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UCAM Murcia - Unicaja: Puede ser un gran día (20:30)

El Unicaja, en la sesión de este martes

El Unicaja, en la sesión de este martes / UNICAJABFOTOPRESS

El Unicaja puede dar otro zarpazo a su historia, alcanzar la gloria, moderada, de adentrarte en una Final Four de la BCL, competición emergente y cada vez más estimada en el panorama continental; sería ver formalizar uno de los grandes objetivos, u obsesiones, del club desde el pasado verano, camino que ha sido prolongado, desde aquella Fase Previa, queda lejísimos, de septiembre. Pero la cita de esta noche (20:30) en Murcia, territorio ya prohibido por la antipatía que se ha generado a los malagueños, hace que aumente esa carga estimulante. No hay un hecho que excite más, ni una sola analogía que valga, que ver al Unicaja asaltar el fortín de los universitarios; por cómo ha enciscado UCAM, una vez salieron las bolas en Ginebra; un mensaje victimista, de una supuesta persecución, que ha rociado al Unicaja, entre varias partes. Y es una tendencia que no se ha frenado (demasiado tardía la aclaración de Alejandro Gómez), quizás para obviar una realidad deportiva complicada.

Los de Ibon Navarro ya planean sobre la pista, la exhibición del sábado en Granada refrenda que el equipo ha retomado su naturaleza, el jugar al baloncesto a un ritmo supersónico; de correr y no frenar; de morder y producir delante. Da gozo ver a este Unicaja, en una versión más reconocible a las semanas antes de la Copa; ahora en un nivel primoroso, a la espera de que perdure hasta junio. Pero demuestra que tiene potencial aún, coral en su máxima esencia, es difícil ser quisquilloso y encontrar algún lunar; llegará seguro algún accidente, pero lo importante es que ha regresado esa anhelada frescura. Pese a que tendrá que lidiar varias semanas sin Alberto Díaz, mala pata (sin ánimo de hacer el chiste fácil) porque esta noche habría sido un soldado de primera fila, más allá de ser el capitán, por sus virtudes, que son precisamente las que más van a imperar. Energía, compromiso e igualar ese nivel de fuerza, veremos hasta qué punto, de los murcianos. El resto de efectivos estarán disponibles para una batalla sin precedentes, nunca antes se había enfrentado la plantilla a una crispación de tales dimensiones. Siempre ha sido frío el Unicaja, como un témpano de hielo, en climas adversos, sin achantarse y mostrar debilidades; aspecto que se ha trabajado en el vestuario. Se puede ser optimista.

Un UCAM Murcia que se lo juega todo a una carta. No aparecieron en el Carpena, sí físicamente, pero sin mostrar una mínima predisposición de competir en el primer punto. Seguro que saltarán más chispas que en el Palacio, es su partido, al margen de sí que sea un roster talentoso, experimentado, con armas de hacer daño. Debutará Chris Chiozza en los pimentoneros, un campeón de la NBA (con Warriors en 2022), casi exclusivamente para lo que resta de eliminatoria, más lo que resta de temporada, con un UCAM que está a años luz de colarse en puestos de play offs en ACB. Vienen de perder en Santiago (81-79) con algún que otro capítulo dantesco de Sadiel Rojas, para variar, por seguro que el dominicano volverá a ser protagonista, como ya lo fue en el Palacio, al igual que Sito Alonso. Pero el partido de hoy omite todo lo demás. Una cancha siempre difícil, particular, y un dato llamativo: dieciséis victorias seguidas, en casa, suman los murcianos en Europa.

Viajarán decenas de aficionados malagueños a Murcia, efecto de una rivalidad que ha surgido, para quedarse, en las últimas semanas; de las de antes, paradójicamente en una competición emergente, escéptica para un sector de románticos, como es esta BCL, tan deseada en Málaga. El estar en la Final Four ya dejaría al Unicaja a las puertas de tocar metal, a dos partidos, que quizás sean en el Carpena. Un doblete que catapultaría esta 22/23 como la más memorable de la entidad. La gloria está muy cerca, antes hay que saldar cuentas pendientes en Murcia, ahora en un ambiente festivo (son Fiestas de la Primavera esta semana), dar un golpe de honor en una atmósfera beligerante. Puede ser un gran día.

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