Más de trescientos vecinos de Parque Litoral piden una biblioteca con una sentada lectora

La biblioteca pública más cercana es la de Santa Paula, a 25 minutos a pie de distancia y con 55 puestos de lectura para las más de 18.000 personas censadas en sus alrededores

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Una de las actividades de cuentacuentos realizada el pasado sábado.
Una de las actividades de cuentacuentos realizada el pasado sábado. / M. G.

Hay hospitales privados, centros deportivos privados e, incluso, se proyecta una universidad privada. Pero en Parque Litoral llevan 20 años esperando una biblioteca pública. En 2007 se inauguró el único colegio de la zona, el CEIP Clara Campoamor, y ahí se quedó la inversión en materia cultural y educativa para el barrio. Así que los niños, y los mayores, que han querido hacer uso de una biblioteca han tenido que caminar unos 25 minutos para llegar a la más cercana, en Santa Paula. Este sábado, en la víspera del Día del Libro, un grupo de cuatro promotoras organizaron una sentada lectora para pedir una biblioteca y resultó todo un éxito.

Lucía Carrera, Sandra Martín, Lucía Pascual y Laura Campos, presidenta del AMPA La Biznaga, llevaban tiempo madurando la idea. Pero han considerado que ya es el momento de pasar a la acción. Ven cómo los terrenos existentes se los están llevando proyectos empresariales y no quieren quedarse sin suelo para este equipamiento que consideran esencial, tanto para los estudiantes, como para el resto de la población.

"La gente ha respondido estupendamente a la iniciativa, acudieron entre 300 y 400 personas, los mayores de Primaria organizaron cuentacuentos para los pequeños, hicieron sus carteles, llevaron sus libros, ha sido una actividad muy bonita y comunitaria", comenta la portavoz, Lucía Carrera. También colocaron un puesto de intercambio de libros.

Las promotoras de la iniciativa con el cartel que pide una biblioteca para el barrio.
Las promotoras de la iniciativa con el cartel que pide una biblioteca para el barrio. / M. G.

Relata que ésta ha sido la primera acción, pero que van a seguir realizando actividades en el parque 25 de Noviembre, incluso tardes de estudio, hasta que se les escuche y consigan la biblioteca. Además, lo próximo que van a hacer es solicitar una reunión con el director del distrito y la concejala, Mari Paz Flores, para plantear una inquietud que ya han comprobado que tiene abundante apoyo.

"Desde que hicieron el colegio Clara Campoamor hace ya 16 años no tenemos nada más, todo han sido promesas, pero ninguna infraestructura pública más", comenta Lucía. Y lo poco que tenía, añade, lo derribaron para hacer viales. Se trataba de unas antiguas oficinas de Emasa que utilizaban como centro ciudadano donde se daban clases de pintura, de baile, de yoga, "algo para el barrio", agrega esta vecina.

"Allí no hay nada que no tengas que ir con billetes por delante, salvo el colegio todo es privado. Si tienes dinero accedes y si no te tienes que ir a otros barrios, y lo más cercano está muy saturado", añade Lucía. Explica que en Parque Litoral, Puerta Blanca, Mainake, Sacaba, Los Guindos y zonas limítrofes hay censadas, según los datos del Ayuntamiento a 1 de enero de 2022, unas 18.000 personas. Y en todo este espacio tan poblado no hay ni una sola biblioteca.

Algunos de los participantes en la sentada lectora el pasado sábado.
Algunos de los participantes en la sentada lectora el pasado sábado. / M. G.

"Todos nos hemos tenido que desplazar en coche a otras zonas para llevar a nuestros hijos a una biblioteca o dejar que caminasen 25 minutos hasta la biblioteca Francisco Guillén Robles, que es de los años 80, pequeña, no tiene ni 160 metros cuadrados, y 55 puestos de lectura", lamenta Lucía. Y eso cuando tanto se habla de la necesidad de fomentar la lectura.

"Queremos hacer ver que se sigue vendiendo el suelo a la iniciativa privada, para crear una universidad, para el centro deportivo de Rafa Nadal, ocupamos las calles cuando hay algún evento deportivo, dificultamos la vida del barrio, pero no ofrecemos ningún equipamiento público a cambio", lamenta la portavoz. Para ella y las familias del barrio es importante "tener un sitio de cohesión, un lugar de paz, un espacio en el que sentarse alrededor de las letras, de la cultura, se pueden hacer muchas cosas en una biblioteca, ir a por libros y muchas actividades más", concluye, dispuesta junto a sus compañeras a hacer realidad una reivindicación que consideran de justicia.

Porque, como explicaron en el manifiesto, "un barrio sin biblioteca es un barrio sin alma. Un barrio sin biblioteca no es un buen barrio, le falta la cultura y sin cultura somos un proyecto de barrio. Un verdadero barrio necesita una biblioteca, como corazón cultural del barrio".

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