Ginés Serrán defiende sus esculturas del puerto de Málaga tras las críticas: “Serán un icono de la ciudad”
El artista alega que “las obras dialogan con el entorno” y que se ha montado a su alrededor una “especie de conspiración”
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El escultor, pintor y antropólogo Ginés Serrán, autor de las esculturas monumentales de Neptuno y Venus que se instalarán a partir del próximo mes de febrero en la entrada del Puerto de Málaga, ha defendido que estas obras “serán un icono de la ciudad” y ha salido al paso de las críticas formuladas por la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo.
Las esculturas, que forman parte del conjunto Las columnas del mar, incluyen un Neptuno de 10,5 metros de altura, tres de ellos correspondientes al pedestal, y una Venus de 8,5 metros, además de dos leones de 1,9 metros cada uno. Las piezas se ubicarán de forma temporal durante seis meses en uno de los accesos al recinto portuario, tras su inauguración prevista para febrero.
La controversia surgió después de que la Academia de San Telmo difundiera un comunicado en el que se refería al artista como poseedor de un “extraño currículum” y calificaba el conjunto escultórico como “una nueva barrera”, compuesta por “desmesuradas esculturas de bronce ubicadas sobre altos y macizos pedestales de hormigón”, que aproximaría el puerto “más a un parque de atracciones”.
En declaraciones a EFE, Serrán ha respondido a estas críticas señalando que las columnas existentes en la entrada del puerto alcanzan los 12,5 metros de altura, una cota superior a la de sus esculturas, y ha defendido que la intervención “no rompe la escala” del espacio. “Las obras dialogan con el entorno”, ha afirmado.
El Neptuno, que porta una red de bronce con capas de pan de oro, pesa dos toneladas, mientras que Venus del sol, que sostiene una esfera simbólica del astro, alcanza una tonelada de peso. Ambas esculturas están valoradas en más de tres millones de euros y han sido cedidas gratuitamente por el propio autor, tras ser trasladadas desde su estudio en China.
Serrán, de 76 años y de padre malagueño, ha recordado que la instalación del conjunto fue aprobada por unanimidad en el consejo de la Autoridad Portuaria de Málaga. En este contexto, ha responsabilizado de la “polvareda” generada a la presidenta de la Academia, Rosario Camacho, al considerar que el pronunciamiento crítico se produjo “sin ver las esculturas, sin llamarme y sin convocar a los académicos”.
“Hay académicos que me han llamado enojados porque no se les consultó”, ha asegurado el artista, quien ha calificado el comunicado de la institución como “totalmente unilateral” y ha llegado a hablar de una “especie de conspiración” o “trama contra el artista”. A su juicio, en las críticas existe “una parte de infamia, de injuria, de calumnia y de difamación” hacia su trabajo.
El escultor ha defendido además la vinculación simbólica de las obras con Málaga. “Es una ciudad que vive del mar y del sol”, ha señalado, al tiempo que ha explicado que Neptuno, concebido como “Dios del mar”, se relaciona con la tradición marítima y la herencia cultural de la ciudad, mientras que Venus “nace del mar y lleva en la mano el sol de la Costa del Sol”. Según ha precisado, se trata de una reinterpretación mitológica y no de un neoclasicismo académico.
En respuesta a la calificación de su obra como “pseudo-neoclásica”, “grandilocuente” y de “inequívoco enganche kitsch”, con referencias al universo de los superhéroes, Serrán ha replicado comparando sus esculturas con referentes históricos como la Cibeles de Madrid, la Plaza de España de Roma o la Estatua de la Libertad de Nueva York.
Finalmente, el artista ha asegurado que el juicio definitivo corresponde al público una vez que las esculturas estén instaladas. “Los que tienen que juzgar estas obras son los ciudadanos al verlas”, ha señalado, antes de afirmar que distingue entre fama y gloria y que se queda con esta última: “El pueblo es el que determina la verdad”..
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