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Una psicogeografía sevillana

  • Pylar, uno de los colectivos más intrigantes de la escena nacional, presenta su disco 'He venydo a reclamar my trono'.

La lucha contra el "tiempo lineal" que iniciaron hace dos años con su primer disco, Poderoso se alza en my, ha llevado al colectivo sevillano Pylar a tratar de anular mediante su música densa, litúrgica y de oscuridades arcanas los 3.000 años que median entre el presente y los días en que se compuso el poema épico a la Triple Diosa Oriental que se conservó en las famosas tablillas libias de Anat. He venydo a reclamar my trono, recién editado de nuevo por el sello Knockturne Records, adapta esos ancestrales versos, en concreto aquellos donde vibra la tensión entre las cosmovisiones que entrañaban el culto a esa Triple Diosa y a los emergentes dioses solares que acabarían por desplazarla, y en los que se narra la llegada de la cultura fenicia al territorio atlántico en torno al siglo X a.C.

Por eso dice Lengua de Carpa, uno de los integrantes de Pylar, formado por miembros de Orthodox y Blooming Látigo, que el disco narra varias historias "en diferentes espacios temporales y espaciales". "Es un acto mágico de psicogeografía sobre la zona en la que vivimos. En esta investigación que desde hace tiempo Pylar lleva realizando sobre la zona del actual Bajo Guadalquivir, señalamos diferentes hitos históricos de carácter mágico que han marcado el devenir de la región y la ciudad de Sevilla. Por citar sólo uno de los numerosos que se plantean en el disco, está la refundación de la ciudad por los colonos fenicios. En un acto mágico que quería contrarrestar los poderes acumulados por las diosas dolménicas que llevaban milenios en la zona, los púnicos refundaron el territorio como La Isla de Baal. Una carga masculina que las diosas contrarrestaron con el tiempo volviendo a feminizar el nombre de la ciudad".

En realidad, dejándose llevar y ahuyentando los prejuicios y la arrogancia racional, la música de Pylar puede disfrutarse sin necesidad de recurrir o compartir el interés por ese fuerte anclaje simbólico-esotérico... aunque es difícil sustraerse a la dimensión telúrica, hipnótica y ceremonial de una música que conserva la épica del heavy, los riffs ominosos del doom, el ruidismo y los pasajes a base de drones, y refuerza el peso de textos, coros y teclados, en un segundo álbum de concepto muy setentero, en el que las religiones antiguas se funden con la psicodelia, como se aprecia en el cuidado artwork del disco, obra de Gamaheo, otro de los miembros de este cuarteto de chamanes entre guitarras, túnicas y amplificadores.

"Si vas como público no vas a ver mucho, sería la actitud errónea. Si vas con la mentalidad de ser partícipe en un proceso ritual que mediante ciertas invocaciones va a curvar el tiempo, entonces puedes ver muchas cosas, cosas que nunca antes te habías planteado", afirma Lengua de Carpa sobre sus conciertos. "Incluimos un ritual ancestral donde los presentes podrán escuchar los ecos de otro tiempo. Con ellos, uniremos nuestras mentes de forma colectiva con el objetivo de curvar el tiempo lineal para contemplar a la Diosa Ouróboros", añade su compañero Bar-Gal vía correo electrónico, pues el anonimato sigue siendo una cuestión innegociable para los integrantes de Pylar.

También lo es, ya quedó dicho, su lucha contra el "tiempo lineal". La cual explica, apunta Lengua de Carpa, el hecho de que el disco conste de un solo tema de casi 47 minutos: "No hay motivo alguno por el que debamos dividir la historia que narramos en diferentes pistas. Eso sólo dificultaría la comprensión unitaria de los planteamientos que ofrecemos. A nivel visual y sonoro presentamos diferentes capas simbólicas que tienen sentido percibidas como unidad, no por separado. Una unidad que afecta también al proceso temporal. Una sucesión de pistas sería una concesión evidente al tiempo lineal que combatimos".

La defensa del matriarcado es otra de los elementos centrales en la cosmovisión que propugna Pylar. "Ésta es una cuestión importante para Pylar y para todos, aunque la mayoría no sea consciente de ello. Hay una serie puntos que articulan y explican la actual sociedad en la que vivimos y que deben ser cambiados si de verdad queremos cambiar nuestra realidad social y cultural. De nada sirve intentar cambios políticos y sociales si no operamos en contra de las raíces profundas de la modernidad capitalista: la concepción del tiempo lineal; una visión patriarcal de las relaciones; la inmutabilidad", señala Lengua de Carpa. Bar-Gal añade: "Cuando las instituciones patriarcales sustituyeron a la cultura matriarcal, los antiguos mitos fueron modificados y falseados para justificar el ascenso de la nueva sociedad con sus dioses solares (Cristo es uno de los más recientes de esta estirpe divina). Pylar ha accedido, a través de métodos arcanos e innombrables, al contenido original de esos mitos poéticos, que son patrimonio de todos. Es esencial desvelar esta parte enterrada de la historia para conocer nuestros orígenes y actuar en consecuencia".

Dada la radicalidad -en más de un sentido- de la propuesta, cabe preguntarse cuáles serían las condiciones idóneas para escuchar su música. "Cualquier contexto es bueno siempre que tu voluntad sea la adecuada", dice Lengua de Carpa. "La pregunta que nosotros planteamos es otra: ¿tienes poder para recontextualizar tu entorno sin depender de unas condiciones idóneas? Ningún contexto que pueda ofrecernos el mundo moderno en el que vivimos es el adecuado para vivir la experiencia que planteamos. Por eso lanzamos un desafío al que se acerque a nosotros: recontextualiza tu entorno".

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