"Me encontré un hotel que habiendo sido referencia, estaba desprestigiado"

Fernando Al-Farkh. Director general del hotel Los Monteros

Tras salir del bache económico en el que se encontraba hace cinco años, el hotel Los Monteros, uno de los emblemas turísticos de Marbella, ha recuperado las cotas de prestigio de antaño.

Fernando Al-Farkh, momentos antes de la entrevista.
Elisa Moreno

13 de septiembre 2015 - 01:00

En agosto de 2010 el hotel Los Monteros reabría sus puertas tras un año de cierre debido a una deuda millonaria que acabó con uno de los emblemas hoteleros de la Marbella de los años 60. Cinco años después, y gracias a la adquisición del empresario Judas Azuelos, hoy vuelve a gozar de la confianza de todos los actores del turismo. Fernando Al-Farkh, director general del hotel y coartífice del milagro, cuenta cuál ha sido su evolución durante estos años.

-Ya han pasado cinco años desde que el hotel estuviera a punto de echar el cierre definitivo.

-Han sido cinco años duros, muy intensos. Su situación era muy complicada, lo que significa que en todo este tiempo hemos tenido que trabajar mucho y aplicar soluciones donde parecía que no las había.

-¿Cómo llegó a la dirección del hotel Los Monteros?

-Anteriormente ya me hice cargo del hotel Guadalmina, que atravesaba una situación parecida. Diseñamos un plan estratégico de viabilidad que empezó a dar buenos frutos de forma casi inmediata, lo que nos llevó a mi empresa a pensar que quizá podríamos hacer lo mismo en el hotel Los Monteros.

-¿En qué consistió ese plan estratégico?

-El eje fundamental en el que estaban diseñados estos planes era, sobre todo, la adecuación del modelo de gestión de ambos hoteles a la realidad de ese momento. El sector turístico de los últimos 20 años ha sufrido unos cambios tremendos y ambos hoteles no habían sido capaces de adaptarse a estos nuevos tiempos y formas de ver el turismo.

-Me habla de nuevos tiempos, ¿en qué se diferencian los turistas de antes de los de ahora?

-La demanda que tenía el hotel hace 30 años no tiene nada que ver con la que tiene ahora, para empezar porque hemos pasado de tres o cinco hoteles de cinco estrellas en Marbella a cerca de una veintena. Los ojos ya no están puestos únicamente en el cliente exclusivo, ahora las clases medias y medias altas están menos diferenciadas y son más accesibles a estos productos.

-¿Hay saturación en el mercado?

-No, considero que hay mercado suficiente. Lo que sí hay ahora son muchos destinos emergentes que, como el Algarve o Marruecos, están sabiendo ser muy atractivos y están luchando contra nosotros de forma muy eficiente.

-¿Qué se encontró nada más llegar al hotel?

-Me encontré un hotel Los Monteros, que habiendo sido durante muchos años un hotel de referencia y de altísimo prestigio internacional, estaba totalmente desprestigiado a todos los niveles. Había acumulado una deuda tremenda, había tribulaciones con diferentes sociedades especuladoras y había quedado muy mal con todos los turoperadores, clientes y colaboradores. Nadie se fiaba pronunciando la palabra Los Monteros. Hoy en día vuelve a ser sinónimo de prestigio y de buen nombre. Conseguir este cambio tan radical y en solo cinco años es muy difícil.

-¿Ha recuperado ya ese brillo del que gozaba anteriormente?

-Sí, y prueba de ello es que en estos últimos años han sucedido cosas muy singulares, como la presentación de la guía Michelin España y Portugal 2015 en La Cabane, la presentación recientemente de los Premios Platino o la celebración del primer festival de cine ruso que hubo en España. Hemos recibido innumerables eventos a nivel internacional y eso demuestra que la gente confía en nosotros.

-De niño veraneó en este mismo hotel.

-Sí, en más de una ocasión estuve aquí de vacaciones con mi familia. La primera vez debería tener unos cuatro o cinco años, a finales de los 60. Y luego en los años posteriores en más de una ocasión.

-¿Qué recuerdos guarda de aquellos años?

-Me acuerdo mucho de la piscina, aunque la zona bar era diferente, más exterior. Tengo vagos recuerdos del hotel pero sí del ambiente con mis hermanos y mi familia.

-Supongo que en aquella época aún no soñaba con ser director del hotel.

-Desde luego que no. Mi madre siempre le ha tenido un especial cariño a este hotel y ha rememorado con añoranza nuestras vacaciones en Los Monteros. Y para mí siempre ha sido un referente en la hotelería. No solo no me imaginaba que acabaría siendo el director general de Los Monteros sino también parte importante del artificio de su recuperación.

-¿Cuál ha sido la inversión total para su recuperación?

-A parte del coste de la compra del hotel en sí llevamos aproximadamente entre 12 y 13 millones de inversión. Una de las cosas negativas que habían hecho los propietarios anteriores fue la segregación de las diferentes unidades que formaban el conjunto del hotel, como el edificio Mirador, con sus 81 habitaciones, uno de los más importantes del hotel, o la Cabane. Estos habían sido vendidos así que lo primero que hicimos fue invertir en recuperar esas propiedades porque una de las cosas que generaba su inviabilidad era el haber perdido todos estos elementos. Por otro lado, también había que invertir dinero en reformar zonas comunes del hotel, al que también hemos dotado de un SPA que históricamente no tenía. Hoy en día no se concibe un hotel cinco estrellas de gran lujo sin SPA.

-¿Cuál es el nivel de ocupación a día de hoy?

-A día de hoy estamos completos. La media de todo el mes de agosto o de toda la temporada alta ronda por encima del 95% de ocupación, y los días clave totalmente lleno. Prácticamente desde Semana Santa estamos trabajando con ocupaciones muy altas. En los últimos cinco años siempre hemos estado por encima de lo que habíamos previsto en el plan estratégico, con lo que está respondiendo muy bien.

-¿Han dado ya con la clave para romper con la estacionalidad?

-Las claves están ahí, las claves existen. La mejor clave para acabar con ella se llama Marbella y tiene todos los elementos necesarios, solo tenemos que trabajar en potenciarlos. Tenemos una planta de campo de golf única, unas infraestructuras para congresos y eventos de empresa muy buenas, y todo eso lo tenemos que potenciar. Por eso hemos hecho muchos eventos importantes en invierno, porque somos conscientes de ese potencial. Incluso hay que potenciar el mar de invierno. No se entiende que nos pidan que trabajemos por la estacionalidad y llegado el 15 de septiembre nos exijan que quitemos las sombrillas y las hamacas de la playa. Quizás habría que empezar por ahí. Hay otras ciudades turísticas en España que han sabido hacerlo. Benidorm hace 30 años en invierno era una ciudad fantasma y ahora tiene igual o más vida que en verano. Es un producto diferente al de Marbella, solo digo que con imaginación y voluntad se puede hacer.

-Se dice que el turismo es el sector que mejor ha resistido a la coyuntura económica, ¿es así?

-Insisto en que el turismo es el motor de la economía española, parece que asimila mejor los golpes. El turismo ha aguantado bien porque se nutre, en gran parte, de clientes que vienen de fuera de España y que se han visto afectados de forma diferente por la crisis mientras que el turista español ha sido el más perjudicado. Pero los ingleses, alemanes y franceses seguían viniendo de vacaciones y gracias a eso el turismo ha mantenido el tipo durante la crisis de forma muy importante.

-Lleva tres décadas vinculado al turismo, ¿ha cambiado el sector desde sus comienzos?

-Lo que ha cambiado es Marbella. Desde que yo vine a aquí la verdad es que la ciudad ha mejorado de forma exponencial. La Marbella que yo me encontré no era para estar orgulloso. Yo que en ese momento venia de Madrid veía un abandono de la ciudad importante, era algo que se notaba y se nota mucho más cuando vienes de fuera, porque quizá cuando estas dentro forma parte de tu día a día y no te das cuenta. Me parecía una Marbella con unos servicios públicos muy pobre, muy sucia. En estos últimos años especialmente Marbella ha cambiado de forma radical.

-¿Qué queda por mejorar?

-Siempre hay cosas por mejorar. Yo siempre digo que la Costa del Sol en general y Marbella en particular vive de espaldas al mar. Marbella debería mejorar mucho sus actividades de cara al mar y su accesibilidad al mar. Para mí la política que ha habido en los últimos años de excesivo proteccionismo de las costas con medidas que no son útiles desde el punto de vista medioambiental sino más bien moral y la poca accesibilidad de Marbella al uso de sus recursos en el mar limitan mucho el crecimiento de la ciudad y de la Costa del Sol. Debería haber más actividades lúdicas en el mar. También creo que se deberían recuperar aquellos espigones que se quitaron y que protegían las playas o hacer alguna otra cosa que las proteja nuevamente. Me parece un disparate los cientos de miles de euros que se gastan todos los años en recupera arena que con el primer vendaval se la vuelve a llevar. Además de que no es arena, son lodos del fondo. Y eso no beneficia a la calidad turística de Marbella.

-¿A Marbella le faltan actividades complementarias?

-Es una de las grandes carencias de la ciudad. En Marbella no hay un gran parque acuático, por ejemplo. Cuando los clientes me preguntan dónde voy con los niños esta tarde, ¿qué les digo? ¿Que vaya un día más a pasear por el paseo marítimo? Es cierto que en el entorno de la Costa del Sol hay parques acuáticos, zoológicos y diversas actividades, pero Marbella tiene muchas carencias. Y de lo poco que hay encima nos lo van quitando. Me ha sorprendido mucho el cierre del karting del Funny Beach. Quizá llevara más de 20 años sin licencia, pero podrían haber cerrado después de la temporada. Tienen que ser consecuentes de lo que vivimos.

-¿Qué me dice del nuevo consorcio de Turismo público-privado que se está gestando desde el Ayuntamiento?

-Me parece muy bien que la nueva corporación esté preocupada por el desarrollo turístico de la ciudad y que tengan la iniciativa de contar con la opinión de los sectores del turismo a la hora de tomar decisiones y diseñar la Marbella del futuro. Pero que no me pida más dinero. Eso de empresa mixta público-privada me suena a que me van a pedir dinero. No, por favor. Ya nos abrasan bastante con bastantes impuestos, que gasten correctamente el mucho que ya aportamos y le saquen el mayor fruto.

-¿Y del tren litoral que nunca llega?

-Me parece increíble que no esté ya aquí con lo importante que es el turismo en España, el primer motor de nuestra economía, y que los gobiernos de los diferentes niveles no se den cuenta de la importancia de que esa infraestructura ya estuviera aquí. Me parece muy buena noticia y me parecerá mejor cuando en lugar de una noticia sea una realidad porque llevo muchos años oyendo hablar de ella.

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