Economía

Abengoa demora dos días más su agonía para revisar el acuerdo que evite la quiebra

El presidente de Abengoa, Gonzalo Urquijo. El presidente de Abengoa, Gonzalo Urquijo.

El presidente de Abengoa, Gonzalo Urquijo. / M. G.

El culebrón continuará dos días más. Abengoa vuelve a extender el plazo para cerrar su reestructuración y evitar la quiera, ahora hasta el jueves 6 de agosto, para dar tiempo a que las partes revisen el acuerdo y puedan firmarlo.

Se trata de la cuarta prórroga que se concede el equipo directivo que preside Gonzalo Urquijo para salvar la situación desde el pasado 30 de junio, fecha inicial que se autoimpuso para lograr poner en en marcha el Plan de Negocio Actualizado, que en realidad es la tercera reestructuración financiera en un lustro.

La multinacional sevillana, fundada en 1941 por los ingenieros Javier Benjumea Puigcerver y José Manuel Abaurre Fernández-Pasalagua, junto con tres amigos y otros familiares, no da detalles de la operación aunque da a entender que conseguirá salvar la quiebra, dado que está Hace meses en causa de disolución por un desequilibrio patrimonial de 388 millones de euros.

En una información privilegiada remitida en inglés a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la compañía no anunció como se esperaba el acuerdo que permita salvar su falta de liquidez extrema y evitar que sus gestores decidiesen la liquidación de la compañía, ya que en medios financieros se prácticamente imposible que pudiese levantar otro preconcurso, como sí hizo en noviembre de 2016, al año de haberlo presentado.

Pese a no dar detalles nuevos sobre la operación, la compañía no hace el llamamiento que en las últimas comunicaciones a los mercados sí hizo, para que proveedores —y bonistas— entraran en el acuerdo, dado que la articulación de la operación financiera no sería suficiente para reequilibrar el patrimonio de Abengoa Abenewco1, la sociedad de la que cuelgan todas las operaciones en el grupo. Ese dato indicaría que ya tendría el beneplácito del 95% de los tenedores de deuda que tenían que sumarse al pacto para hacerlo viable.

En la información privilegiada enviada ayer se limita a señalar, lo que apuntala lo anterior, que la documentación de la operación de reestructuración está casi finalizada, pero que se necesita más tiempo para que todas las partes implicadas puedan hacer una revisión final del acuerdo antes de firmarlo. “La compañía espera que la firma se produzca antes del seis de agosto”, afirma Abengoa en inglés.

Para poder poner en marcha su Plan de Negocio Actualizado, Abengoa necesita poner en marcha las cuatro medidas que contempla y que de facto es un rescate, el tercero que plantea tras el preconcurso que presentó en 2015, tras haber ejecutados otras dos reestructuraciones financieras que no fueron suficientes para que la compañía remonte definitivamente la crisis en la que se encuentra desde hace cinco años.

En concreto, esas cuatro medidas son obtener una nueva línea de liquidez con entidades financieras que ya son acreedoras por importe de 250 millones de euros, 300 millones de euros en nuevas líneas de avales revolving, modificar los términos y condiciones de los diferentes tramos de deuda sin descartar quitas y renegociar los pagos a proveedores con deuda vencida y a otros acreedores.

Para obtener los 250 millones de nueva financiación previstos en la primera media, el Gobierno de Pedro Sánchez aportaría 50 millones de euros mediante un préstamo a cinco años, proporcionado por el ICO, con un aval –también del ICO– para asegurar el 70% de los 180 millones que prestaría la banca (es decir, habría 126 millones garantizados). Esas dos partidas supondrían 230.

Otros 20 millones los aportaría la Junta de Andalucía, que ha exigido garantías jurídicas para poder entrar en el rescate. Anteriores Ejecutivos andaluces se enfrentaron a pleitos por dar ayudas arbitrarias a empresas y el Gobierno del cambio de PP y Cs quiere tener tanto aval jurídico como político para aportar esa financiación.

La segunda medida también está casi hecha, porque fuentes conocedoras de la negociación ya confirmaron hace diez días a este diario que el Ejecutivo de Sánchez también auxiliaría a Abengoa no sólo con dinero y avalando el que prestarían los bancos, sino aportando garantías del Estado para conceder, a través del Cesce, una nueva línea de avales técnicos con carácter revolving de 300 millones de euros, De este importe, el Cesce asegura 180 millones de euros. Esto es, una cobertura del 60% del total.

El acuerdo con los bancos está también muy encarrilado gracias a los avales del ICO son fundamentales para que las entidades se allanaran a prestar más dinero. Banco de Santander ha liderado la negociación con los bancos, dado que es el más deuda soporta y el mayor accionista de la compañía. También participarían Caixabank, BBVA y Bankia. 

La renegociación de los diferentes tramos de deuda con proveedores y bonistas, entre ellas varias aseguradoras, parecía ser el mayor obstáculo que ahora Abengoa ya no cita, y se limita a extender 48 horas la agonía asegurando que el próximo jueves día 6 el acuerdo espera que esté firmado. Un compromiso similar a otros que ya incumplido antes.

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