Museo Picasso Málaga

Luz Arcas vuelve al Museo Picasso con 'Y qué más da, todo es gracia'

  • La bailarina y coreógrafa, fundadora de la compañía La Phármaco, presentará el día 20 una propuesta creada expresamente para la exposición 'Calder-Picasso'

Una imagen promocional de 'Y qué más da, todo es gracia', de Luz Arcas. Una imagen promocional de 'Y qué más da, todo es gracia',  de Luz Arcas.

Una imagen promocional de 'Y qué más da, todo es gracia', de Luz Arcas. / Virginia Rota

Desde que hace diez años fundara en Madrid la compañía La Phármaco en alianza y complicidad con el escritor Abraham Gragera, la bailarina y coreógrafa malagueña Luz Arcas ha llevado sus espectáculos a museos, galerías y otros espacios para el arte con el mismo compromiso que exige el escenario y con una asiduidad creciente, dada la capacidad de la artista para dialogar desde el cuerpo con expresiones plásticas y visuales. A finales del pasado mes de agosto, Arcas ya dio cuenta de esta magnitud en el Museo Picasso Málaga con Habitación con mi alma fuera, una intervención creada para la exposición temporal de Bruce Nauman que pudo verse durante el verano. Ahora, Arcas regresa al Museo Picasso con otra propuesta alumbrada expresamente, en esta ocasión, para la muestra Calder-PicassoY qué más da, todo es gracia podrá verse el 20 de diciembre a las 20:00 en la misma instalación de la exposición, con entradas ya a la venta al precio de 10 euros.

Si Habitación con mi alma fuera tenía como protagonista a la propia Luz Arcas, aquí la malagueña ha creado y dirigido, con la asistencia artística de Abraham Gragera, una coreografía que interpretarán cuatro bailarinas (Elena González-Aureoles, Begoña Quiñones, Paula Montoya y Raquel Sánchez) que, tal y como apuntan desde el Museo Picasso, "indagan en lo que les es posible lograr físicamente, como cuerpos reales y conscientes de su espectacularidad. Así, en un espacio minimalista se despliega una danza extrema técnica y expresivamente, mientras las intérpretes buscan abiertamente satisfacer lo que el público espera de ellas, aunque no siempre lo consigan". En palabras de Luz Arcas: “El diálogo que se genera entre la obra de Picasso y Calder me hace pensar en la tensión natural que se produce entre el cuerpo y lo que le es posible alcanzar: entre la suspensión y la caída, entre la esperanza y lo realizable”.

Con este trabajo, Luz Arcas regresa a Málaga después del último y reciente estreno de La Phármaco, La domesticación, primera parte de la trilogía Bekristen/Cristianos que se saldó con un gran éxito de crítica y público en los Teatros del Canal de Madrid.    

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