Málaga

Piden que sea obligatorio aprender técnicas de reanimación en los colegios

  • Proponen también que se exija para obtener el carné de conducir y para ser funcionario

Una jornada para enseñar RCP. Una jornada para enseñar RCP.

Una jornada para enseñar RCP. / Javier Albiñana

Las 23 sociedades científicas e instituciones expertas en parada cardiaca de España proponen que la enseñanza de técnicas de resucitación cardiopulmonar (RCP) sea obligatoria en las escuelas y que su aprendizaje sea requisito imprescindible para obtener el carné de conducir y acceder a cualquier puesto de funcionario. La idea está incluida en la estrategia diseñada por el Consejo Español de RCP (Cercp) que en las próximas semanas será presentada al Ministerio de Sanidad y las consejerías de Salud y que fue expuesta en unas jornadas desarrolladas esta semana en el Colegio de Médicos.

La razón de esta demanda es que ante una parada cardiaca, si en 10 minutos no se hace nada, la persona fallece. Y de media una UVI móvil tarda unos 11. El fundador del Plan Nacional de RCP, Narciso Perales, explica que por eso es esencial formar a la población.

Otra de las propuestas del Consejo Español de RCP  es contar con una legión de voluntarios preparados en reanimación que estén localizables a través de su móvil. De ese modo, cuando el 112 reciba un aviso por una parada cardiaca, a la vez que activa la ambulancia y aconseja al testigo que llama para que le dé unos primeros auxilios muy básicos, localiza por la ubicación del móvil al voluntario más cercano a fin de que actúe hasta que lleguen los sanitarios.

Expertos se plantean formar a 500.000 ciudadanos en RCP en un plazo de cinco años

El objetivo de la estrategia diseñada por estos expertos es salvar vidas y disminuir discapacidades. La supervivencia tras una parada cardiaca varía entre el 1 y el 30%. Perales precisa que hay modelos con resultados satisfactorios a imitar como los de las ciudades de Stavanger (Noruega), Copenhague (Dinamarca), Seattle o Rochester (Estados Unidos). En España, la supervivencia de las paradas extrahospitalarias tratadas es del 11% y de las hospitalarias, del 20%. Hay margen de mejora, según los expertos. De ahí su esfuerzo por convencer a las administraciones y a la población de que hay que hacer más en este aspecto de salud pública.

El Cercp plantea además la necesidad de poner en marcha un registro nacional de paradas cardiacas para conocer cuántas se producen, de qué características y cuál es su mortalidad. “Hay que crear un registro –que tiene que ser público porque es un elemento de gestión– que permita comparar y mejorar la asistencia”, defiende Perales.

También apunta un aspecto a mejorar: la accesibilidad de los desfibriladores, que son los aparatos utilizados para restituir la actividad del corazón. En la actualidad, la ciudad de Málaga tiene 400, entre 250 distribuidos por dependencias municipales y 150 repartidos por espacios privados.

Perales advierte que un porcentaje de los equipos que están en espacios públicos deben ser accesibles las 24 horas para que puedan usarse en domicilios próximos, puesto que es en este ámbito donde ocurre la mayoría de las paradas. Para Nogales, Málaga, por la implicación de sus instituciones, asociaciones de enfermos y profesionales, puede ser líder europea en prevención y atención de la parada cardiaca.

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