Málaga

El comedor escolar que necesitan las familias de Málaga para conciliar

  • Familias del CEIP Carmen de Burgos piden con una sentada y un almuerzo en la puerta del colegio el restablecimiento del servicio con urgencia

Familias en una sentada frente al CEIP Carmen de Burgos. Familias en una sentada frente al CEIP Carmen de Burgos.

Familias en una sentada frente al CEIP Carmen de Burgos. / Javier Albiñana (Málaga)

Para la mayoría de madres y padres trabajadores el comedor escolar no es un servicio más, es la herramienta fundamental para permitirles la conciliación. Salir de trabajar a las tres o las cuatro y poder recoger a sus hijos sabiendo que han comido bien es esencial para ellos. Por eso llevaron tan mal encontrarse con la noticia de que no iban a tener comedor el día antes de la vuelta a las clases.

Han buscado fórmulas para solventar la situación pero ya llevan dos semanas haciendo encaje de bolillos y quieren que se restablezca el servicio que se ha dejado sin cubrir la quiebra de Col-Servicol y Perea Rojas. Con una sentada y un almuerzo en la puerta del colegio, con táper y cucharas reclamaron este viernes en el CEIP Carmen de Burgos la puesta en marcha de nuevo del comedor escolar.

Verónica Plata es madre de un niño de primero de Primaria. Tiene cinco años y desde que entró en el centro usa el comedor. Su marido también trabaja y no pueden recoger al pequeño a las 14:00. “Nos lo dijeron el día antes, no tuvimos capacidad de reacción y los abuelos son mayores, tienen patologías previas, no conducen y no es posible que nos ayuden”, comenta.

Así que la única solución que ha encontrado ha sido “llorarle a mi jefe, que me permite salir a las 13:45 para recoger al niño, llevarlo a casa de mis familiares y que el padre haga el relevo después, pero a mí no me da tiempo a comer”, agrega Verónica.

“Creo que todas las familias compartimos esta sensación de estrés, es un servicio básico que independientemente de quiebras, concursos o pliegos de condiciones se tiene que garantizar, porque esta situación penaliza a las familias que tienen la suerte de seguir trabajando”, añade esta madre.

También apunta que el colegio va a abrir un “aula de espera”, un servicio temporal para facilitar la recogida de los niños entre las 14:00 y las 16:00 pero donde solo podrán comer un tentempié. “No pueden llevarse un plato de comida en el termo, solo algo de fruta o un snack, como en el recreo”, se queja Verónica. El coste de esta medida provisional será de 25 euros el mes o 2 euros el día.

Escolares y familias muestran carteles con el lema 'Comedor ya'. Escolares y familias muestran carteles con el lema 'Comedor ya'.

Escolares y familias muestran carteles con el lema 'Comedor ya'. / Javier Albiñana (Málaga)

Los hijos de Ana García llevan de 5 a 3 años utilizando el comedor. Ella es maestra y no puede estar a las 14:00 en la puerta del colegio porque se tiene que encargar de dejar con sus padres a sus propios alumnos. “Desde que estamos así tengo que salir pitando, aún así he tenido que pedir a otras madres que los recojan, poniéndolas en ese compromiso, se han tenido que quedar con ellos hasta que yo llego”. Ana subraya que “se pueden pedir favores dos o tres semanas pero no indefinidamente, esto es un problema”.

Lourdes del Río tiene a su hijo en comedor desde Infantil. “Trabajo en Benalmádena y llego a casa a las 15:30, mi marido tampoco puede recoger al niño, así que me he pedido vacaciones y cuando se me han acabado una reducción de jornada de cuatro horas al día”, explica. Así, esta madre ha tenido que bajar a la mitad su carga de trabajo y su sueldo por no tener comedor, lo mismo que ha hecho su compañera Alicia Jiménez.

“Era eso o buscar a alguien que te lo pueda recoger y le de de comer, pagar a una persona”, agrega Lourdes. A Alicia el aula de espera no le parece que sea la solución. “A los más pequeños no los puedes dejar sin comer hasta las cuatro y pico de la tarde”, opina y señala que “nosotros no tenemos culpa de lo que está ocurriendo, los perjudicados son los niños”.

Una familia en la protesta de este viernes. Una familia en la protesta de este viernes.

Una familia en la protesta de este viernes. / Javier Albiñana (Málaga)

Tirar de los abuelos supone exponerlos, más aún cuando no hay fecha para la solución del conflicto. ”Queremos que nos den una fecha para poder organizarnos, no podemos seguir añadiendo obstáculos a la problemática que ya tenemos este curso con la pandemia”, agregan Lourdes y Alicia.

Las hijas de David Elena cursan 4º y 6º de Primaria y siempre usan el comedor varios días a la semana para poder conciliar. “A nosotros nos han dado la oportunidad de teletrabajar y nos escapamos para recogerlas, si no sería imposible”, apunta David.

Pero se queja de que “ha sido un desastre, dos días antes del curso, sin capacidad para nada y ahora cada uno echa la culpa al otro mientras los afectados están sin una solución”. David agrega que por el tema administrativo “todo se alarga, requiere unos plazos y un tiempo que los padres no tenemos, las familias están solucionando sus problemas como pueden pero es difícil recurrir a los abuelos con el Covid porque tenemos que protegerlos”.

A partir del lunes comienza el aula de espera, una medida temporal que no dará resultado a las familias que necesitaban hacer uso del comedor y de las actividades extraescolares porque salen más tarde de trabajar. Otros colegios como el Guadaljaire realizarán actos de protesta la próxima semana. La Agencia Pública Andaluza de Educación asegura que está trabajando en los contratos menores para restablecer el servicio lo antes posible pero, por el momento, no hay plazos sobre la mesa.

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