La aprobación del PGOU, vital para que Málaga salga antes de la crisis

Desayunos Málaga Hoy

Critican el retraso de la tramitación del planeamiento y destacan su importancia para proyectar el futuro de la capital · Ayuntamiento, arquitectos, promotores y analistas defienden el tren litoral y su paso por la ciudad

La aprobación del PGOU, vital para que Málaga salga antes de la crisis
Redacción / Málaga

18 de diciembre 2009 - 01:00

-Málaga Hoy (M. H.): El Colegio de Economistas apunta que en Málaga no se creará empleo hasta finales de 2012. ¿Comparten esa opinión o creen que la aprobación definitiva del PGOU reactivará antes la economía local?

-Manuel Díaz Guirado (M. D. G.): -Que se apruebe el Plan General no es la varita mágica que hará que Málaga salga de la crisis, pero es un elemento importante que permitirá que la confianza ahora perdida se recupere. El documento prevé gran cantidad de suelo productivo que permitirá generar empleo no sólo cuando esté desarrollado, sino antes. Hablamos de casi seis millones de metros. Y ello puede hacer que se activen los mercados, la confianza... Destacaría las infraestructuras que se están llevando a cabo, como el AVE, el aeropuerto, la hiperronda... Málaga está sufriendo en cuatro años una transformación que en otras ciudades se daría en 25. Es importante reflexionar sobre el tiempo que dura la revisión, porque no puede ser que en 2003 ó 2004 se empezase a pensar en ello y aún no esté aprobado. Eso es insostenible para una ciudad.

-Francisco Villalba (F. V.): La situación de la economía en Málaga es problemática, no sólo en lo relativo al sector inmobiliario y la construcción, sino también en el turismo. El PIB en Málaga caerá un 4%, si no algo más. Entrando en el tema inmobiliario, la revisión del PGOU es importante porque crea marcos estables para la inversión y se debe hacer cuanto antes. Estoy de acuerdo en que hay que agilizarlo. Los datos que tenemos dicen que hay un exceso de vivienda en la provincia que oscila entre 75.000 y 90.000 viviendas. Y hasta que esta bolsa de vivienda sin vender no se resuelva, el mercado inmobiliario difícilmente se reactivará. Una alternativa es cambiar el concepto de tenencia por el de usar la vivienda y potenciar el alquiler. Somos un país pobre y, sin embargo, la vivienda en propiedad es por lo menos el 50% superior al del resto de países europeos. Respecto al suelo productivo, creo que es oportuno generar espacios para estos usos, porque las expectativas de futuro son positivas.

-M. H.: ¿Puede ser una suerte que el PGOU esté aprobado y vigente justo cuando salgamos de la crisis?

-Antonio Vargas (A. V.): Es una necesidad absoluta. Sería gravísimo que cuando empecemos a salir de la crisis ésta se viese alargada artificialmente porque el planeamiento no esté aprobado. Que los planes generales estén no arregla la crisis, pero que no estén sí la empeora. En el caso de Málaga, la ciudad no puede vivir sólo de la actividad residencial. La inversión en la construcción es la que más puestos de trabajo genera pero cuando acabada, acaba. De la inversión en actividad productiva queda algo, sigue produciendo riqueza. Hay que tener en cuenta que una actividad residencial como la de estos años hace que ni siquiera la riqueza que se genera sea nuestra. Una vez agotado el suelo, la riqueza que ha producido no se queda aquí, se va a otro sitio. Al final nos estamos descapitalizando... Pese al desarrollo urbanístico tan fuerte que hemos tenido en la Costa del Sol en los últimos años, el nivel económico de la población no ha subido por encima de la media de Andalucía ni en al proporción que se podía esperar.

-Violeta Aragón (V. A.): El empresario necesita el Plan General de forma urgente. Es verdad que estamos en crisis y la gente puede pensar que para qué lo queremos si no vamos a poder acometer. Pero si no se aprueba, la crisis económica se convertirá en una crisis de planeamiento para el promotor.

-M. H.: ¿Qué lecciones se pueden sacar de esta crisis?

-M. D. G.: Es muy importante la seguridad jurídica. Cuando un señor tiene dinero, mira dónde invertir y ve que en Málaga no se sabe cuándo va a estar aprobado el Plan, se va a otro sitio. Un ejemplo: Epcos. Si el PGOU estuviese aprobado esa fábrica se habría trasladado al PTA y se habría desarrollado un complejo de oficinas en su lugar. Pero esa inversión está parada. Se olvida que al final el PGOU estará aprobado pero hay inversiones que se habrán ido. La economía de una ciudad no se puede sustentar sólo en un sector, porque si falla se paraliza. Con el PGOU tenemos la posibilidad de diversificar los polos económicos y las fuentes de creación de empleo, con el PTA, con el turismo de calidad... Y hay que destacar las nuevas centralidades, porque tras este plan van a quedar pocos suelos de expansión. El siguiente reto será el reinvento de la propia ciudad y aprovechar espacios en el núcleo urbano. Por eso, se recogen las actuaciones de Martiricos, La Térmica y Repsol.

-F. V.: Sobre actividades de futuro distinguiría entre el corto y el largo plazo. No podemos esperar a que la situación económica se arregle a largo plazo; tenemos que trabajar en el día a día. En cuanto a las actividades a potenciar, Málaga no debe dejar perder el horizonte de la actividad turística. Para ello es importante generar una industria del ocio vinculada al turismo. Hasta ahora se ha vivido del sol y playa y no es que el modelo esté agotado, pero hoy el turista no es como antes, que venía un mes a Fuengirola; hoy divide sus vacaciones a lo largo del año en periodos más cortos. Málaga debe salir del atolladero de la industria inmobiliaria porque ello generará recursos que las empresas podrán invertir en otras actividades. No es que la actividad se haya agotado, pero el potencial de crecimiento de años pasados no se repetirá. A medio y largo plazo el PTA es importante, pero veo que la actividad I+D debe vincularse más en la actividad turística e inmobiliaria.

-M. H.: Se habla de las nuevas centralidades urbanas, donde la seña de identidad será la construcción en altura. Durante años esta opción se ha demonizado.

-A. V.: La experiencia de los años 70 fue muy desastrosa en Málaga y ejemplo de ello es Carretera de Cádiz. Lo que se haga en altura tiene que ser una arquitectura de mucha calidad. Es cierto que tiene la ventaja clara de que focaliza el territorio, porque en el magma gris del baja más seis hay algo que ves a lo lejos. Respecto a las zonas elegidas para esas actuaciones, está claro que están en malas condiciones y eso supondrá un cambio. La cuestión es si lo vamos a hacer suficientemente bien, porque lo vamos a hacer una vez. A veces la política municipal parece que lleva a imponer un arquitecto determinado cuando el suelo es privado.

-M. D. G.: Una ciudad que quiera apostar de manera ambiciosa por su futuro no puede seguir haciendo siempre lo mismo. En Málaga se presenta una oportunidad importante. Queremos que tenga edificios singulares que además liberan mucho espacio para parques y otros equipamientos. Lo que está claro es que hay que acertar y por eso exigimos que sean arquitectos de reconocido prestigio, como Carlos Ferrater, en Torre del Río; Alonso-Balaguer, en Repsol, y Pie and Cobss, en Martiricos. Después puede salir cualquier cosa pero la garantía previa la tenemos. Para llevar a cabo arquitecturas singulares hacen falta tres elementos: arquitectos de calidad, un promotor que tenga ganas y disposición a hacerlo, y una Administración convencida y quiera impulsarlo.

-V. A.: Además, es necesario que haya promotores que quieran y estén preparados para hacer esas edificaciones singulares y en Málaga los hay. Nos parecen proyectos importantes para la ciudad, porque marcan hitos que pueden hacer de Málaga una referencia. Pero haciéndolo bien, porque hacer un edificio en altura no necesariamente indica singularidad.

-A. V.: Lo peligroso del debate es que terminemos pensando que el problema de la calidad de la arquitectura de la ciudad se resuelve con cuatro actuaciones puntuales. Si haces un edificio singular (que es lo que la Administración entiende por singular), al arquitecto de turno le resulta muy fácil discutir con la Administración. Creo que la Administración se tiene que plantear unas reglas del juego que permitan una cierta calidad. Tenemos un planeamiento que a veces es un poco mediocre salvo para las singularidades. Evidentemente tiene que haber ganas de trabajar y un buen profesional, que no tiene que ser un arquitecto de reconocido prestigio, que casi siempre es de fuera...

-M. D. G.: En Repsol está Ángel Asenjo.

-A. V.: Pero porque el arquitecto de reconocido prestigio que viene es suficientemente inteligente para saber que tiene que tener un arquitecto de reconocido prestigio local.

-F. V.: Antes hablamos de las barbaridades de Carretera de Cádiz en los 70. De esa época es la urbanización Playamar, modelo en construcción en altura. Pero en aquellos años se discutió Playamar y no Carretera de Cádiz.

-A. R.: Estoy de acuerdo con que el hacer un edificio en altura no significa que sea de mejor calidad que uno de baja más uno. El valor y la calidad de un edificio y su sostenibilidad depende de que haya un buen arquitecto, un promotor que lo lleve a cabo y una administración que lo permita. Y es importante la ejecución de la obra.

-M. H.: Lo que ocurre es que muchos promotores extrapolan el mismo diseño a miles de viviendas...

-V. A.: Al final es normal que todos le echemos la culpa al promotor. Pero al final el promotor es un mandado que hace lo que dice la Administración, lo que dice el Plan General o la ordenanza y con un proyecto que se hace en colaboración con el arquitecto. Si los resultados quedan bien se habla de la ciudad pero si queda mal es que el promotor es un desalmado. A los promotores no se les tiene en cuenta a la hora de discutir ciudad, pero sí se le responsabiliza de lo que queda.

-A. V.: Hay un discurso que ya no mantenemos en el Colegio, que es el de que la ciudad la proyectan los arquitectos o los ingenieros. La ciudad la proyecta el capital. Es verdad que los promotores no están en los equipos de redacción, pero no os hace falta. Nosotros podemos pintar las rayas que queramos, pero la ciudad la diseña la economía; si el motor económico no viene y lo desarrolla, eso se queda sobre un papel.

-V. A.: Pero a lo mejor antes de que se pusieran las rayas habría que contar con el sector económico que lo va a tener que desarrollar...

-A. V.: Estoy seguro de que el gerente de Urbanismo se ha reunido en siete años más con promotores que con el decano del Colegio de Arquitectos. Al final hablamos de un proceso productivo. Lo que creo que habrá que sacar de todo esto es la necesidad de reflexionar sobre qué tipo de construcción se hace. Las grandes promotoras empiezan a saber que hay una marca que se llama sostenibilidad.

-M. D. G.: Al margen del PGOU, destacaría los grandes proyectos que hacen que Málaga se esté transformando. Y a esos sumaría otras actuaciones en las que hay que ser ambiciosos. ¿Quién iba a decir que Larios iba a tener el resultado que ha tenido? Es importante el bulevar, pero también hay que aprovechar la obra del Metro para mejorar ciertos espacios. Las ciudades tienen que ser para el peatón, no para almacenar vehículos en la vía pública. Tampoco hay que olvidar la Plaza de la Merced, donde se compagina un nuevo espacio cultural con una reurbanización completa. Creo que tendrá el mismo éxito de la calle Larios.

-M. H.: ¿Qué efecto creen que tendrá el Metro?

-A. V.: El Metro va a cambiar el hábito de circulación de los ciudadanos. El otro día se planteaba el debate de si merece la pena que el Metro llegue a una zona de la ciudad con poca población. Esa pregunta no se la hacen en otras ciudades. El Metro es el primer paso pero lo que cambiará los hábitos es que seamos capaces de tener una política de transporte de una parte a otra de la provincia.

-M. H.: Antes se destacó que pocas ciudades tienen la suerte de reunir el AVE, el Puerto, el Metro, el aeropuerto...

-V. A.: Hay algo que me preocupa y es que casi siempre se habla de futuro, porque vamos a remolque. Anticiparnos a las necesidades es lo que realmente sería fundamental para que el desarrollo de ciudad fuese el adecuado y es necesaria la coordinación con toda la provincia. Es preocupante que las administraciones no se pongan de acuerdo.

-F. V.: La movilidad es clave para el desarrollo económico y visto desde dentro no somos capaces de ver la potencialidad de todo el territorio como una unidad. Es ahí donde habría que incidir. Todas las actuaciones son importantes, pero creo que el proyecto clave para esta zona es el tren litoral, la intercomunicación de la zona este y oeste del litoral. Eso daría potencialidad a Málaga como centralidad del eje costero. Ése es el proyecto de futuro que hay que impulsar ahora. Es lo que va a dar potencialidad a toda el área y que la economía alcance unos niveles mayores.

-M. D. G.: Sobre el tren litoral creo que hemos llegado a un momento en que las distancias no se miden en kilómetros, sino en minutos. Y con el tren litoral se conseguiría un ahorro importante en los desplazamientos. Surge una duda sobre cómo se va a conectar por tren la costa occidental con la oriental. Si no se aprovecha la obra del Metro, que abrirá la Alameda y el Parque, para acometer el tren litoral, condenamos el futuro de este proyecto. Ése es un aspecto que o se decide ya o condenamos a la ciudad. Sería una oportunidad perdida que lamentaríamos con el paso de los años.

-V. A.: Parece razonable.

-F. V.: Creo que lo que Málaga tiene que aprovechar es la centralidad que le daría el tren. Veo que ahí es donde hay que luchar, por un eje ferroviario que ya existió en su momento y que, por error de quien sea, se perdió. Hay que volver a retomarlo.

-A. V.: Es una apuesta que o ganamos o perdemos pero que se va a resolver en poco tiempo.

-M. D. G.: En el futuro que se le avecina a Málaga tiene una parte importante el PGOU, que hará que sufra la mayor transformación de su historia. El Plan General hará que Málaga pase de ser una ciudad grande a una gran ciudad.

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