Unicaja

El sueño incumplido de Nedovic: "Quiero jugar al fútbol cuando termine el baloncesto"

  • El ex cajista repasa su excelente momento en una extensa entrevista con 'Sport Klub'

Nedovic lucha por un balón con Calathes en el Palau. Nedovic lucha por un balón con Calathes en el Palau.

Nedovic lucha por un balón con Calathes en el Palau. / efe

Nemanja Nedovic vive un momento alto en el Panathinaikos, el gigante griego al que llegó este verano tras dejar Milán. Es uno de los hombres importantes del proyecto heleno y en la última jornada de la Euroliga fue MVP tras meter 28 puntos (siete triples) ante el Fenerbahçe en el OAKA. Disfruta de su madurez deportiva y su cuerpo le respeta de momento. Sin lesiones está volviendo a ser diferencial en el primerísimo nivel. "Estoy mucho más tranquilo que antes. Además, me conozco cada vez más a mí mismo y a mi cuerpo, sé lo que me conviene antes del partido, el día del partido", admite el genio serbio, que reconoce haber aprendido mucho de Scola y el Chacho, en una entrevista para Sport Klub (leer completa). 

"Aquí me impuse desde el principio, tenía muchas ganas de baloncesto y merecía una oportunidad del entrenador, así que creyó en mí y me dio minutos incluso cuando no me iba bien. Por ahora juego 28 minutos de media, tengo mucho balón en las manos, todo va bien", prosigue el escolta, que tenía buenas palabras para Málaga cuando era cuestionado por el lugar donde había encontrado su mejor versión: "No hay dilema. Atenas es similar en algunos aspectos, pero es una ciudad más grande. En Málaga no hay atascos, no hay tensión, todo el mundo está de humor... Sería una estupidez vivir en el mar en Málaga y estar de mal humor. Atenas es más activa, es un poco más rápida, la multitud es más grande, pero me gusta porque tiene una mentalidad similar".

A Nedo, un tipo interesante más allá del parqué, aún le quedan deseos por cumplir 29 años. El ex jugador del Unicaja siente devoción por la Juventus, a la que fue a ver en directo en su etapa en Italia. El fútbol llegó a su vida en su niñez, cuando su padre jugaba al balonmano en tierras transalpinas. Le impactó Alessandro Del Piero, que por entonces militaba en el Ascoli. Es el balompié ese desafío por tachar. "Puede que esté loco, pero cuando termine profesionalmente con el baloncesto quiero intentar jugar al fútbol en algún club de clase baja durante al menos una temporada. Ese es mi deseo incumplido, eso es exactamente lo que me gustaría intentar. Dejemos la tercera o cuarta liga serbia. Tengo una cabaña cerca de Ruma, sería ideal jugar allí para el Primero de Mayo en Ruma, pero no sé si me aceptarían", asegura el de Nova Varos, que ya lo practicó en su adolescencia. Cómo no, le gustaría ser delantero. 

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