Unicaja

Jaime Fernández, escalón a escalón

  • El madrileño, capital en el Unicaja, está en el camino hacia su mejor nivel y acumula varios partidos notables

Jaime Fernández, en bandeja a una mano por delante de Ken Horton. Jaime Fernández, en bandeja a una mano por delante de Ken Horton.

Jaime Fernández, en bandeja a una mano por delante de Ken Horton. / acb photo

Se habla del mal momento del Unicaja, que atraviesa un bache en la temporada. Pero hay puntos de luz en la oscuridad para el equipo malagueño, que ve como el margen de fallo se va estrechando con el paso de las semanas. Uno de ellos es Jaime Fernández, que está en el camino de volver a ser el que era. Atravesó dos lesiones, una severa, en el 2020, aunque ya va cogiendo continuidad. La plaga de bajas en el base hace que su protagonismo sea alto desde ya.

Como era de esperar, la integración del madrileño ha sido paulatina. No cabía otro escenario. Pero ya está a gran nivel y con mucho peso en el juego cajista. Desde que se produjera una rotura muscular en el aductor de la pierna derecha en el Wizink Center y volviera ya acumula cinco partidos seguidos. Su tiempo en pista y su impacto va creciendo con el paso de las semanas.

Ya en los dos últimos encuentros sobrepasó los 30 minutos, una cifra muy alta según la distribución normal de Luis Casimiro. Confluyen las ausencias de Alberto Díaz y Mekel con la adaptación de Frankie Ferrari, que aún no ofreció de manera regular un rendimiento solvente. 30 jugó ante el Betis y 32 frente al San Pablo Burgos, ambos partidos decididos en la prórroga. En los tres anteriores sólo había pasado de 20 en Bilbao. Y sus estadísticas aumentaron proporcionalmente.

Doble doble (25 puntos y 10 asistencias) en el derbi andaluz y 14+8 en Burgos. El equipo malagueño está ahora en sus manos, lo que hasta ahora ha sido una garantía. En esa puesta a punto hacia un nivel supremo va dejando tramos de un baloncesto de mucho calibre. Y el Unicaja lo nota. Cuando él puede correr y se siente cómodo, los cajistas vuelan. Cuando puede repartir a los anotadores que tiene en las alas (una de las virtudes de la plantilla) y a los pívots (necesitados de un base que los abastezca porque no suelen generan por sí mismos) el equipo pega un salto. Se le ve a menudo ese feeling con Rubén Guerrero, al que encuentra bien al poste. En los últimos choques dejaron varias jugadas espectaculares.

Él es la sexta marcha de este Unicaja, lo que es mucho decir con jugadores como Bouteille o Brizuela en Málaga. Cuando Jaime Fernández está bien el suelo del conjunto de Luis Casimiro gana varios peldaños. En la retina hay varios ejemplos claros. Está atado hasta el 2022 con una cláusula de un millón de euros como cerrojo. Aunque su vinculación con Málaga va más allá de la pista. Antes de revisar su situación, el club de Los Guindos tiene también varios frentes importantes como el de Francis Alonso.

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