Málaga

‘El Cabra’ rejuvenece en Pedregalejo

  • El conocido chiringuito es ahora gestionado por un experto hostelero madrileño que ha cambiado Madrid por Málaga “porque la calidad de vida es espectacular”

Guillermo Santacruz y Aitor Samperio, los nuevos dueños de 'El Cabra' Guillermo Santacruz y Aitor Samperio, los nuevos dueños de 'El Cabra'

Guillermo Santacruz y Aitor Samperio, los nuevos dueños de 'El Cabra'

El emblemático chiringuito de El Cabra en Pedregalejo cerró sus puertas el año pasado por la jubilación de sus propietarias y, tras unos “duros” meses de negociación, fue adquirido por un nuevo grupo que tiene como principal referencia a Aitor Samperio, un experto hostelero que ha sido directivo en los grupos Palladium, Larrumba –que tiene conocidos restaurantes en Madrid como Marieta o Botania– o Mabel Hospitality –un proyecto liderado por Abel Matutes y que tiene entre sus socios a Rafa Nadal, Cristiano Ronaldo, Pau Gasol y Enrique Iglesias–.

Samperio ha cambiado todo eso por crear su propio grupo de restauración en Málaga. Algunos amigos y familiares no lo entendían, pero Samperio lo tiene claro. “Tenía un estrés muy alto y una vida que era una locura todo el día viajando”, explica a este diario. El que le convenció de que diera un giro de 180 grados a su vida fue su mejor amigo, Guillermo Santacruz. Los dos son de Madrid pero Santacruz se enamoró de una malagueña en 2010 y se vino a vivir a la Costa del Sol en 2012, donde fundó una empresa turística. “Llevaba una vida muy ajetreada y Guillermo me decía que me viniera a Málaga porque había oportunidades y aquí la relación entre trabajo y calidad de vida es espectacular”, comenta Samperio.

Vieron la posibilidad de adquirir el establecimiento de El Cabra y se aliaron con dos socios locales con negocios de restauración “para ir más seguros en temas de licencias, etcétera”. No fue sencillo. Santacruz recuerda que “fue un casting duro con los abogados de las propietarias y estuvimos varios meses de negociaciones porque el local tenía muchos novios”. Al final se llevaron el gato al agua y se hicieron con el establecimiento el 9 de junio.

A sus 42 años, Samperio asegura que “era el momento de venir a Málaga e intentar aportar mi conocimiento al sector en esta provincia”. No obstante, este directivo sabe que El Cabra es un lugar emblemático en Pedregalejo y, por ahora, no han querido hacer grandes cambios para no perder la magia anterior. “Hemos heredado un legado y una responsabilidad. Hemos subido un poco la calidad, hemos cogido su ADN original de chiringuito y vamos a darle una gestión más moderna”, subraya Samperio, quien indica que el tipo de comida que sirven es similar a la anterior, pero que han cambiado detalles como el tipo de manteles o el logotipo. Los empresarios afirman que están “contentos” con estos siete meses de andadura “porque el sitio es espectacular” y adelantan que lo irán modernizando más.

El Cabra ha sido su adquisición más sonada, pero no la única. Estos empresarios abrieron el pasado 25 de octubre otro restaurante llamado Bagazo en la zona de Huelin que es bastante distinto al chiringuito. En un local de unos 500 metros cuadrados y estética moderna ofrecen comida española tradicional, peruana, italiana o japonesa. En total, entre los dos establecimientos cuentan con una plantilla de unas 35 personas que varía en función de la temporada turística.

Vista de la terraza de 'El Cabra' en Pedregalejo Vista de la terraza de 'El Cabra' en Pedregalejo

Vista de la terraza de 'El Cabra' en Pedregalejo

Su intención es seguir creciendo en Málaga y, de hecho, Samperio y Santacruz reconocen que están mirando ubicaciones aunque aún no tienen ningún acuerdo cerrado. El centro histórico de la capital está en su punto de mira. “Pensamos que la restauración del centro de Málaga no ha evolucionado mucho sino que puedes ver una oferta más o menos similar en todos sitios y puede haber sitio para nuevos modelos de negocio”, explica Samperio, quien cree que esta zona de la ciudad tiene aún margen de crecimiento pese a que hay calles que están ya saturadas de establecimientos hosteleros.

Dejar un puesto directivo en una multinacional en Madrid por comprar un chiringuito en Málaga no lo hace todo el mundo. Samperio se ha atrevido y se le ve feliz. El tiempo dirá si fue la decisión acertada. Desde luego, el mar y la playa de Pedregalejo ganan por goleada a los rascacielos madrileños.

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