Entrevista | José Sánchez Maldonado. Catedrático de Hacienda Pública de la UMA “Un cogobierno entre PSOE y Podemos tendría un resultado catastrófico”

  • El ex consejero de Economía y Empleo y ex concejal socialista en el Ayuntamiento de Málaga afirma que no le ha sorprendido la victoria de Francisco de la Torre en las elecciones municipales y defiende su política cultural

  • Se descarta como posible candidato a la Alcaldía en 2023 por el PSOE

José Sánchez Maldonado posa para la entrevista. José Sánchez Maldonado posa para la entrevista.

José Sánchez Maldonado posa para la entrevista. / Javier Albiñana (Málaga)

José Sánchez Maldonado (Málaga, 1952) es una de las principales figuras del PSOE malagueño. Ha sido concejal en el Ayuntamiento de Málaga, presidente de la Autoridad Portuaria, consejero de Economía y de Empleo con Susana Díaz y acaba de dimitir como rector de la Universidad Internacional de Andalucía (Unia). Regresará a su puesto de catedrático de Hacienda Pública en la Universidad de Málaga.

Deja el primer plano político y en esta entrevista expone su punto de vista sobre asuntos de la máxima actualidad andaluza y nacional.

–Acaba de dimitir como rector de la Unia. ¿Por qué?

–Llevo ya muchos años fuera de mi casa. Mi mujer se ha jubilado y mi hija se ha venido a Málaga a trabajar con mis nietas. Por otra parte, entiendo que hay un nuevo equipo en la Junta de Andalucía y que puede querer hacer cambios en la política de la Unia. He pensado que tenía que dar un paso atrás. A mí me nombró el gobierno socialista y estaba convencido de que mi obligación era presentar mi dimisión sin una arruga en el traje. Cuando salga en el BOJA me daré de alta en la facultad de Económicas.

–En la facultad de Económicas de Málaga ya hay dos ex consejeros de Economía: usted y Antonio Avila.

–Antonio Ávila fue alumno mío y es muy amigo. Además fue alumna de la facultad Magdalena Alvarez, que también fue consejera.

–¿Esta es ya su retirada definitiva de la política?

–De la política nunca se retira uno pero mi intención por ahora no es volver. Estamos al principio de una legislatura en Andalucía y no tengo horizonte político. Haré lo que hacía antes, ir a la agrupación y estar con los compañeros.

José Sánchez Maldonado posa momentos antes de esta entrevista. José Sánchez Maldonado posa momentos antes de esta entrevista.

José Sánchez Maldonado posa momentos antes de esta entrevista. / Javier Albiñana (Málaga)

–Fue concejal en el Ayuntamiento de Málaga entre 1999 y 2003. ¿Qué recuerdos tiene?

–Magníficos. No estaba en exclusiva sino que solo asistía a los plenos y seguía trabajando en la facultad. Estuve en la oposición asesorando al grupo socialista en todos los temas de haciendas locales y presupuestos. Me dio a conocer a la sociedad malagueña. Los profesores estamos metidos en nuestras torres de marfil y no nos conoce nadie. Fueron cuatro años muy agradables con Paco Oliva.

–¿Por qué no se presentó en las siguientes elecciones?

–Hubo unas primarias entre Paco Oliva y Marisa Bustinduy. Ganó Marisa y no fui en las listas por lealtad con Paco Oliva.

–Francisco de la Torre empezó a ser alcalde en el año 2000, justo cuando estaba usted. ¿Pensaba que estaría tanto tiempo como alcalde de Málaga?

–Los alcaldes que consiguen que el pueblo crea que lo hace bien suelen aguantar mucho. Paco de la Torre es un hombre con pocas aristas. No estoy totalmente de acuerdo con su política, pienso que tiene luces y sombras. Entre las luces se puede destacar la política cultural, porque es verdad que ha sido adecuada. Entre las sombras, lo que pienso que ha funcionado peor en Málaga en estos años son los temas relacionados con el urbanismo.

–Regresó a ser concejal socialista entre 2011 y 2012 y De la Torre seguía allí.

–Sí. Esta vez fui con María Gámez de candidata y con Carlos Hernández Pezzi. Me lo pidieron y fui, pero solo duré un año porque Susana Díaz, que en ese momento estaba de consejera de Presidencia, me propuso ser presidente de la Autoridad Portuaria de Málaga.

–En el puerto estuvo apenas un año y hasta sufrió un escrache.

–Había muchos problemas sindicales porque había que aplicar la ley de estabilidad del estado que exigía que no se podían prorrogar los contratos de los interinos, por lo que hubo una presión muy fuerte de UGT y me hicieron un escrache. Yo no tenía necesidad de soportar eso y me fui.

José Sánchez Maldonado. José Sánchez Maldonado.

José Sánchez Maldonado. / Javier Albiñana (Málaga)

–¿Le ha sorprendido que haya vuelto a ganar De la Torre?

–No mucho, porque los alcaldes que no tienen unos problemas gordos de gestión ni le saltan escándalos suelen ser mantenidos por los ciudadanos.

–El PSOE ha estado más cerca que nunca de conseguir la alcaldía. Solo le faltó un concejal.

–Ha faltado muy poco y con el tiempo, como todo, llegará. En Andalucía hemos estado nosotros más de 30 años gobernando y ahora ha habido un cambio. No se esperaba, pero la política tiene esa parte de incertidumbre y volatilidad que es lo que le da razón de ser a la democracia.

–¿Cómo ve a Daniel Pérez como candidato socialista a la Alcaldía?

–Lo conozco desde hace mucho tiempo. Es una persona magnífica y tiene muchas ganas de ser alcalde, algo que es muy importante para un candidato, y le dedica 24 horas al día a estar en la calle. Eso se ha notado en los resultados de estas últimas elecciones municipales, que han sido los mejores desde que perdimos la alcaldía.

–¿Se plantearía usted poder ser candidato a la alcaldía de Málaga en 2023?

–No. Si Dani me lo pidiera podría echarle alguna mano en la gestión, pero nunca con puesto político. Voy a cumplir 68 años y no me veo con fuerzas para eso. El puesto de alcalde es el que necesita más dedicación y esfuerzo de todo el espectro político. Hay que estar 24 horas al pie del cañón, se precisa mucha energía, que yo cada vez tengo menos, y mucha vocación, que sí tengo, pero no es tiempo para mí en ese puesto.

–De la Torre tiene 76 años y parece que le queda cuerda para rato.

–Sí, ha seguido y tiene el soporte ciudadano que lo mantiene.

–Tras dimitir del puerto parecía que dejaba la política y dio la sorpresa al ser nombrado consejero de Economía, Ciencia, Innovación y Empleo en 2013 sustituyendo precisamente a Antonio Ávila.

–Algunos decían que ya había terminado mi carrera política con la dimisión del puerto y yo dije que era una decisión personal, pero que no me planteaba nada. Susana Díaz confió en mí y le estoy agradecido. Me hizo mucha ilusión ser consejero esos cuatro años. Han sido muy duros, con mucho trabajo porque era una consejería con muchos problemas con los temas de empleo y de las agencias, pero pienso que lo solventamos con dignidad.

–Uno de sus principales retos era reducir el paro y eso sí lo consiguió.

–Bueno, todas las políticas macroeconómicas que realmente tienen incidencia en el paro son del Gobierno central. Sí es verdad que hicimos dos programas de empleo para jóvenes y para mayores de 55 años que permitieron hacer miles de contratos de seis meses. Hicimos también un plan de construcción sostenible que permitió a pequeñas empresas que estaban a punto de cerrar poder generar empleo. Bajamos del millón de parados y luego nos pusimos el reto de bajar de los 800.000. Como consejero le eché un poco de valor al decir esas cifras, pero nuestras previsiones de crecimiento del PIB y del empleo fueron ratificadas por la realidad.

José Sánchez Maldonado. José Sánchez Maldonado.

José Sánchez Maldonado. / Javier Albiñana (Málaga)

–¿Por qué Andalucía tiene siempre una tasa de paro tan alta y le resulta tan difícil converger con el resto de España y Europa pese a llevar décadas recibiendo miles de millones de euros de Europa?

–Desde que empecé a estudiar economía la tasa de desempleo de Andalucía siempre ha sido mayor que la nacional y la española mayor que la europea. Es un tema estructural difícil de atajar. En Andalucía tenemos un sector servicios muy importante que hace que las posibilidades de que haya empleo desregulado son más amplias que en otras regiones. Esa tasa de paro no se corresponde con el nivel de vida que se suele ver tanto en las sociedades rurales como en las urbanas en Andalucía.

–¿Cómo se acaba con la economía sumergida?

–Los estudios dicen que representa en torno a un 25% del PIB. Hay que hacer un plan a medio y largo plazo que permita que la afloración de esas actividades se pueda hacer de manera regular y no traumática. La Agencia Tributaria está haciendo un buen trabajo y pienso que terminaremos en la media europea de economía sumergida, que es un 10%.

–En Andalucía no ha ayudado el caso de los ERE. ¿Qué espera de la sentencia que está próxima a salir?

–En el caso de los ERE el dinero no se ha perdido. Todos aquellos que estaban cobrando de forma irregular se han sacado de las listas y tienen que devolver el dinero que recibieron. Los expedientes de reintegro están todos en marcha. Se decía que se habían hurtado 2.000 millones de euros. Puede haber habido irregularidades administrativas y algunos casos de golfería, como lo de la Faffe, pero espero que todo quede aclarado en la sentencia y que quede perfectamente delimitado si ha habido irregularidades administrativas o si ha habido gente que realmente se ha llevado dinero, que tendrán su pena correspondiente.

–¿Pone usted la mano en el fuego por la inocencia de Chaves y Griñán?

–Estoy completamente convencido de la honorabilidad de los dos y de que van a salir absueltos. Como presidentes no estaban en la gestión diaria. Estoy también convencido de la honorabilidad de los consejeros y los directores generales que había en Presupuestos porque los conozco personalmente. En cualquier caso, la pena de pasillo y de periódico está ahí.

–Juan Manuel Moreno ha exigido esta semana al Gobierno central el pago de 1.350 millones de euros a Andalucía por deudas. ¿Debería pagarlo ya?

–Cuando estuve de consejero hubo un gobierno en funciones de Mariano Rajoy que nos debía 4.000 millones de euros y nos decían que un gobierno en funciones no podía proceder al pago desde un punto de vista administrativo. Con la misma justificación, la actual ministra de Hacienda se lo está diciendo a todas las comunidades autónomas, no solo a Andalucía.

–¿Es Vox tan fiero como lo pintan?

–Estoy totalmente en desacuerdo con su programa político pero lo respeto como partido.

–¿Ha llegado para quedarse o es una moda?

–Hay que esperar para ver su tendencia. En Europa hay partidos de este tipo, que son nacionalistas por una parte y no nacionalistas por otra, que tienen clientela. El resto de partidos nos tenemos que esforzar en plantear políticas que hagan que la gente no se sienta inclinada a votar a este tipo de partidos.

–¿Cómo ve que llevemos cinco meses sin gobierno central?

–El partido mayoritario es el que tiene la obligación de hacer gobierno. Yo no veo el cogobierno. Un gobierno formado por dos fuerzas políticas donde hay planteamientos diferentes o radicalmente diferentes crearía una inestabilidad muy grande que obligaría al presidente a convocar de nuevo elecciones en cuatro o cinco meses. Se pueden firmar políticas sociales, educativas, sanitarias, etcétera para poner en marcha leyes más sociales que las que hay ahora, pero no veo el cogobierno. Veo más lógico un pacto de cooperación. Estoy seguro de que un cogobierno tendría unos resultados bastante catastróficos.

–Muchos votantes de izquierda no entienden que no haya aún acuerdo entre PSOE y Unidas Podemos.

–En este país cuando la derecha gana gobierna y cuando la izquierda gana no nos ponemos de acuerdo. Si yo fuera de otro partido izquierda que no fuera el PSOE estaría de acuerdo en firmar pactos de cooperación ante el riesgo de que el tripartito de la derecha pudiera gobernar tras unas nuevas elecciones.

–Las posturas parecen distantes. ¿Confía en que haya acuerdo al final?

–Yo voy a confiar y si no tendremos que prepararnos para ir a las urnas.

–Si hay elecciones, ¿temen que pueda haber mucha abstención ante el hartazgo ciudadano?

–Está el riesgo de que la gente se quede en su casa y no vaya a votar. La izquierda tendrá que hacer un gran esfuerzo de movilización.

–En cualquier caso, viendo que nadie parece llevarse bien con nadie en los partidos, se puede mantener el mismo tapón incluso tras otras elecciones.

–Exactamente. Muchos países han estado en situaciones parecidas. Italia lleva 25 años con inestabilidad política y espero que sea posible que aquí se pueda llegar a un acuerdo de cooperación con Unidas Podemos que será bueno para los dos partidos y para España.

–Si no se llega acuerdo ahora, prácticamente las relaciones ya estarían rotas entre PSOE y Podemos de cara al futuro.

–Puede pasar también incluso que se rompan las relaciones dentro de Unidas Podemos. Habrá que ver qué pasa en el futuro.

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