Vistas infinitas, aceite verdial y tradición: el pueblo de Málaga que lo tiene todo

Periana, una joya poco masificada de la Axarquía, ideal para una escapada tranquila y con sabor local

De un pueblo museo a uno de los pueblos blancos más bellos: la ruta de senderismo más mágica de la Gran Senda de Málaga

Una panorámica de Periana.
Una panorámica de Periana. / malaga.es

Hay pueblos que se comprenden desde el primer vistazo y otros que se revelan poco a poco, a medida que el paisaje se abre y la historia empieza a tomar forma. Periana pertenece a ambos mundos. Desde lo alto de la Axarquía, este municipio malagueño se asoma como un balcón natural desde el que la mirada abarca valles, embalses y sierras, mientras bajo sus calles se superponen siglos de memoria, trabajo agrícola y tradiciones profundamente arraigadas. Un lugar donde el territorio no solo se contempla, sino que se interpreta a través de su patrimonio, su gastronomía y su relación constante con la tierra.

Ubicada en las tierras altas de la comarca de la Axarquía, Periana destaca por su posición estratégica y su amplitud visual, lo que le ha valido el sobrenombre de el mejor anfiteatro natural de Europa. Desde distintos puntos del casco urbano, el paisaje se despliega hacia el valle del río Guaro y el embalse de La Viñuela, conformando una de las panorámicas más amplias del interior de la provincia de Málaga. Este entorno privilegiado ha condicionado históricamente el desarrollo del municipio, tanto en su configuración urbana como en su vocación agrícola, íntimamente ligada al olivar y a los cultivos de secano que dominan el paisaje.

Un recorrido por la historia de Periana

Los orígenes de Periana se remontan a la Prehistoria, con evidencias de presencia humana desde el Paleolítico. Durante la etapa musulmana, el asentamiento funcionó como una pequeña alquería, hasta que, tras la conquista cristiana, quedó despoblado durante siglos. No fue hasta el siglo XVIII cuando el núcleo volvió a cobrar vida, coincidiendo con la construcción de la iglesia de San Isidro Labrador en 1761, un hito que marcó el inicio del crecimiento del actual pueblo.

Iglesia de San Isidro Labrador de Periana.
Iglesia de San Isidro Labrador de Periana. / malaga.es

Ese desarrollo se vio gravemente afectado por el terremoto de 1884, uno de los episodios más trágicos de la historia local, que destruyó numerosas viviendas y causó la muerte de 58 personas. La posterior visita del rey Alfonso XII supuso un impulso decisivo para la reconstrucción, con la creación del barrio de la iglesia y la consolidación del trazado urbano que hoy define a Periana.

Patrimonio y enclaves de interés cultural

El patrimonio de Periana se concentra en un casco urbano que conserva elementos representativos de su evolución histórica. La iglesia de San Isidro Labrador, de estilo neomudéjar, es el edificio más emblemático del municipio, con tres naves separadas por arcos apuntados y una fachada de ladrillo visto que domina el perfil del pueblo.

Entre los espacios más singulares se encuentran los Baños de Vilo, situados a más de 600 metros de altitud, a escasa distancia del núcleo urbano. Esta poza, excavada hace más de mil años, es conocida por las propiedades terapéuticas de sus aguas y por el entorno natural en el que se integra.

Otros puntos de interés son las casas señoriales del siglo XVIII, el antiguo Lavadero Municipal y la Fuente de Periana, que durante generaciones fue lugar de encuentro y centro de la vida social. El Museo del Aceite de Mondrón completa este recorrido patrimonial, ofreciendo una visión detallada del proceso de elaboración del aceite verdial, uno de los productos más representativos del municipio.

Naturaleza y senderos entre sierras y olivares

El entorno natural de Periana permite comprender la estrecha relación entre el pueblo y su territorio. El municipio cuenta con más de una decena de rutas de senderismo que recorren paisajes variados, desde el nacimiento del río Guaro hasta las sierras que rodean la localidad.

Algunos itinerarios atraviesan campos de olivos centenarios y antiguos molinos aceiteros, mientras otros se adentran en la sierra de Alhama o alcanzan el Puerto del Sol, donde encinas y formaciones rocosas definen un paisaje característico del interior malagueño. Periana forma parte, además, de la Ruta del Aceite y los Montes, un itinerario declarado de Interés Turístico de Andalucía que recorre distintos municipios de la Axarquía vinculados a la cultura del olivar.

Tradiciones, fiestas y gastronomía local

El calendario festivo de Periana está estrechamente ligado a su identidad agrícola. El Día del Aceite Verdial, declarado de Interés Turístico Provincial, gira en torno a la degustación de aceites locales, el desayuno molinero y la música tradicional de verdiales. En verano, el Día del Melocotón pone en valor otro de los cultivos emblemáticos del municipio mediante actividades gastronómicas.

Las Fiestas de San Isidro Labrador, celebradas en mayo, combinan pasacalles, conciertos y actos religiosos en honor al patrón del pueblo. La gastronomía local refleja esta tradición agrícola, con platos elaborados a partir del aceite verdial como las sopas cachorreñas, las migas, el ajoblanco o el gazpachuelo, junto a recetas tradicionales como las parpuchas, los morretes con salsa de almendras o las tortillitas de bacalao con miel. En repostería, destacan los melocotones, la torta romana, los roscos de vino y las tortas de aceite.

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