Málaga

El arquitecto Ángel Asenjo: "La Málaga del siglo XXI debe ser como la que se plantea en Muelle Heredia”

  • El urbanista insiste en que la ciudad necesita un desarrollo terciario potente

Las fotos de las torres proyectadas en Muelle Heredia Las fotos de las torres proyectadas en Muelle Heredia

Las fotos de las torres proyectadas en Muelle Heredia / M. H.

"La Málaga del siglo XXI debería ser una Málaga de este tipo", afirma Ángel Asenjo cuando se le pregunta por la operación a la que da forma sobre los suelos de Muelle Heredia. La envergadura de la intervención firmada por el arquitecto es de una dimensión mayúscula, por cuanto, en su máxima expresión, supondría la ocupación completa de esta franja de suelo portuario. Como hacedor del plan no tiene duda sobre la idoneidad del mismo, en la necesidad de responder al salto cualitativo y cuantitativo de la capital de la Costa del Sol.

Asenjo pone el acento en la necesidad de abrir una alternativa económica para una ciudad "muy basada en la restauración y el turismo museístico, a la que le faltan actividades terciarias". "Ahora las grandes ciudades tienen centros terciarios, la city, que son generadores de riqueza; es la gran industria del siglo XXI y Málaga necesita ese componente", apostilla.

Cuenta que el proyecto de Muelle Heredia se puso manos a la obra a principios de agosto, cuando recibió el encargo del alcalde, Francisco de la Torre. El regidor no puso límites a su intervención, como queda demostrado en el documento ahora conocido. Sobre el plano portuario se levantan 15 torres de 6, 12 y hasta 18 plantas de altura, en las que se entremezclan los usos terciarios de oficinas, hoteleros, comerciales y culturales. Un desarrollo de 150.000 metros de techo en dos etapas de ejecución.

La primera de ellas permitiría elevar los 26.500 metros de techo ahora autorizados en el planeamiento urbanístico hasta los 50.000 metros. Y es justamente este escalón inicial el que, a priori, parece más asumible por los actores públicos implicados. En especial por el dueño del terreno, el Puerto. La reacción inicial del presidente de la Autoridad Portuaria, Carlos Rubio, ha sido favorable al menos a analizar lo planteado, insistiendo en que cualquier alteración de lo ya fijado debe ser tramitado con rapidez.

La primera toma de contacto de Rubio con la propuesta promovida por De la Torre tuvo lugar la semana pasada, cuando, tal y como adelantó este periódico, conoció de primera mano, con las explicaciones de Asenjo, lo que se está planteando. "Lo que recibí fue una respuesta muy sensata por parte del Puerto", admite el arquitecto, señalando el interés de Rubio por poder actuar en el corto plazo. Sobre la segunda fase, "lo que decía era que puede ser o no, que es una cuestión de tiempo y de reajustar las actividades portuarias".

A juicio de Asenjo, la primera parte de la alteración global que ahora se pone sobre la mesa no debería requerir de una tramitación excesivamente compleja. Será necesaria una nueva modificación del Plan Especial del Puerto, "pero al respetarse el suelo no debe tener dificultad". Una de las claves es que este procedimiento pueda quedar resuelto en un plazo no superior a los dos años.

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