús por estar ahí para mí en cada momento y por que continúen dándonos fuerza y paz durante este tiempo difícil. Sé que todo el mundo sólo ve el baloncesto, pero hay luchas reales. Sigo buscando una manera de lidiar con cada día, pero solo estoy agradecido de estar aquí, estoy agradecido de tener esta oportunidad, estoy agradecido de que Dios me haya permitido estar en Málaga. Sólo estoy agradecido, agradecido", explica de manera vehemente el exterior cajista sobre lo que supuso aquel episodio.
Audige ha estado estos días ha estado en Jamaica para el funeral, el club le dio permiso para viajar tras el duelo de BCL en Alemania y se perdió el partido de Liga ante el Madrid. Ya está de regreso en el Palacio, no se perderá el duelo copero. "Conociendo a mi mamá y a mi papá, la única cosa que me querían ver hacer era luchar y jugar baloncesto a nivel máximo. Creo que si mi mamá hubiera estado aquí le hubiera gustado que me quedara y jugara ese partido y seguir luchando por mis sueños de jugar a nivel máximo, ya sea NBA o a nivel máximo en Europa, o lo que sea. Pensé regresar, pero me sentí como que no debía. Incluso mis hermanos y mis hermanas me dijeron que me quedara, les pregunté y me dijeron que me quedara. Que es lo que yo quería, que era mi sueño, y que continuara haciendo lo mejor que podía por todo, así que eso es lo que intento hacer cada día. Ahora ya pude ir y quedé tranquilo", explicaba sobre cómo había vivido las horas posteriores a aquel partido.
"Estoy agradecido por que Dios me haya permitido estar en Málaga"
"No sabía mucho acerca de la Copa del Rey hasta que llegué aquí, de su magnitud o la atmósfera. Ahora todo el mundo habla mucho de ello. Aquí hay un estándar de ganar, se trata de ir y ganar. Estoy muy emocionado por jugarla. No creo que haya presión. En otros lugares ganar es como un premio, pero aquí ganar es el estándar. Es la primera cosa que se me ocurre", responde el jugador de raíces caribeñas sobre lo que espera del torneo que comienza este jueves: "Contra cualquier club sería motivante. El Real Madrid es un muy buen club. Están jugando muy bien este año, como suele ocurrir. Para nosotros, en cada partido tenemos la confianza para salir y competir y ganar contra quien sea. Así que estamos muy ilusionados".
"Ha habido altos y bajos en la pista y fuera. Pero creo que la gente aquí, los entrenadores y los jugadores, han estado muy, muy bien. Me han permitido crecer y aprender. Creo que es un ajuste y un nivel diferente de lo que he jugado antes. Pero creo que tengo confianza en mí mismo como jugador. Sé lo que tengo en términos de ataque y defensa. He estado tratando de tomarlo día a día. No mirar demasiado adelante. No prestar demasiado atención al pasado", pondera Audige sobre lo que supone la adaptación al Unicaja: "Y seguir los consejos de todos estos chicos aquí. James Webb ha sido muy importante para mí. KP ha sido enorme, Augustíne, todos estos chicos... Chris han sido muy buen mentor para mí. Es un juego diferente. En la ACB todo es mucho más rápido. Hay mucha estrategia. Creo que las estructuras aquí son diferentes, distintas a lo de Bélgica y Bosnia. Creo que cada partido está diseñado para lo que quieres hacer de forma ofensiva, lo que quieres hacer de forma defensiva. Cambia de partido a partido basado en contra quién jugamos. Así que creo que es ese ajuste. Siempre tienes que estar concentrado y enfocado. Saber hacer todas las cosas diferentes que el entrenador quiere de nosotros y no ser un robot. Estar en la pista y ser libre, cómodo y sin ataduras respetando el plan. Así que tratar de encontrar ese equilibrio. Jugando de la manera que sé jugar instintivamente, pero también jugando dentro del equipo. Y lo que el entrenador quiere que hagamos ofensivamente y defensivamente. Definitivamente hay muchas reglas. Y honestamente creo que las primeras dos semanas aquí mi cabeza estaba dando demasiadas vueltas (risas). Había tantas cosas diferentes que no había hecho antes... O sí las había hecho, pero no con los automatismos que tenemos. Ahora estoy más cómodo con ellos, me he ajustado en mi rol y crezco en él. Creo que puedo ser más continuo y agresivo con las cosas que puedo aportar. Pero tengo clara la primera conversación que tuve con el entrenador, que fue que mi energía, mi esfuerzo y mi capacidad atlética es lo que me va a mantener en el campo. Y ofensivamente continúo creciendo, continúo aprendiendo y continúo intentando ser mí mismo y mejorando cada día".
"Al principio fue muy difícil", prosigue Audige sobre el cambio de rol respecto al que tenía en la universidad o en sus primeras experiencias en Oostende y Sarajevo: "En todos los equipos que he jugado he sido asignado como el principal anotador, como el principal jugador ofensivamente, para poder tener la libertad de hacer y mostrar las cosas que tengo. Y aquí no es el caso. Así que creo que fue un ajuste con menos minutos, menos tiros, menos balón. En otros equipos podía jugar 30 minutos y encontrar mi flow a largo de un partido. Aquí es como que, en el momento en que tocas el balón, tienes que estar listo para dar un golpe, para hacer un esfuerzo. Y si no estás listo, entonces alguien más está preparado para coger tus minutos justo detrás de ti. Así que creo que seguro que fue un ajuste, pero ahora creo que estoy acostumbrado a ello. Tenemos un equipo aquí sin ego, nadie está tratando de quedar por encima de ti, estamos todos tratando de ganar y eso es muy difícil de encontrar y es especial. Creo que eso es algo que empiezo a apreciar. Cuando estoy en el campo, no importa cuánto tiempo juego, estoy tratando de hacer lo que sea para ganar, ya sea ofensivo, defensivo, rebotear, tirar... Lo que sea, estoy tratando de ayudar al equipo a ganar".
"Yo disfruto de defender, creo que es divertido frustrar a otros equipos", admite el exterior jamaicano: "Es divertido descubrir cómo detener a muy buenos jugadores y sé desde que me convertí en profesional que la defensa va a ser lo que me pone en el campo, el ataque va a subir y bajar, pero la defensa es algo que puedes tener cada día, cada práctica, cada partido. Creo que con mi habilidad atlética, con mis brazos y con lo rápido que soy, creo que puedo impactar en defensa en cualquier nivel, así que estoy tratando enfocarme y dejar que lo demás venga después de la defensa. Es diferente saber dónde quiero estar y qué necesito hacer para jugar en este equipo. Necesito continuar mejorando como base, en el manejo, para ser capaz de meter en ataque. Ser capaz de ganar duelos en cualquier situación, ya sea cuando tengo a un grande o a un base, creo que tengo esa habilidad. Tengo que ser versátil y, dentro del equipo, seguir aprendiendo los conceptos, seguir siendo sólido, seguir sabiendo mi rol y estar listo para la oportunidad cuando llegue. Encontrar esa línea de ser agresivo, pero también no ser demasiado agresivo, a veces puedes estropear el flujo de juego. Así que creo que seguir encontrando eso, pero también ser yo mismo, sé que soy un buen jugador, sé lo que puedo traer a este equipo u a otro".
“Cada día desde que murió mi madre es difícil; había tantas emociones... Pero intento ser profesional”
Ha jugado con anterioridad Audige como base, pero ahora en Málaga su puesto oscila entre el dos y el tres. "Estoy cómodo en el campo. Cuando entro en un equipo que gana tanto es casi imposible entrar y decir, 'oh, esto es yo, esto es cosa mía'. Va a tener que ser cualquier rol útil para ayudar a ganar partidos, porque eso es lo que la cultura de este equipo es. Pero si el entrenador quiere ponerme de base estoy listo, he aprendido a jugar, siento que definitivamente puedo ayudar en cualquier momento. Aquí he jugado de dos y de tres. Honestamente, cualquier cosa que me ordenen en el campo, la haré", reflexiona.
El recorrido hasta la élite
Cualquier niño americano sueña con la NBA, pero el recorrido de Chase Audige hasta arriba fue picando piedra desde que era un niño. "Siempre fui el pequeño. Tengo seis hermanos mayores, tres hermanos y tres hermanas. Soy el séptimo. Cuando crecí, siempre competía para estar junto con mis hermanos mayores. Cuando crecí en Nueva York, el baloncesto y el football eran las cosas más importantes, así que siempre jugaba fuera en el parque. Me gustaba jugar porque mis hermanos mayores estaban allí. Jugaba porque era la cosa que tenía que hacer. Era o football o baloncesto. Nací en Brooklyn, pero me mudé a Long Island, allí viví durante mucho tiempo y luego me mudé a Brooklyn para ir a la escuela, y también fui en Queens al instituto. En Nueva York el baloncesto simplemente toma tu mente. Mis hermanos no jugaron a alto nivel, yo soy el único, soy el más alto de todos mis hermanos. Mi hermano Chad y y mi hermana Jody han sido realmente pilares en mi vida, han estado siempre ahí. Estoy muy agradecido de tener gente en mi vida. Como dije en la entrevista después de Valencia, ha sido realmente, realmente duro este año, pero sigo dando gracias y no me enfoco en lo negativo, sino en las bendiciones que tengo cada día", expresa como filosofía de vida el jugador cajista.
“En la ACBtodo es mucho más rápido, hay mucha estrategia y nosotros tenemos muchas reglas”
"De siempre, desde que era niño, mi sueño era ser jugador profesional. El de todos es jugar en la NBA. Siempre tuve esa confianza, eso es algo que mi mamá y mi papá siempre me inculcaron, me instaron a creer en mí, como no importa qué, no importa si alguien es más grande que tú, más fuerte que tú, son humanos, son iguales, eres igual de bueno como cualquiera... Así que siempre tuve esa confianza, pero cuando realmente vi que podía ser un profesional fue probablemente mi segundo año en la universidad, cuando me trasladé a una escuela más grande, a Northwestern, allí en Illinois, en el Big Ten (allí juega en Iowa el malagueño Álvaro Folgueiras). Y tuve un año muy bueno, luego mi año junior, cuando gané un par de premios. Ahí definitivamente sentí que podía competir a nivel pro. Todavía sigo luchando cada día", relata sobre cómo empezó a forjarse como profesional.
Estuvo en Washington y Chicago en la G-League, en la antesala de la NBA sin llegar a pisarla. "Tras acabar la NCAA estuve con Miami Heat en la Liga de verano y tuve una muy buena presentación. Me sentí, en ese momento, supercerca. Terminé asignado a un Exhibit 10, pero me sentí cerca de alcanzarlo en la Liga de verano. Fue un curso de aprendizaje. Tuve que aprender cómo ser un profesional, cómo estar en esos espacios y qué necesito hacer para ponerme en una posición para realmente ganarme un lugar o ganar oportunidades. Fue un año de aprendizaje enorme para mí. Muchos altibajos, un montón de momentos frustrantes, pero creo que fue bueno para mí mirarme al espejo. Sigo cogiendo lecciones desde ese primer año hasta ahora, hasta la forma en la que me comporto y la forma en la que juego en el campo y cómo intento seguir creciendo como jugador. Conocí a Chris Duarte en mi segunda liga de verano. No jugué con él, pero me asigaron a los Bulls. Y le conocí a él cuando estaba en Las Vegas. Él ya estaba en el roster. Yo intentaba entrar en él, así que estábamos en dos posiciones diferentes. Pero, sí, jugué con un montón de profesionales. En el college jugué contra un montón de gente que son jugadores de nivel alto en la NBA. Mi primer año, con los Heat, jugué con algunos de los chicos que aún están ahí ahora, con los Wizards, casi todos esos chicos aún están en la NBA. Creo que soy bueno suficiente para jugar en cualquier lugar del mundo y creo que solo necesito continuar creciendo y mostrarlo en cualquier nivel en el que estoy", explica Audige.
“Me gustaría tener la oportunidad de volver aquí, es un lugar hermoso, me imagino en Málaga”
Después llega ese momento no sencillo de gestionar de asumir que hay que buscarse la vida en otro lugar, no en la meca. "Cuando supe que iba a venir a Bélgica al principio fue un choque. Vienes desde los Estados Unidos y no sabes mucho de baloncesto europeo. En mi primer año no sabía ni siquiera dónde estaba Bélgica. Así que, cuando vine aquí, fue como, 'ok, no voy a ir allí por ir allí, voy allí con una misión, voy allí para demostrarme que puedo seguir mejorando como jugador y para estar en el mejor lugar que mis habilidades den'. Simplemente abrazar la cultura, abrazar donde estoy. Y sabes, como dije, Dios es lo número uno de mi vida y Dios nunca comete un error. Sé que Dios me pondrá en el lugar donde necesito estar y lo hizo. Bélgica fue una gran experiencia. Siempre estoy agradecido por Oostende, el staff y la gente allí. Me llevó a ir a Bosnia. Estoy aquí tres meses después de Bosnia. Estar aquí en Málaga, solo en mi segundo año en Europa. Aprender y tener esta experiencia es increíble", dice con seguridad en su fe Audige, que ya jugó en el Carpena el año pasado con el Oostende: "Honestamente, mi primera impresión fue antes de llegar aquí. Recuerdo cuando veíamos los vídeos previos al partido. Todos en el equipo hablaban de lo bueno que era el equipo de Málaga. No eran asustados, sino como de respeto y elogio. Y yo nunca había oído hablar de Málaga en mi primer año. Así que pensé, 'qué importa'. Vamos a salir a competir. Pero cuando llegué aquí y jugamos aquí, fue hermoso. Fue mi primera vez en España. No sabía lo hermosa que era la ciudad. La gente era increíble. Cuando llegamos al partido, los fans estaban aquí temprano. Y veo que están igual contra el Oostende que contra Real Madrid. Ese viaje el año pasado fue mi mejor viaje, de largo. El hotel estaba impresionante, todo estaba genial. Recuerdo ese día que pisé Málaga por primera vez".
Raíces de Haití y Jamaica
"Me siento cómodo. Creo que la gente aquí es realmente genial. Incluso caminando conmigo y mi novia, la gente nos saluda y nos pide fotos. Creo que es increíble. Realmente, realmente aprecio que la gente me haya acogido así. Especialmente con todo lo que me ha pasado desde que he estado aquí. Especialmente perdiendo a mi mamá. La gente ha sido realmente agradable. Profundamente aprecio la ciudad de Málaga, todas las personas, el amor y la calma que me han dado. Málaga es top", contextualiza Audige sobre cómo es su experiencia en la Costa del Sol, él que tiene raíces caribeñas por todos lados, de ahí su aprecio por la selección que ahora representa: "Mi padre nació en Haití. Y mi mamá nació y creció en Jamaica. Mi padre murió el 30 de mayo de 2025. Entonces, cuando estaba trabajando en mi pasaporte con Jamaica, fue ese verano cuando falleció. Jamaica siempre ha sido una gran parte de mi personalidad, una parte de mi vida, en términos de comida, cultura... Cuando era joven, iba a Jamaica cada verano. Jugaba en torneos allí, estaba bautizado allí, es una gran parte de mi personalidad. Pero nunca pensé en conseguir mi pasaporte. Entonces, cuando pude conseguirlo este verano, estaba muy agradecido. Es la primera vez que Jamaica llegó tan lejos en el equipo nacional. Hubo un huracán en Jamaica en noviembre, así que no pudimos ni jugar un partido en casa. Tuvimos que jugar ambos en Puerto Rico. Por el país y por cómo ha llegado tan lejos y el impacto que tiene en el mundo, especialmente en los deportes, soy muy agradecido de ser parte de esto".
"Mi padre era de Haití y mi madre de Jamaica, es un orgullo representar a ese país"
"Estamos en el camino de ir a la Copa del Mundo. Este verano jugó Norman Powell (jugador de Miami) y él dominó. Les guió a ganar a México. Hay muchos chicos que tienen nacionalidad jamaicana. Como los gemelos Thompson también, hay cuatro o cinco jugadores más en la NBA. Tenemos a muchos jugadores que están mirando y están dispuestos a ser parte del equipo de Jamaica, pero solo hay un lugar para jugadores naturalizados. Jamaica está trabajando muy duro para ver qué podemos hacer para incorporar al menos uno de estos chicos para ayudar. Pero es increíble ver el apoyo y el amor que la gente está mostrando a Jamaica. En toda la isla sólo hay un pabellón indoor. Creo que hay un gimnasio de netball que es como el centro de eventos nacionales de deportes. Y hay otro en Montego Bay. Pero en todos los lugares son partidos al aire libre. No hay muchos lugares para hacer crecer el baloncesto. Pero el hecho de que sea un pequeño país y haya tantas personas que juegan en la NBA que tienen raíces jamaicas significa que hay mucho potencial para ser un centro de reclutamiento de jugadores jóvenes y gente que está intentando aprender el juego allí".
"En esta ventana va a ser muy emocionante. Mis hermanos y mi hermana van a venir. Mi mamá, antes de morir, me dejó un mensaje de voz. He escuchado su voz cada día desde que pasó. Hablaba de cómo de emocionada estaba de estar allí viéndome jugar en Puerto Rico con la selección. Es algo mucho más profundo que sólo el juego. Es todo lo que mi mamá quería. Incluso ella estaba allí cuando jugábamos en Puerto Rico. Su emoción, su amor, todo lo que significó para ella. Nunca me olvidaré. Estoy contento de que pudiera ver que para nosotros ganar esos partido que no deberíamos ganar, significa mucho", reseña Audige con emotividad sobre lo que supone vestir la camiseta del país de Usain Bolt y Bob Marley: "He escuchado al reggae desde que era niño. Es gracioso porque España y Puerto Rico y República Dominicana no son lo mismo, pero tienen similares vibes. Hablando de Chris, el reggae y el tipo de música que tienen allí son similares. La comida, la música, el flow, la cultura, todo es especial. Es absolutamente especial. Si alguien pensó en visitar Jamaica, debería ir, porque es un lugar especial".
¿Y un futuro en Málaga? "Por supuesto, me gustaría, pero esa decisión no me importa ahora mismo. Lo firmé hasta el final de esta temporada, pero es una conversación entre el equipo y mis agentes. Por supuesto, me gustaría tener la oportunidad de volver aquí. Es un lugar hermoso. El modo en que me han abrazado y me han permitido crecer, definitivamente me vería aquí. Pero ahora mismo estoy tratando de concentrarme en el siguiente partido". Es el Real Madrid, los cuartos de final de la Copa del Rey. Chase Audige, un hombre en una misión.
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