Hilario Albarracín | Presidente de KPMG España “Vivimos un momento de oportunidad para ayudar a transformar empresas”

Hilario Albarracín, en al sede de KPMG en Sevilla, durante la entrevista. Hilario Albarracín, en al sede de KPMG en Sevilla, durante la entrevista.

Hilario Albarracín, en al sede de KPMG en Sevilla, durante la entrevista. / Juan Carlos Muñoz

Con 30 años de experiencia en KPMG, los mismos que la firma lleva implantada en Andalucía, Hilario Albarracín Santa Cruz (Portbou, Gerona, 1960) preside la filial española de la empresa de servicios profesionales desde octubre de 2016, previamente fue consejero delegado desde 2013 y antes dirigió las áreas de Consultoría y Auditoría. Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Complutense, nació en Cataluña pero vive en Madrid desde niño. Aun así, está muy unido a Sevilla, donde tiene vivienda propia hace tres lustros. En esta entrevista analiza el 30 aniversario de la firma en la comunidad, donde trabajan 250 profesionales actualmente.

–¿Qué les trajo a Andalucía en 1989? ¿La proximidad del 92?

–La profesión de la auditoría y de las firmas de servicios profesionales no tiene tanto tiempo como en los países anglosajones y en aquel momento nuestra firma, que en 2021 cumplirá 50 años en España, estaba implantándose. Teníamos oficinas en Barcelona y Madrid y decidimos llegar a Andalucía. Obviamente el 92 era un evento que ya se veía que era trascendental. La actividad económica y las empresas iban creciendo y era una oportunidad para desarrollarnos.

–¿Con qué cartera de servicios?

–Fundamentalmente era auditoría. Cinco años más tarde, coincidiendo con la apertura de la sede en Málaga, empezamos a prestar servicios fiscales y legales, de abogados, con recursos locales.

–¿Ha cambiado mucho en estos 30 años esa cartera de servicios?

–Sí. Ha cambiado mucho. Se mantienen los de auditoría y legal y fiscal. Pero los servicios generales de asesoramiento han cambiado muchísimo. Muchos de ellos los prestamos sólo desde Madrid y Barcelona y una parte también con recursos locales en Andalucía. Hay profesionales que empezaron su carrera en Andalucía y promocionaron a Madrid, donde son socios, y han formado equipos que cubren servicios en la comunidad.

–¿Qué tipos de clientes tienen? ¿Han cambiado mucho también?

–Hemos tenido clientes referidos porque ya lo eran de la firma a nivel internacional y empezamos a atender a sus filiales en Andalucía, Heineken por ejemplo, pero luego también hemos tenido muchos clientes de la empresa familiar. Como sabe, prestamos mucha atención a ese tipo de compañías y las acompañamos con muchos servicios: auditoría, crecimiento, buen gobierno, procesos, optimización o ciberseguridad.

–Están especializados en procesos de sucesión, ¿no?

–Es uno de nuestros servicios. España es un país donde el peso de la empresa familiar es muy grande. Es verdad que las hay de un tamaño muy grande, como Acciona o Mercadona, y muchísimas más pequeñas. Les hemos prestado atención, porque vimos una oportunidad de ayudar en el proceso de internacionalización de empresas pequeñas y medianas.

–En Andalucía muchas voces, entre ellas la patronal, alertan de la necesidad de que las empresas ganen tamaño. ¿Están ayudándolas al crecimiento inorgánico?

–Comparado el tamaño medio de la empresa en España, y en Andalucía también, con el que hay en Alemania, si se lograra equipararlo, el PIB subiría en varios puntos. En un área como es la de las transacciones, no sólo mediante compras o ventas de empresas, también en la internacionalización, estamos contribuyendo al crecimiento al tamaño.

–¿Sus servicios abarcan cuestiones financieros, como emisión de deuda u otros?

–Sí. Siguiendo estos 30 años, nuestro servicio original de auditoría, que era el 80% del negocio, ahora sólo representa algo más del 30%. Hemos desarrollado, en el área de asesoramiento de capitales, operaciones para de deuda o bonos. La labor de un asesor independiente en estos servicios ha ganado valor.

"La empresa andaluza quizás ha tenido respeto para acudir a mercados alternativos"

–¿Por qué cree que en Andalucía hay muy pocas empresas que acudido a los bonos o a otros mercados alternativos de renta?

–Quizás es un mercado que ha generado más respeto por no conocerlo. Porque la forma más sencilla ha sido acudir a la financiación bancaria. Ahora se ha visto que por los propios requisitos que se le exigen a los bancos, por cuestiones de riesgo y otras, acudir a emisiones va ganando sitio. Hace poco hemos asesorado aBoluda, junto a otros, para acudir a una financiación de más de mil millones. Es un entorno en el que las empresas andaluzas se pueden beneficiar.

"Ayudamos a nuestro cliente tanto en la mejora de la experiencia de sus clientes como en organización interna"

–¿Qué papel quiere jugar KPMG en el reto de la digitalización?

–Queremos ser asesores en todo proceso de transformación, y no sólo digital. Para nosotros es muy importante acompañar a las empresas en la estrategia, los procesos, el cambio cultural, el análisis de datos o la ciberseguridad. Pero es una de las principales palancas de crecimiento para la firma: ser asesor en la transformación digital de las empresas.

–¿Por eso ha cambiado tanto el perfil profesional de su plantilla?

–Básicamente, sí. La cuarta revolución industrial nos ha llevado, al igual que otras empresas, a incorporar un buen número de ingenieros o matemáticos. Sobre todo para manejar el mundo de los datos. Porque hoy es lo que puede ayudar a mejorar la experiencia de cliente como ventaja competitiva. También internamente a mejorar procesos, ser más eficientes y ganar competitividad. Tanto en un caso como en otro, intentamos ayudar.

–El origen de su negocio, la auditoría, parte de una obligación legal, pero la cartera de servicios que ahora ofrecen en su mayoría no lo es. ¿Cómo lo afrontan?

–Parte de lo que nosotros aportamos, porque está en nuestro propósito, es confianza, independientemente de que sea un requisito legal o no. Aportar confianza a los mercados, a los clientes, a los proveedores o las entidades financieras sobre las compañías que tenemos como clientes. Y por otro lado, somos impulsores del cambio, ayudando a las empresas a transformarse para lograr sus objetivos. La obligatoriedad de auditoría sigue estando, pero el resto te lo tienes que ganar.

–Y en un mundo lleno de incertidumbres, ¿qué papel jugarán?

–Vivimos el momento de mayores oportunidades para firmas como la nuestra para poder ayudar a las empresas a cambiar y seguir en este nuevo mundo. En las anteriores crisis, muchos cortaron la inversión en consultoría. Ahora no lo pueden hacer, porque les va en ello la supervivencia, porque los modelos de negocio están cambiando.

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