Málaga

La piqueta se cierne sobre el Astoria

  • La Junta autoriza al Ayuntamiento demoler los antiguos cines

  • Urbanismo activará de inmediato el concurso para contratar estas actuaciones

Vista de los antiguos cines Astoria y Victoria. Vista de los antiguos cines Astoria y Victoria.

Vista de los antiguos cines Astoria y Victoria. / Javier Albiñana (Málaga)

La sombra de la piqueta se aproxima de manera inexorable a la manzana de los antiguos cines Astoria y Victoria. Casi ocho años después de que el Ayuntamiento de Málaga se hiciese con su propiedad, tras abonar a una firma privada del orden de 21 millones de euros, la Junta de Andalucía acaba de firmar la sentencia de muerte de ambos inmuebles al autorizar la propuesta presentada a principios de agosto por el propio Consistorio para proceder a su demolición.

La desaparición de esta cicatriz urbanística, levantada en la Plaza de la Merced, en pleno Centro histórico, es el paso previo indispensable para, primero, avanzar en los trabajos arqueológicos que quedan pendientes en el solar y, segundo, allanar el camino a la propuesta de regeneración del espacio con la ejecución de un equipamiento cultural. Con el visto bueno de la Delegación de Cultura, la Gerencia de Urbanismo ya tiene la posibilidad de activar el concurso para contratar los trabajos de derribo y las prospecciones arqueológicas, que afectarán a parte de la plaza y a la pastilla situada bajo el cine Victoria.

De acuerdo con las estimaciones realizadas por el Consistorio, una vez adjudicada esta tarea, que no se espera quede desbloqueada hasta el segundo trimestre del año, la tarea de destrucción necesitará de unos dos meses, mientras que la labor arqueológica se extenderá otros seis meses. Con todo, esta fase podría estar culminada antes de final de 2019. El coste estimado ronda los 830.000 euros.

En su resolución, Cultura subraya que el visto buen se formula después de que el Ayuntamiento concretase a principios del pasado mes de agosto cuál será el proyecto arquitectónico que sustituirá al inmueble, "condición indispensable para cualquier actuación en este sentido". La iniciativa que, hoy por hoy, tiene más visos de levantarse sobre el futuro vacío del Astoria es el bautizado como Zoco Cultural, impulsado por la empresa Málaga All Space (MAS).

Uno de los principales atractivos de la propuesta empresarial es que incluye la ejecución de una sala de conciertos con capacidad para unas 1.500 personas en el subsuelo, en concreto en las plantas -2 y -1. Esta circunstancia multiplica la importancia de las catas arqueológica, por cuanto el hallazgo de algún resto de importancia podría alterar de manera clara la determinación final del proyecto.

A pesar del informe favorable, el departamento autonómico advierte de que dado que el anteproyecto presentado, el correspondiente a MAS, está pendiente de tramitación administrativa, lo que podría suponer cambios en su diseño y determinaciones, "antes de su ejecución, deberá remitirse a la Delegación de Cultura para su análisis y valoración".

Infografía de la propuesta arquitectónica de MAS. Infografía de la propuesta arquitectónica de MAS.

Infografía de la propuesta arquitectónica de MAS.

Citando la información remitida por Urbanismo, Cultura indica que en el proyecto sustitutorio de la manzana actual "tiene especial interés la continuación del espacio público de la Plaza de la Merced en la planta baja hipóstila, lo que generará interesantes conexiones visuales con el conjunto monumental de la Alcazaba".

El proyecto de demolición plantea un programa de trabajo de hasta ocho fases e incluye un plan de residuos, un plan de tratamiento de amianto y medidas ambientales para aminorar el impacto de los trabajos, así como medidas de ordenación del tráfico peatonal y rodado durante los trabajos de demolición.

En relación con los restos arqueológicos existentes en el inmueble, algunos de los cuales fueron documentados en una excavación arqueológica realizada en los años 2007 y 2008 (sobre el solar del Astoria), el proyecto recoge que los restos serán protegidos con geotextil y soterrados con grava. Sobre este aspecto, Cultura señala en su resolución que esa protección deberá realizarse con "control arqueológico de movimientos de tierra" y deberá ser también previamente autorizada por la consejería.

La propuesta de intervención municipal propone, una vez acabados los trabajos de demolición, la ejecución de un cerramiento opaco con una altura de 2,5 metros y la instalación de una lona serigrafiada con una altura total de 5,50 metros. Una instalación que tendrá que contar, igualmente, con el visto bueno de Cultura, que ayer ya aludía a ello al no conocer los detalles de la lona y debido a su posible "incidencia directa en la percepción del conjunto histórico".

A estos primeros trámites entre Cultura y Urbanismo habrá que sumar más adelante la petición que hará el organismo municipal para poner en marcha una nueva figura en el plan urbanístico del Centro, el denominado Pepri. Se trata en concreto de los "equipamiento singulares", cuya aplicación permitirá reducir los trámites necesarios para ser autorizados.

Con ello, el equipo de gobierno del PP busca, más allá del caso del Astoria, "facilitar los trámites y ponerlo más fácil" en todo el casco antiguo en el supuesto de que haya iniciativas que vulneren el actual planeamiento. Unos ajustes que, se quiere, se puedan ejecutar mediante la aprobación de un estudio de detalle en lugar de con modificaciones puntuales del Pepri.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios