Este pueblo de Málaga es uno de los grandes desconocidos de la provincia: es mudéjar y blanco
Salares es un enclave muy singular de la Axarquía malagueña por su estructura y pasado
Es uno de los pueblos de España que "todo viajero debería visitar en 2026", esta en Málaga y es una reliquia medieval
A veces, los pueblos más pequeños guardan las historias más elocuentes. En el interior de la Axarquía, entre montañas que filtran la luz y calles donde el blanco no es solo un color, sino una herencia, Salares aparece como uno de esos pueblos en los que parece haberse detenido el tiempo. Su silueta, encajada a los pies del Parque Natural de las Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama, dibuja uno de esos paisajes donde la arquitectura y el entorno dialogan sin estridencias, dejando que el pasado mudéjar siga marcando el pulso del presente.
Situado en el corazón de la Axarquía, Salares es uno de los pueblos más pequeños de la provincia de Málaga y, al mismo tiempo, uno de los que mejor conserva su legado histórico. Su ubicación, en un entorno montañoso de gran valor paisajístico, ha contribuido a preservar un urbanismo heredado directamente de su pasado andalusí.
Las calles empinadas, los escalones irregulares y los pasajes estrechos conforman un trazado que responde a la lógica de los antiguos pueblos moriscos. En muchos puntos, las casas muestran aún las estructuras originales bajo las capas de cal, dejando ver la piedra y los materiales tradicionales con los que fueron levantadas. El resultado es un conjunto urbano coherente, sobrio y profundamente auténtico.
Orígenes antiguos de Salares: de Roma a Al-Ándalus
Los orígenes de Salares se remontan a la época romana. Tras el paso de fenicios, foceos y cartagineses, fueron los romanos quienes consolidaron el asentamiento, atraídos por la explotación de la sal en la zona. Según los estudios históricos, el enclave recibió entonces el nombre de Salaria Bastitanorum, una denominación que alude directamente a esa actividad.
Con la llegada de Al-Ándalus, el pueblo adquirió una identidad que todavía hoy se percibe con claridad. La huella musulmana no solo definió el urbanismo, sino también los principales elementos arquitectónicos que han llegado hasta nuestros días y que convierten a Salares en una referencia dentro de la Ruta Mudéjar de la Axarquía.
La iglesia de Santa Ana y el alminar almohade
El edificio más representativo del municipio es la parroquia de Santa Ana. Construida en el siglo XVI sobre los restos de una antigua mezquita, esta iglesia de estilo mudéjar conserva uno de los grandes tesoros patrimoniales del pueblo: su campanario, que fue originalmente un alminar almohade.
Levantado entre los siglos XIII y XIV con ladrillo rojo, el alminar está considerado uno de los mejores ejemplos del arte almohade conservados en España. Su valor histórico y artístico fue reconocido en 1979, cuando fue declarado Monumento Histórico Artístico Nacional. En su fachada aún pueden apreciarse detalles decorativos y restos de azulejos que remiten a su función original como torre de llamada a la oración.
La Casa del Torreón y el legado defensivo
Otro de los vestigios más destacados del pasado de Salares es la Casa del Torreón. Este edificio, vinculado a la antigua fortaleza y a la muralla de la mezquita, forma parte del reducido pero significativo patrimonio histórico del municipio. Aunque su función exacta en época islámica no está completamente definida, su presencia refuerza la importancia estratégica que tuvo el enclave en otros tiempos.
Desde sus inmediaciones se obtienen algunas de las perspectivas más reconocibles del casco urbano, con la iglesia y el alminar dominando el conjunto de casas blancas.
El puente romano sobre el río Salares
A la entrada del pueblo se encuentra uno de los elementos más antiguos de su patrimonio: el puente romano que cruza el río Salares. Esta estructura, restaurada en distintas épocas a lo largo de casi dos milenios, es testimonio del paso de las diferentes civilizaciones por la zona.
Durante la etapa andalusí, el puente fue reforzado con un arco de ladrillo rojo, característico del estilo mudéjar, lo que explica que en ocasiones también se le denomine puente árabe. Desde este punto se obtiene una vista privilegiada del entorno natural y del caserío, integrado en el paisaje.
Naturaleza, tradición y vida cotidiana
El entorno natural de Salares está marcado por su proximidad al Parque Natural de las Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama. Las montañas, los cursos de agua y los senderos que parten desde el municipio configuran un paisaje de gran riqueza ecológica. En el interior del pueblo, pequeños detalles como los cítricos plantados en las calles, los callejones floridos o el olivo centenario de la plaza principal refuerzan la sensación de continuidad entre naturaleza y vida cotidiana.
Salares forma parte de la Ruta Mudéjar de la Axarquía, junto a otros municipios como Árchez, Sedella, Canillas de Aceituno o Arenas, un itinerario que pone en valor la herencia andalusí de esta comarca oriental de Málaga.
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