Gonzalo Sichar dimite “Albert Rivera tiene al partido como una plataforma electoral personal”

  • El portavoz de Cs en la Diputación deja el partido y sus cargos criticando que la formación “se mueve siempre mirando el viento de las elecciones”

Gonzalo Sichar, este miércoles poco después de comunicar su marcha a la dirección provincial de Ciudadanos. Gonzalo Sichar, este miércoles poco después de comunicar su marcha a la dirección provincial de Ciudadanos.

Gonzalo Sichar, este miércoles poco después de comunicar su marcha a la dirección provincial de Ciudadanos. / Javier Albiñana

Gonzalo Sichar, el portavoz de Ciudadanos en la Diputación de Málaga y concejal en el Ayuntamiento de la capital, presentó ayer a primera hora la renuncia a sus cargos públicos y solicitó, vía email, su baja como militante del partido naranja, al que entró en 2014. Lo hace, según avanzó en esta entrevista a Málaga Hoy, después de haberlo meditado mucho durante meses y movido, fundamentalmente, por los “cambios de rumbo” del proyecto de Albert Rivera en quien, dice, ha dejado de confiar. La decisión la comunicó al partido ya “como un hecho consumado”. Poco después, el partido respondió con un comunicado de prensa en el que se limitaba a confirmar lo sucedido y deseaba “suerte en el futuro” a Sichar.

–¿Por qué se va?

–Llevo tiempo que no estoy muy a gusto en el partido, porque ha hecho muchos cambios de rumbo y eso, además, te hace perder la credibilidad que puedas tener como político y te encuentras en situaciones muy incómodas que te las pueden tirar a la cara los otros partidos políticos.

–¿Situaciones cómo cuáles?

–Por ejemplo, en el artículo 155 se pasó de no querer aplicarlo a querer aplicarlo solo para las elecciones, a después decir que por qué no se dejó permanentemente... en el tema del impuesto al sol se pasó de estar en contra, a alinearse con el PP; en la prisión permanente revisable se estaba en contra, pasó a abstención y ahora a defenderla; en la violencia de género también hace dos años decían que había que cambiarla por una ley integral de violencia doméstica, ahora sin embargo cuando se ha planteado en el Parlamento de Andalucía dicen que no se cambia ni una coma de la ley actual... esto por poner cuatro ejemplos, pero ya veo además que Ciudadanos se mueve siempre mirando el viento de las elecciones y yo creo que hay que tener una estrategia política determinada y te apoyará la gente que te apoye. También me parece que en Barcelona últimamente Cs se ha ido convirtiendo en una sucursal del partido de Macron con Manuel Valls de emisario.

"No puedo votar a un partido con esos cambios de rumbo y en el que he perdido la confianza en su líder”

–¿Toma la decisión ahora por algo en particular?

–Pensaba permanecer en el partido hasta final de mandato, pero el adelanto electoral de las generales al 28 de abril me lleva a que claramente yo no puedo votar a un partido con estos cambios de rumbo y en el que he perdido la confianza total en su líder Albert Rivera. No puedo seguir trabajando para que ese proyecto pueda tener éxito el 28 de abril, entonces creo que lo más coherente es apartarme. Mucha gente me preguntaba que cuál iba a ser mi futuro y yo a la gente de más confianza les decía que la pregunta no era qué iba a hacer Cs conmigo, sino yo con Cs, porque ya desde hacía tiempo veía que no quería repetir.

–Las razones, entonces, son fundamentalmente nacionales.

–Sí. Porque yo creo que en un partido que, además, no tiene mucha estructura orgánica en las provincias, estas pueden ser corregidas y pueden cambiar los candidatos. Pero cuando se asentó el modelo de partido tras la asamblea general del 2016, este modelo de partido queda para siempre. Al final, la estructura poco democrática del partido, si el partido tiene una acción política con la que estoy de acuerdo me parece un mal menor, pero es que ya no estoy de acuerdo con la acción política que lleva el partido. También he de reconocer que dentro del cúmulo de situaciones que me han llevado a esto, está el ninguneo constante al que me he visto sometido en este partido.

–¿Ninguneo en el Ayuntamiento?

–Lo del Ayuntamiento es para dar de comer a parte. Pero incluso el otro día que estuvo Albert Rivera y Juan Marín dando una rueda de prensa en los Baños del Carmen, yo me tuve que enterar por un periodista. La elección de Teresa Pardo como parlamentaria no se me consultó, no digo que sea yo el que dé permiso, pero si me va a acarrear una carga de trabajo añadida lo lógico es que por lo menos me lo comenten. Cogieron a un asesor mío también para ayudar en la campaña y tampoco me lo dijeron... Eso sí, lo único que aspiraban era a que no diese guerra de aquí al 26 de mayo, luego no sé si querrían recolocarme en algún sitio.

–Y en Diputación, ¿se ha sentido igual?

–El ambiente con el equipo era bueno, pero yo no me he sentido en absoluto líder del grupo en Diputación.

–¿Cree que en Ciudadanos todos trabajan para hacer presidente a Albert Rivera?

–No. Hay mucha gente que tiene intereses personales y legítimos en querer ser alcalde y hacer una buena labor de concejal. Pero, sin embargo, el partido sí me parece una plataforma electoral, más que un partido político, para hacer a Albert Rivera presidente. Es decir, Albert Rivera tiene al partido como una plataforma electoral personal. Llevarse a los 14 meses de haber ganado unas elecciones en Aataluña, con lo difícil que era, a Inés Arrimadas a Madrid me parece un error que solamente lo entiendo, porque si el partido triunfa el éxito va a ser de Albert Rivera, pero si el partido se escalabra llevando a Inés Arrimadas para allí se anula la posibilidad de que fuera la sustituta de Rivera tras un descalabro electoral.

–¿Rivera no le parece un buen líder?

–Para mí ha perdido la frescura del chico joven que entró en un partido pequeño para intentar cambiar Cataluña y acabar con la tiranía del nacionalismo. Ha hecho tantos vaivenes que ha perdido toda la credibilidad, yo le escucho a él y no le creo, y ese es el motivo fundamental por el que me voy. Me parece que es de ese estilo de políticos que se miran mucho el ombligo y tienen al partido al servicio de él.

Albert Rivera me parece del estilo de políticos que se miran el ombligo y que tiene al partido a su servicio”

–¿Se cree a Cs cuando dice que no pactará con el PSOE?

–Creo que Rivera no llegaría a pactar con nacionalistas extremos, pero si los votos dan para un pacto PSOE, PNV, Cs al estilo del primer intento de investir a Pedro Sánchez no descarto que esa posibilidad se repitiese. Creo que si en las andaluzas, que Juan Marín dijo que no iba a pactar ni con Susana Díaz ni con el PSOE y yo... hubiesen sumado ese diputado de más, tengo mis serias dudas de que el Gobierno actual hubiese sido posible.

–¿Cómo ve el futuro de Cs?

–Ahora tiene mucha fuerza y por eso no le va a pasar como a UPyD que tuvo una desaparición fulgurante. Pero, o marca bien a dónde va o se va a estrellar. La gente ya sabe que es un partido veleta, y si salen buenas opciones... si Vox se moderase y fuera el partido de los descontentos institucionalistas, yo creo que tendría bastante futuro.

–¿En la provincia sigue sin tener implantación ni líder visible?

–Me parece que Javier Imbroda es el mejor valor que tiene Cs en Málaga. Pero orgánicamente falta ese líder. Yo mientras he estado en Cs he sido muy leal al partido, he sido contestatario pero a la vez muy leal, he estado dando pistas al secretario de organización de alcaldes independientes que podrían ir en las listas de Cs, no tengo ningún feedback de ahí. Es una soledad absoluta en la que me he encontrado.

–Algunos militantes están descontentos porque se haya fichado a gente del PSOE para los cargos en el nuevo Gobierno andaluz...

–Hay muchos afiliados defraudados porque se está viendo que se está fichando a gente del PSOE con alta responsabilidad en el Gobierno de Susana Díaz. Si todavía hay muchos que permanecen en el partido yo creo que es pensando en que les caiga algún puesto tras las municipales.

"Dentro del cúmulo de situaciones que me ha llevado a esto, está el ninguneo constante al que me han sometido”

–¿Va a seguir en política?

–No sé si algún partido político quiere fichar a alguien que piensa por sí mismo. Porque, de verdad, que trabajan como sectas.

–¿Se sentiría cómodo en un proyecto como el de Vox?

–No conozco todo el proyecto de Vox. Lo que menos me gusta son sus posibles alianzas internacionales. Pero una cosa que sí que tiene Vox es que dice lo que piensa. Y una de las cosas que más me ha molestado de Cs y por lo que he protestado mucho es por ser el partido de la eterna abstención. Una de las cosas en las que más difiero de Vox es su política fiscal. Sí pienso, y esto es intocable por el PP y por Cs, que hay muchos chiringuitos que viven de la violencia de género y que hay que acabar con eso.

–Cs en Málaga elige ahora a su número uno al Congreso. Hay cuatro candidatos, ¿tiene alguna preferencia?

–He querido abandonar el partido antes de que se celebren las primarias porque sino pudiera parecer que es porque estoy disconforme con el resultado.

–El que tiene más opciones es Guillermo Díaz, ¿no?

–Es más facil mantenerse arriba que subir. Entonces, claramente es el favorito.

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