La calle más desigual de Málaga: de pisos de VPO de los 60 a áticos de 10 millones
Es el contraste a ambos lados de una de la calle Ayamonte, una de las vías de Carretera de Cádiz, frente al paseo marítimo Antonio Machado
Así son los pisos de lujo de las torres de Sierra Blanca en Málaga, en fotos
La ciudad de Málaga esconde en sus entrañas ecosistemas muy dispares entre sí. Siendo una de las más desiguales de España, sostiene casi 40.000 euros de distancia entre la renta media de los barrios más ricos y la de los más pobres. Pero más llamativo es comprobar cómo la capital, en su particular forma de crecer, está mostrando estas dos caras sin salir de una misma calle. Es lo que sucede en calle Ayamonte, en la Carretera de Cádiz: pisos millonarios frente a humildes viviendas que recuerdan el origen de lo que, históricamente, siempre ha sido el gran barrio obrero de Málaga.
Allí, en una acera están, como impolutos gigantes de lujo frente al mar, las Málaga Towers levantadas por Sierra Blanca y Metrovacesa en el paseo marítimo Antonio Banderas, cuyos áticos salieron al mercado por casi 10 millones de euros; y en la otra, la Málaga de a pie, representada por un conjunto de pequeños bloques construídos como VPO en la década de los 60 cuyas fachadas –además de algún que otro desconchón– están plagadas de cables y antenas oxidadas, y una manzana de naves industriales con locales comerciales de lo más mundano.
El contraste es evidente; y la diferencia de precios a un lado y otra de la calle, abismal. En Idealista, la vivienda más barata que se oferta de las lujosas torres de 21 plantas cuesta dos millones de euros, pero las hay de hasta 5,6 millones con 500 metros cuadrados. Alquilar una puede rondar los 15.000 euros mensuales. Al otro lado de la misma calle Ayamonte, un piso de unos 80 metros cuadrados, con dos dormitorios, reformado, pero sin ascensor, está a 275.000 euros. Cerca de allí, en Puerta Blanca, rondan los 540.000 euros. Ninguno es barato, pero el salto es más que considerable pues unos tienen el metro cuadrado a más de 11.000 euros y los otros a 3.000.
El economista y experto inmobiliario José Antonio Pérez afirma que en cualquier rincón del país siempre que hay “un producto singular”, su precio se “contagia” al alza en el entorno, pero asegura que los pisos que más se han revalorizado por las torres son los construídos en los últimos diez años porque “son los únicos productos algo comparables”. “Los de los años 80, 70 o 60 tienen su revalorización más en la apertura al paseo marítimo y el saneamiento de la zona industrial”, dice, pues según insiste, desde el punto de vista inmobiliario “no tienen nada que ver”, ni en cuanto a diseño, ni en cuanto a perfil de cliente. De hecho, subraya que esto demuestra que el público comprador de este tipo de viviendas, que en la inmensa mayoría es extranjero, “no tiene los prejuicios que tenemos nosotros cuando evaluamos a nuestros vecinos o a nuestro entorno”.
La catedrática de Economía Aplicada de la Universidad de Málaga (UMA), Elena Bárcena, explica que “la situación económica de las personas que viven en un área geográfica colindante no tiene por qué ser homogénea” y que “en el caso de la ciudad, hay distintas zonas donde se ve esa divergencia”, especialmente, en zonas de nueva construcción. La calle Ayamonte sería una donde se vería de forma más clara. Bárcena recuerda que a nivel de provincia esta es la cuarta más desigual del país, y que en el caso de la capital, cuatro de cada diez malagueños tienen rentas por debajo del umbral de la pobreza (11.000 euros anuales). Por barrios, hay secciones censales donde el 60% de los residentes son pobres.
Lo que llama la atención, precisa la catedrática, es que “se ha roto el contraste entre el Este y el Oeste de Málaga”. “Antes era el Este la zona acomodada, y el Oeste la zona más deprimida. Ahora, en el Oeste empezamos a ver puntos donde empieza a haber mayor renta, menos pobreza, como Teatinos, la zona de la Finca del Pato o esta zona donde están las torres de Sierra Blanca”, afirma. Al mismo cambio alude el experto inmobiliario, cuando dice que “se ha roto algo que en Málaga ha sido un clásico, que es que toda la renta alta en vivienda se fuera al Limonar, a donde la antigua burguesía”. No obstante, la catedrática de la UMA refiere a que esta equiparación podría ser ficticia, pues responde, en gran parte, a la llegada de residentes foráneos con un alto poder adquisitivo a estas promociones.
En cualquier caso, el experto inmobiliario insiste en que este tipo de promociones de alto lujo que suponen apenas el 5% de las que hay en el mercado, y lanza una reflexión: “Lo que es lamentable es que vivienda asequible en base a cómo están los sueldos, en base a una cuota que se pueda pagar, llevamos sin hacer 20 años, y esas son las consecuencias que se están pagando, porque una segunda mano, que son el 80% de las operaciones, en cualquier barrio el propietario te pide el máximo posible, porque no hay producto”.
Temas relacionados
No hay comentarios