Málaga se convierte en sede de análisis y destaca como "epicentro de transformación económica"
La política internacional y las tensiones comerciales marcan la XIII edición de Diálogos para el Desarrollo
Málaga mantiene su liderazgo en empleo andaluz pese a la leve caída tras el verano
Málaga acogió su decimotercera edición de Diálogos para el Desarrollo, en el que el exministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, y el director Ejecutivo del Banco Africano de Desarrollo, exministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal, analizaron el actual contexto económico y geopolítico internacional, marcado por la incertidumbre política, las tensiones comerciales y las debilidades estructurales de Europa y España. Ambos ponentes coincidieron en que, pese a un escenario más estable de lo previsto, persisten riesgos relevantes que exigen reformas profundas para garantizar un crecimiento sostenible.
El encuentro, organizado por Management Activo y patrocinado por Crédito y Caución, Bankinter y Promálaga | Ciudad de Málaga, bajo el título “Incertidumbre, política y deficiencias: Impacto socioeconómico”, reunió a ambos ponentes, junto con más de un centenar de empresarios y directivos malagueños, para debatir sobre los riesgos y oportunidades del escenario económico actual.
La inauguración, que realizó el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, destacó su viaje a Bruselas para que Málaga defienda su candidatura para acoger la Aduana Europea. El primero en intervenir fue Miguel Sebastián, quien ofreció una visión global del momento económico actual. El exministro destacó que, a pesar del complejo contexto geopolítico, la economía mundial mantiene un comportamiento positivo, con un crecimiento ligeramente superior al 3%, en línea con la media de las últimas décadas. Asimismo, subrayó que la desaceleración de la globalización y del comercio mundial no ha tenido, por ahora, un impacto negativo ni sobre la economía real ni sobre los mercados financieros.
Sebastián advirtió, no obstante, de que la economía que comienza a mostrar mayores signos de debilidad es la estadounidense, donde se observa una ralentización del empleo y de la actividad, junto con riesgos inflacionistas persistentes. “Tras un año de políticas arancelarias, Estados Unidos no ha logrado reducir su déficit comercial, mientras que China sigue aumentando su superávit y exporta más que nunca”, señaló.
En el ámbito europeo, el exministro explicó que el crecimiento se apoya cada vez más en el gasto público, especialmente en defensa, en un contexto en el que la política monetaria ha alcanzado prácticamente su límite. Este nuevo escenario, afirmó, obliga a replantear el plan de impulso económico europeo, inicialmente centrado en la innovación y la productividad, sin prever el creciente peso del gasto en defensa como motor de crecimiento.
Respecto a España, Sebastián anticipó que 2026 será un año de menor crecimiento, aunque de mayor calidad, con una expansión estimada entre el 2,3% y el 2,4%. Destacó, como principal novedad del actual ciclo, el aumento de la productividad, tradicionalmente estancada desde la entrada en el euro, y alertó de retos pendientes como el elevado déficit público, la deuda y el riesgo de una nueva burbuja inmobiliaria. También subrayó la necesidad de avanzar hacia un modelo turístico más sostenible, especialmente en territorios como Málaga, priorizando la calidad frente al volumen.
Por su parte, Álvaro Nadal, señaló que el contexto económico y geopolítico internacional sigue marcado por un cambio profundo en las reglas que han regido la gobernanza mundial durante las últimas décadas. A pesar del aumento de las tensiones y del uso de medidas proteccionistas, el exministro destacó que el balance del último año ha sido más estable de lo esperado: “El comercio mundial no ha colapsado y los mercados financieros han mantenido una relativa estabilidad, apoyados en una economía global que sigue creciendo”.
Asimismo, explicó que no se han materializado los grandes desequilibrios monetarios y financieros que se anticipaban, aunque advirtió de que la incertidumbre sigue siendo elevada. En este sentido, subrayó que el principal foco de riesgo se ha desplazado del terreno económico al político, con posibles decisiones geoestratégicas que podrían tener consecuencias relevantes.
En relación con Europa, Nadal alertó sobre las debilidades estructurales del continente, especialmente la falta de una estrategia ambiciosa en tecnología y productividad y el impacto negativo de determinadas políticas climáticas sobre la competitividad industrial. En el caso de España, criticó la ausencia de un plan integral de competitividad y de políticas sólidas en ámbitos clave como la energía, la educación, la tecnología o el transporte.
Por último, Nadal destacó el papel de Málaga como epicentro de la transformación económica y exportadora, no solo de Andalucía, sino de toda España. Subrayó el notable aumento del peso de las exportaciones en el PIB nacional y advirtió de que cualquier cambio en el comercio internacional, como una nueva ronda de aranceles, tendría un impacto directo y significativo en la economía andaluza y, especialmente, en Málaga.
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