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Regalos infantiles libres de género

  • Los primeros años de vida tienen un papel fundamental en la instauración de estereotipos

  • Los juguetes son, simplemente, para jugar

Fotos de las jugueterías de Málaga días antes de los Reyes Magos Fotos de las jugueterías de Málaga días antes de los Reyes Magos

Fotos de las jugueterías de Málaga días antes de los Reyes Magos / Javier Albiñana (Málaga)

Los coches ya no son de niños ni las cocinitas de niñas. Y en las jugueterías se va notando. Alfredo Rodríguez, coordinador de la sección de Juguetes de El Corte Inglés, asegura que ya no hay diferencias entre sexos: “Ahora los niños tienen nuevos referentes, pueden ver en la televisión un programa de cocina protagonizado por hombres o en las calles una agente de policía mujer”.

La impresión de Rodríguez es que cada año esta tendencia está más atenuada y que está convergiendo a lo unisex. Ahora, al pasear por los pasillos de las jugueterías, se pueden ver cajas azules que no contienen artículos de acción, aventuras o armas, características asociadas durante años al género masculino; u otras rosas sin juegos de cuidados o de limpieza. Pero, desafortunadamente, no en todos los casos.

Diferenciar en el momento de elegir un regalo puede contribuir a perpetuar los roles de género y el sistema machista. No existe distinción, o no debería existir: los juguetes son, simplemente, para jugar. Para promover esta conciencia, el Ayuntamiento de Málaga puso en marcha en diciembre una campaña bajo el lema Juega libre, marca tu camino. “En los primeros años de vida, los juguetes tienen un papel primordial en la socialización, es en esa etapa cuando se instauran los estereotipos de género”, recordaban.

Entre sus recomendaciones: regalar juguetes que permitan la expresión de emociones con independencia del sexo, evitar juguetes que fomenten la violencia en cualquiera de sus manifestaciones o el exceso de regalos. Además, ¿por qué no regalar una cocinita a un niño o un coche a una niña?

Los expertos señalan que lo primero a tener en cuenta es respetar la regla básica de no comprar más de un objeto por niño. A la hora de la elección, hay varias alternativas. Una de ellas es optar por la apuesta más “vital”: regalar tiempo. Una tarde en el teatro, entradas para un parque de atracciones, una merienda en su lugar favorito o una excursión pueden ser algunas opciones con las que tanto los niños como los mayores ganan.

Asimismo, hay que tener en cuenta que el regalo más grande, más voluminoso, no tiene que ser el mejor, recuerdan. Otra de las alternativas es regalar un libro. Suelen ocupar poco espacio, hay muchas opciones educativas y ayudan a crear buenos hábitos de lectura. Por eso, y porque además, en cada uno de ellos hay una aventura, este es para muchos educadores el regalo que nunca falla.

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