Horario y previa del Deportivo-Málaga CF Dos gallos roncos (16:00)

  • El Málaga y el Dépor se ven en Riazor luchando por abandonar el farolillo rojo

  • Ambos se vieron las caras en el último play off de ascenso

Luis Hernández celebra un gol en el Deportivo-Málaga de play off. Luis Hernández celebra un gol en el Deportivo-Málaga de play off.

Luis Hernández celebra un gol en el Deportivo-Málaga de play off. / LOF

Pocos habrían apostado después del vibrante Deportivo-Málaga de Riazor en el último play off de ascenso, que unos meses más tarde ambos equipos iban a estar peleando por no ser el farolillo rojo de Segunda División. La carta de jugárselo todo a un año fue un error y ambos clubes recogen ahora sus tempestades. Desastre que abarca desde las corbatas a las botas. Cuando no hay nadie al volante, suceden estas cosas. Gallos venidos a menos que todo el mundo veía en Primera un curso atrás y ahora no quieren creerse hacia dónde están viajando.

Es la realidad de dos históricos que sirve a los demás para poner en remojo sus barbas. Nadie puede subestimar a la categoría de plata. El Málaga debería empezar también a salir de sus mundos místicos y su autocomplacencia, que además hace una mezcla horrible con el victimismo (palabra que utilizó Adrián González recientemente y que encierra una crítica y un síntoma al mismo tiempo).

Igual es el momento de dejar de creer que se tiene mejor equipo que otros muchos rivales solamente porque los nombres suenan bien. El movimiento, andando. Y hasta la fecha la realidad es que el Málaga está penúltimo y visita al colista, tiene una colección de futbolistas a los que Segunda les viene larguísima y otros que parece que no se enteran de que con el escudo no se va a ninguna parte. Es la hora de la conciencia, de remangarse, de mancharse las manos, de morir por cada balón, de matar por el compañero.

La situación de primeros de temporada ha conducido a los de Víctor Sánchez del Amo a creer que el tropiezo está justificado. Y eso no es así. La empatía también tiene un límite. 11 jornadas, ocho puntos, siete tantos a favor y 12 en contra, diez partidos seguidos sin ganar, diez encuentros recibiendos goles. Si es verdad eso que dice el técnico de que el equipo lo está dando todo, mejor ponerse a rezar (el que crea).

Recupera Víctor a sus internacionales, que no fueron pocos. Algunos tan esenciales como Munir y Keidi Bare, sin los que el Málaga se resiente muchísimo. Aunque la gran atracción del viaje a La Coruña es Dani Pacheco. Está en una lista de 20 –se quedó fuera Keko Gontán– en los que el primer descarte salvo sorpresa es el joven portero Adrián Quintela. El otro está por ver. Lo que es seguro que ante la escasez de elementos de primer nivel, todo lo que pueda aportar Pacheco se espera como agua de mayo. Algo parecido le pasa a los gallegos con el ex malaguista Mamadou Koné, que fue su alta más llamativa de la convocatoria.

La pérdida de poderío de ambas plantillas es notable. Ante esta situación el club coruñés respondió con el despido de Anquela y el fichaje de Luis César Sampedro. Todavía le está cogiendo las medidas a su Dépor, pero en su última rueda de prensa mostró su lado más crítico. Quiere más de todo, no se conforma. Buen punto de partida.

En partidos con tanta carga emocional como el que se prevé en Riazor, jugar con la ansiedad del contrario es casi como marcar un gol. Porque si hay un derrotado, quedará marcado y señalado para las próximas jornadas. No son equipos construidos para verse en la zona pobre, al contrario, eran gallos, los más fuertes del corral. Pero andan afónicos.

Alineaciones probables. Alineaciones probables.

Alineaciones probables.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios