Guardias civiles de Málaga denunciar ser el "blanco de los delincuentes": las agresiones se disparan casi un 70% en cuatro años

Málaga se convierte en la segunda provincia andaluza más castigada por la violencia contra agentes, según la Asociación Unificada de Guardias Civiles

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Un furgón de la Guardia Civil. / Paco Paredes (Efe)

Málaga se ha convertido en el principal foco de agresiones contra guardias civiles en Andalucía. Así lo denuncia la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), que ha lanzado un SOS ante el preocupante aumento de ataques a agentes, con un incremento de un 69% en los últimos cuatro años.

Según datos oficiales recabados por la organización, entre 2020 y 2024 se registraron 157 agresiones a guardias civiles en la provincia, una cifra muy superior a la de otras provincias andaluzas como Sevilla, Granada o Huelva. En ese mismo periodo, los episodios violentos pasaron de 29 en 2020 a 49 en 2024, consolidando una tendencia al alza.

El aumento de la violencia también se refleja en el número de agentes lesionados. En estos cinco años, 243 guardias civiles resultaron heridos en actos de servicio en la provincia, lo que sitúa a Málaga como la segunda más afectada de Andalucía, solo por detrás de Almería.

Además, el número de agentes lesionados ha crecido un 57%, pasando de 49 en 2020 a 77 en 2024. De ellos, 112 tuvieron que causar baja médica como consecuencia de las agresiones sufridas. Especialmente destacado fue el balance de 2024, cuando Málaga se convirtió en la provincia andaluza con más bajas por este motivo, con 38 casos, un 90% más que en 2020, según el colectivo que representa a la Guardia Civil.

La situación en la calle "empeora cada año", con "penas irrisorias" para los agresores

Desde la AUGC advierten de que la situación en la calle “empeora cada año” y aseveran que los agentes se han convertido en un objetivo prioritario para los delincuentes. “Los agresores saben que les sale barato amenazar, insultar o atacar a un guardia civil”, señalan desde la asociación, que apostillan que “las penas son irrisorias y las indemnizaciones rara vez se pagan, porque muchos se declaran insolventes”.

Esta sensación de impunidad, afirman, está favoreciendo que los agentes sean cada vez más vulnerables durante sus intervenciones. A pesar del incremento de la violencia, la AUGC considera “indignante” que el Ministerio del Interior y el Gobierno sigan sin reconocer a los guardias civiles y policías nacionales como profesión de riesgo.

Recuerdan que otros cuerpos, como los ertzainas, los policías locales, los mossos d’Esquadra o la Policía Foral, sí cuentan con este reconocimiento desde hace años. “Estamos hartos de la discriminación, tanto en este aspecto como en el salarial”, subrayan desde la asociación.

La organización sindical también denuncia la falta de recursos materiales y humanos en la provincia. A esta situación se suma la carencia de medios adecuados, como pistolas táser o cámaras corporales, que consideran fundamentales para mejorar la seguridad tanto de los agentes como de los ciudadanos.

Ante este escenario, la AUGC reclama una batería de medidas urgentes: el endurecimiento de las penas por agresiones a agentes, que consideran "irrisorias", un refuerzo de la protección jurídica, más medios técnicos y un aumento significativo de la plantilla en la provincia. Denuncia que ya se acumulan "más de 400 vacantes sin cubrir, con patrullas desbordadas que deben atender a varias poblaciones a la vez y que carecen de apoyos cercanos".

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