Málaga C.F.

El año de Sergio Pellicer

  • Mañana cumplirá un año natural y 43 partidos al frente del primer equipo

  • 16 victorias, otros tantos empates y 11 derrotas son sus números totales

Sergio Pellicer, en su primer entrenamiento con el Málaga. Sergio Pellicer, en su primer entrenamiento con el Málaga.

Sergio Pellicer, en su primer entrenamiento con el Málaga. / javier albiñana

La presentación en La Rosaleda de Sergio Pellicer no tuvo una gran expectación. Hace justo un año, era un técnico de la casa para el que el director general del equipo buscaba sustituto mientras todo el país debatía sobre el vídeo íntimo de Víctor Sánchez del Amo que, junto con la mala marcha del equipo, le costó el puesto al madrileño. Pellicer y su segundo, Manolo Sánchez, salieron del vestuario y con una sonrisa saludaron uno a uno a los pocos periodistas que esperaban la hora indicada para la rueda de prensa del nuevo técnico. Dos días después se estrenaba en el banquillo y el 14 de enero el Málaga confirmaba el tópico: entrenador nuevo, victoria segura. 1-0 contra la Ponferradina. Aire.

A caballo entre dos temporadas, Pellicer y su equipo no sólo sobrevivieron a las primeras jornadas, también han visto como le han mudado la plantilla al completo, el club ha sido intervenido judicialmente o La Rosaleda ha sido registrada. Su mantra desde el comienzo fue hablar sólo de fútbol y lo suele cumplir cada vez que sale a la palestra. Cambió el discurso victimista instaurado en el equipo, fue instalando su método incrustando fichas del filial no demasiado usadas, y en la presente campaña trata de desarrollar su idea de juego mientras toma kilómetros de vuelo como técnico y masca algunos de sus puntos débiles como preparador.

Una urgencia resuelta que se transformó en una apuesta que ahora es un entrenador sólido en su puesto. Sin cuestionar mientras navega tratando de sacarle al plantel con menos límite salarial de Segunda algo más que la permanencia. En un año, más de lo conseguido por otros en su misma situación. En cualquier caso, los números de Pellicer completan también una campaña completa. Ha dirigido 41 envites en Liga y un par de ellos –dos victorias– en Copa. Eso le deja unos porcentajes totales del 37% de partidos ganados, mismo porcentaje de empates y un 26 % de choques perdidos. Mejores porcentajes que su predecesor Víctor (32 choques con porcentajes de 28 % de victorias, 38% de empates y 34% de envites perdidos), aunque curiosamente no es mejor que los últimos de Juan Ramón López Muñiz.

Si se acotan las cuatro temporadas en las que el asturiano ha sido el entrenador del Málaga, en los 35 envites de la campaña 18-19 firmó un 43 % de triunfos, un 29 % de tablas y un 28 % de derrotas. Su problema fue que en las 12 últimas jornadas que estuvo al mando del equipo sólo ganó dos partidos, empató siete y perdió tres. El miedo trajo a Sánchez del Amo que metió al equipo en la promoción de ascenso pero no rascó nada.

Con respecto a la campaña con mejores registros en Segunda de Muñiz (el ascenso en la campaña 07-08), ahí el asturiano consiguió cerrar el 48% de partidos con victoria, el 28% en tablas y sólo cosechó el 24% de derrotas. Los números globales de Muñiz en las cuatro campañas como malaguista dejan un parejo 35 % de partidos ganados, 34 % de empates y 31 % de derrotas, aunque ahí entran también su campaña en Primera.

Con esas referencias numéricas e inmerso en una racha en Liga de tres puntos de los últimos quince posibles, Pellicer afronta los dieciseisavos de Copa del Rey consciente de que debe de recuperar efectivos en una plantilla con muy pocas fichas. Su condición de entrenador que estuvo previamente en el filial ha venido muy bien para planificar el galimatías de la pretemporada y le ha permitido apostar por elementos de la casa que conocía algo mejor que cualquier otro técnico que viniese de fuera de Martiricos. Superado el objetivo de mantener al equipo en Segunda en la temporada en la que explotó el Covid-19 con parón primaveral incluido, ahora trata de que el equipo no se caiga de la zona templada de la clasificación.

Un reto complicado por las armas que en teoría tiene, pero más que razonable en un equipo que le ha convertido uno de sus puntales junto a los canteranos de más proyección. El de Nules cumplirá mañana jueves 14 de enero el aniversario de su debut como entrenador del Málaga, de su primer triunfo. Ahora afronta la segunda vuelta como el reto que se presupone más complicado: mantenerse en la elite donde desembarcó.

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