Metro soterrado y salto de la ronda, proyectos recuperados Los efectos colaterales del tercer hospital de Málaga

  • Las dudas sobre la ubicación del equipamiento alimentaron a De la Torre en su idea de construir por encima de la autovía

  • La decisión de la Junta de dejarlo en el Civil obliga a recuperar el Metro soterrado que fue descartado

Infografía del trazado en superficie del Metro en superficie hasta el Civil. Infografía del trazado en superficie del Metro en superficie hasta el Civil.

Infografía del trazado en superficie del Metro en superficie hasta el Civil.

La decisión final de la Junta de Andalucía de proyectar la construcción del tercer hospital en los terrenos del Civil deja tras de sí al menos dos efectos colaterales de incidencia clara sobre el presente y el futuro de la ciudad. Y que poco o nada tienen que ver con el equipamiento sanitario. Más bien con la vieja aspiración del alcalde, Francisco de la Torre, de urbanizar por encima de la ronda este y con el modelo final del Metro.

La primera de las consecuencias nace en el momento justo en que los actuales gestores de la Administración regional dudaron acerca de la idoneidad de la superficie del aparcamiento junto a Blas de Lezo para levantar el complejo hospitalario. El escenario parecía despejado, la convicción del Ejecutivo autonómico con el PP y Ciudadanos como socios era clara, hasta que se planteó la posibilidad de ampliar de 800 a 1.000 la capacidad del centro.

En ese momento los interlocutores regionales decidieron contactar con quien mejor conoce el escenario urbano, el Ayuntamiento, para sondear emplazamientos alternativos en los que sí poder satisfacer el crecimiento planteado para el tercer hospital. No sólo en número de habitaciones, sino también en instalaciones anejas, caso de establecimientos hoteleros.

Terrenos en los que se planteó el tercer hospital. Terrenos en los que se planteó el tercer hospital.

Terrenos en los que se planteó el tercer hospital. / Javier Albiñana

Los encuentros se sucedieron, se acercaron posiciones y el Consistorio puso sobre la mesa los suelos al norte de la ronda este como los más idóneos. La elección no parecía baladí. Varios millones de metros cuadrados libres con el inconveniente de que en su día fueron declarados protegidos por la Administración regional, la misma que pondera urbanizarlos. El mismo suelo mismo suelo sobre el que De la Torre defendió la construcción de medio millar de viviendas, acción frustrada por la negativa de la Consejería de Ordenación del Territorio.

Finalmente, la Consejería de Salud optó por mantener la primera idea: el tercer hospital se hará en el Civil. Pero la semilla del salto de la ronda este ya está sembrada. De la Torre, como en tantas ocasiones, no ceja en su empeño de abrir de par en par la puerta a esta intervención. Ve en estas parcelas un lugar estratégico y privilegiado para, ya sea con dinero público ya sea privado, impulsar equipamientos "educativos, sanitarios" de índole metropolitano. Sin descartar algún desarrollo residencial de baja densidad.

El diagnóstico previo a la revisión del PGOU de Málaga ya planteaba en 2004 la posible construcción de 750 chalés por encima de las rondas

Los mensajes de ahora son similares a los que él mismo usó una década atrás, cuando discutía con la Junta la aprobación definitiva del Plan General de Ordenación Urbanística (PGOU). Y se asemejan a los que en 2004 se plasmaron en los primeros diagnósticos previos a la revisión del planeamiento de la ciudad. En esos borradores se dibujaban unos 750 chalés de lujo en suelos de los Montes y los urbanistas hablaban del "interés general" de colonizar 123 hectáreas al norte de la autovía y del "beneficio social" que supondría su aprovechamiento para construir equipamientos privados "excepcionales".

Quince años después el regidor vuelve a la carga. Y de ello tuvo conocimiento el presidente de la Junta, Juan Manuel Moreno Bonilla, en la reunión que ambos mandatarios tuvieron hace dos semanas.En el cara a cara el alcalde le recordó la necesidad de otro equipamiento sanitario en la zona este. ¿Dónde? Al norte de la ronda. Ahora parece haber encontrado el aliado que necesitaba.

La segunda derivada del tercer hospital se deja sentir en el Metro. Al poco de tomar posesión como presidente, Moreno Bonilla anunció que aparcaba su compromiso de construir bajo tierra el ramal hasta el entorno del Civil. Dejó de lado esta iniciativa para priorizar la prolongación al PTA. Ocho meses después, da marcha atrás, arguyendo la necesidad de recuperar el proyecto soterrado ante la futura construcción del tercer hospital junto al Civil.

150 millones costará su materialización, según las primeras estimaciones. O lo que es lo mismo, 110 más que los 41 en los que el anterior Gobierno andaluz licitó la ejecución del Metro en superficie. A la espera de una actualización de los estudios de demanda, los trenes moverán unos 3 millones de pasajeros anuales.

El viraje, aplaudido por los vecinos de Bailén-Miraflores que se opusieron a la idea del tranvía, deja en evidencia parte de los argumentos que durante años emplearon el alcalde y los dirigentes del PP en el mandato anterior. Eran meses en los que De la Torre pedía a la Consejería de Fomento una pausa en la extensión de la red ferroviaria para que la ciudad respirase tras tantos años de obra. Y en los que, incluso, confiaba en que con la llegada de los trenes a la Alameda, la captación de viajeros fuese suficiente para responder a los acuerdos con la concesionaria.

Líneas de pensamiento compartidas por el ahora consejero de Presidencia, Elías Bendodo. En su etapa anterior, en calidad de presidente del PP, llegó a reclamar que el ramal se llevase por el río Guadalmedina, integrándolo en la futura operación de regeneración del cauce. Ahora, por el contrario, defiende la decisión de Fomento de llevar el Metro soterrado por el mismo itinerario que cuando se pensó en superficie.

"La realidad es que vamos mal de plazos; el tiempo juega en nuestra contra", dijo Bendodo el pasado viernes, subrayando la necesidad de que la concesionaria capte nuevos viajeros y de responder a las exigencias del Banco Europeo de Inversiones (BEI), principal financiador de la obra, que "nos apremia a invertir en la infraestructura al Civil por Eugenio Gross". Mismos argumentos a los utilizados por la Junta cuando apostó por llevar en superficie el Metro al Civil.

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