El restaurante de La Cónsula prevé abrir sus puertas a finales de mes

Aunque aún no hay fecha oficial de inauguración, ya se está licitando con los proveedores

Dos comensales almuerzan en La Cónsula el pasado 17 de mayo, fecha de reapertura del restaurante.
Dos comensales almuerzan en La Cónsula el pasado 17 de mayo, fecha de reapertura del restaurante. / Javier Albiñana
Cristina Fernández

Málaga, 09 de octubre 2018 - 01:38

Las Escuelas de Hostelería de Málaga y Benalmádena, La Cónsula y La Fonda, no se entenderían sin sus restaurantes. Durante la crisis de estos centros estuvieron años cerrados y su apertura ha sido una reivindicación constante no sólo de la comunidad educativa, sino de la sociedad en general. Después de que la gestión de las escuelas pasara a la Consejería de Empleo en 2016, el pasado mes de mayo consiguieron abrir al público estos establecimientos. Hasta el 11 de junio recibieron a decenas de comensales -los primeros días tuvieron más de 200 reservas de clientes- y la idea era volver a abrir en octubre, con el nuevo curso. Los alumnos ingresaron en la escuela el 24 de septiembre y, aunque aún no han querido desvelar una fecha oficial, se prevé que las puertas de La Cónsula puedan abrir a finales de este mes. Ya se están formalizando las licitaciones con los proveedores y la puesta en marcha avanza a buen ritmo, según fuentes cercanas al centro.

La mecánica del restaurante va a seguir siendo la misma que a finales del pasado curso. Abrirá de martes a jueves durante el periodo lectivo y siempre que éstos no coincidan con días festivos. Los alumnos de segundo curso de las dos ramas, cocina y sala, serán los encargados de realizar el menú y servir a los clientes bajo la supervisión de sus docentes. Los de primer curso harán sus prácticas en el restaurante dedicado al personal y a los propios estudiantes.

Cada jornada tendrán la posibilidad de ofrecer el almuerzo a 40 personas en dos turnos estimados entre las 13:00 y las 15:00. Para ello se diseñarán tres tipos de menú, uno infantil a 14 euros, uno del día a 20 euros y el de degustación a 50 euros. Cada semana se cambiará el menú con el propósito, no tanto de dotar al público de mayor variedad, como de ofrecer a los alumnos un abanico mayor de conocimientos. "No hay que olvidar que La Cónsula no es un restaurante al uso, lo que debe de primar es la formación y el cliente se ha de adaptar a eso", dijo en mayo el delegado de Empleo, Mariano Ruiz Araujo.

También es diferente la forma de pago, ya que tiene que ser obligatoriamente con tarjeta y por adelantado. Se ha dotado a las escuelas de hostelería con terminales especiales para que el cobro al cliente vaya directamente a Hacienda. No se permitirá tampoco este año el pago en metálico ni se aceptarán propinas. "La persona que se sienta a la mesa es un colaborador del proceso formativo", comentó en la inauguración del restaurante Cristina Guerrero, la coordinadora de las escuelas. Aunque los clientes de estos establecimientos son mucho más, son verdaderos amantes de la buena cocina.

Un curso que se inicia con tranquilidad

En las escuelas de hostelería ya se echaba de menos un curso que se inaugurase con la tranquilidad de saber que la formación va a contemplar nuevamente la atención a clientes reales. "Estamos acostumbrados al servicio pero cuando el público viene de fuera, cuando es real, te impone mayor responsabilidad", decía el curso pasado una alumna de segundo. Después de dos años y medio con el restaurante cerrado, tras las manifestaciones por los impagos a profesores y la formación en la cuerda floja, éste será el primero desde hace un lustro en el que los estudiantes volverán por completo a la formación de excelencia que se les impartía antes de la crisis de los consorcios. Las aulas ya se encuentran en plena ebullición, una vez que se han completado los grupos de estudiantes de servicio, y a la espera de la reapertura del restaurante.

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