JOSÉ DAMIÁN RUIZ SINOGA. CATEDRÁTICO DE GEOGRAFÍA FÍSICA DE LA UNIVERSIDAD DE MÁLAGA

"No hay sistema hidrológico capaz de gestionar una lluvia de 300 litros"

  • Ruiz Sinoga advierte de que estos episodios son “recurrentes” y lo relaciona al cambio climático

  • “Hemos tenido la mala suerte de que ha caído en una zona llana, con una estanqueidad espectacular”

José Damián Ruiz Sinoga José Damián Ruiz Sinoga

José Damián Ruiz Sinoga

-¿Le ha sorprendido la intensidad y las consecuencias de la tromba de agua del pasado domingo?

-Si quitamos el zoom y dejamos de mirar el entorno inmediato veremos que hace apenas una semana hubo un problema similar en Mallorca; hace unos días en Castellón o en Valencia. Estamos asistiendo a un proceso que se produce en esta época y que es recurrente. Nada de sorpresa. Evidentemente la sorpresa viene por lo excepcional y por lo catastrófico de lo ocurrido. Esos 400 litros de los que se habla son muy fuertes, porque la pluviometría media de Málaga para todo el año es de unos 540. Ha llovido en unas horas lo que llueve en Málaga en un año o la mitad que en Ronda o la serranía. Eso es lo que, debido a la torrencialidad e intensidad, se sale mucho de lo normal.

-¿Esto es algo que va a seguir ocurriendo?

-Estamos asistiendo en directo a uno de los síntomas del cambio climático. Es verdad que ya se viene alertando del cambio climático, que es la sucesión de sequía/inundaciones. Hay que coger perspectiva de lo ocurrido. Si nos quedamos en Teba o Campillos es evidente que se ha tratado de algo inusual para esos lugares; pero si cogemos perspectiva observamos que este año han sido esos dos municipios, pero el año pasado fue Estepona y hace varios Fuengirola y otro fue Málaga... Es totalmente recurrente. Y una cuestión importante, hace un mes estábamos hablando de sequía.

-¿Cabe la posibilidad de que este fenómeno se vaya corrigiendo?

-Irá empeorando. Hace diez años o quince cuando alguien hablaba de cambio climático lo planteaba como lucha contra el cambio climático. Ahora lo que se plantea es como adaptación al cambio climático, a sus efectos. Es importante el matiz. Estamos asumiendo que somos vulnerables, que vivimos en un territorio especialmente vulnerable con unos riesgos que están claros, derivados de las características de nuestro territorio. Lo que desde un punto de vista térmico interpretamos como una benignidad climática, como cuando hablamos del microclima de Marbella, con una barrera montañosa, es lo que acaba contribuyendo a dirigir la masa de nubes y que precipite directamente en la sierra.

"Estamos asumiendo que somos vulnerables, que vivimos en un territorio especialmente vulnerable con unos riesgos que están claros, derivados de las características de nuestro territorio"

-Esto es extrapolable a la provincia...

-Claro. Málaga es muy heterogénea, con un clima que solo, salvo la parte más occidental, es seco o semiárido. Eso hace que los suelos estén muy desprotegidos. La vulnerabilidad es mayor, encima hay unas pendientes muy fuertes, que están próximas al litoral, con lo que cuando llueve las ondas de avenida son bastante importantes. Y a la orografía, los suelos, las zonas desprotegidas sin vegetación, la configuración hidrográfica que vierte rápidamente al litoral, más la acción antrópica, poniendo paseos marítimos, ocupando los cauces, urbanizando lechos de inundación esporádicos del río, que son zonas que utiliza de vez en cuando, a lo mejor un día al año y el resto no. Y a todo eso se le suman los efectos del cambio climático.

-En lo sucedido este fin de semana, ¿es la mano del hombre la principal responsable?

-Podemos asumir que la intervención antrópica es indirecta, porque tengo claro que obedece a este patrón de cambio climático. Es es lo que hace que durante todo el verano el Mediterráneo, que es un mar casi cerrado, se haya recalentado. Los estudios recientes del Instituto Oceanográfico indican que la línea de tendencia de la temperatura media del Mediterráneo está espectacularmente ascendiendo y eso hace que se convierta en una especie de olla que evapora continuamente. Cuando llega el final del verano la cantidad de vapor de agua en suspensión es muchísima, con lo que en el momento que se descuelga de las capas altas de la atmósfera alguna gota fría, que es lo que ha pasado aquí, se origina una espectacular inversión térmica y es capaz de provocar una precipitación sin lugar a dudas catastrófica. Cuando caen 300 litros por metro cuadrado en tres, cuatro, cinco o seis horas o en un día no hay sistema hidrológico que sea capaz de gestionarlo. Dicho esto, está claro que algunas acciones antrópicas podrían ayudar a dirigir más rápido la evacuación de caudales. No nos va a dar igual que caiga en una zona forestal o una zona desprotegida. Hemos tenido la mala suerte de que haya caído en una zona muy llana, con lo que la estanqueidad es espectacular. Toda esa zona de Campillos, Teba, es muy plana sin capacidad de evacuación. Si tienes cuencas cerradas, como hemos visto en Ronda o Pujerra, malo, porque los ríos alcanzan una virulencia espectacular, y si no las tienes, peor, porque se acaban inundando todos los pueblos.

-¿Qué soluciones se pueden plantear?

-Está claro que si el suelo está protegido vamos a evitar la escorrentía. Y es algo que defiendo a muerte, la necesidad de proteger los suelos, de incrementar la cubierta vegetal. Da igual si es con matorral o con masa arbórea, de lo que se trata es de evitar que esa lluvia tan agresiva golpee el suelo desnudo. Pero dicho esto, el carácter tan catastrófico que supone que caigan casi 400 litros en unas horas hace que incluso si hubiese sido una zona muy protegida también habría habido circunstancias alarmantes.

"Se ha producido en la zona más natural de la provincia, digamos que menos contaminada antrópicamente"

-Los datos que se han conocido constatan lo excepcional de lo ocurrido.

-Lo ocurrido en la madrugada del domingo, para los que llevamos trabajando años en esto, fue una especie de laboratorio porque es espectacular. Somos muy dados a hablar de la tormenta del siglo. La clasificación de estos fenómenos se hace en función de determinadas variables, caso de los caudales, de la duración... La del domingo atiende a un patrón de intensidad muy grande a lo largo de 5 o 6 horas en un punto determinado. En Málaga se han dado episodios con precipitaciones de 25 litros por metro cuadrado en apenas un intervalo de 15 o 20 minutos. Eso es algo que pasa cada dos por tres. Si le preguntas a la gente cuántas inundaciones recuerda en su pueblo o en su barrio, puede que te digan dos, o tres o cuatro. Se trata de un fenómeno recurrente.

-¿Qué condiciones diría que tiene el espacio geográfico más afectado por la tromba?

-Se ha producido en la zona más natural de la provincia, digamos que menos contaminada antrópicamente. Es verdad que si hay una carretera o no la hay, si hay un puente o no lo hay los efectos podrían haber sido otros. Lo que está claro es que si esto hubiese sucedido en el litoral hubiese sido bastante peor.

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