Sergio Pellicer, antes del Málaga-Leganés "Vienen 15 días de un estrés emocional y físico muy alto"

  • Pellicer muestra su "respeto, pero no miedo" ante el Leganés

Pellicer, en el entrenamiento del Málaga. Pellicer, en el entrenamiento del Málaga.

Pellicer, en el entrenamiento del Málaga. / Javier Albiñana

Sergio Pellicer, entrenador del Málaga, habló en la víspera de recibir al Leganés. No dio lista de convocados, aunque confirmó que Jozabed es baja, que Caye Quintana es duda hasta última hora y que Isma Casas está listo para regresar, no así Hicham. El técnico habló de variados temas e hizo hincapié en un tramo de competición duro que viene

"Vienen 15 días de un nivel de competitividad, de un estrés emocional y físico, muy alto. Hay poco tiempo para entrenar, va a ser competir y recuperar, competir y recuperar. Son 15 puntos en juego. Sabemos perfectamente que vamos a necesitar de todos los jugadores al 100%. Ves la exigencia que hay en el grupo y los ves entrenar y te quedas tranquilo. Sabemos que hay muchas dificultades y esperemos que nos respeten las sanciones y las lesiones. Tenemos una plantilla corta, pero estamos tirando de gente del filial que tienen nivel, que lo demuestran en cada entrenamiento y en cada partido", decía el técnico castellonense sobre la situación del equipo.

"Respeto a todos los equipos, por obligación el Leganés debe estar arriba, como varios equipos más. Respeto máximo, pero miedo ninguno. Queremos conseguir la victoria y creo que se puede por lo que veo en el equipo en el día a día. Vamos mejorando, pero la competición manda", afirmaba Pellicer, que admitía que el equipo no dio la talla ante otro descendido, el Espanyol, y quiere evitar esa imagen: "Tenemos retos constantes. Más allá del nombre del rival, tenemos que ir al partido. Viene el Leganés, tiene sus resultados y momentos del juego. Exceptuando el partido del Tenerife, el Espanyol fue donde peores momentos tuvimos. En el resto de los partidos, y dentro de ese también, el equipo compitió. Tenemos que mejorar todos, pero todos los equipos tienen grietas, somos un equipo para el exterior grande, pero con espíritu humilde, trabajador, debemos estar concentrados. El equilibrio debe estar en la derrota y la victoria. No debe haber la diferencia del día del Espanyol o el resultado del Mallorca. Cada partido tiene un matiz distinto. Siempre tenemos que encontrar ese momento. Dentro del mismo partido tenemos que reactivarnos tras los malos momentos. Hay que saber defender en el área y atacar la contraria. Tenemos una situación que con un empate o tres puntos pasas de estar arriba a bajar cinco-seis puestos. Tenemos que sumar para acercarnos a los puestos de privilegio y coger distancia con lo de abajo. Son 15 puntos, si ganamos en Ponferrada estaríamos en otra situación. Será un reto y desafío que bienvenido sea".

Vienen varios ex jugadores (Rosales, Santos, Bastón...) en las filas pepineras y sabe Pellicer que eso es motivante. "Tengo el placer de haber trabajado con ellos, estaba yo de segundo entrenador cuando ellos estaban aquí. Todo jugador que ha estado en el Málaga tiene buen recuerdo más allá de cómo le haya ido a nivel deportivo. De los empleados, la afición... El cariño que da el club es especial para ellos. Si has pasado por este club te deja una huella imborrable y tendrás una motivación extra. Todos sabemos el potencial que tiene el equipo. Estoy convencido y tengo esa fe. Soy optimista por ver cómo trabaja el grupo. Vamos a poner las cosas difíciles", insistía Pellicer.

También se refirió el entrenador malaguista a cómo cambia la influencia de la localía sin público: "La influencia es muy poca. La experiencia del tramo pasado ya demuestran que las estadísticas están ahí. Había muchos resultados de victorias visitantes, muchos goles, problemas de concentración... El público es primordial. Junto con el Zaragoza y otros equipos somos los perjudicados por no tener el calor del público que te lleva en volandas, más en un equipo nuevo como éste. Me lo han repetido los jugadores, que entran a entrenar, como esta semana, en La Rosaleda y me dicen que ojalá pudiera estar la gente. Cada partido tendríamos un gol más con la afición. Somos personas y sentir el calor, y también la exigencia y la crítica cuando pierdes, hace mejorar a nivel colectivo. Lo tienes claro. No hay tema de vestuario, hay que hacer la charla fuera, vestidos, sin duchar... Por responsabilidad estamos cumpliendo y tenemos suerte de no tener ningún caso. Ojalá pronto pueda haber vacuna y haber gente en La Rosaleda. Tendríamos más puntos en casa".

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