El peor tren de borrascas en años deja pérdidas millonarias en Málaga: del campo a las carreteras

Las intensas lluvias han provocado daños y han causado pérdidas y que COAG Andalucía fija el impacto de las pérdidas a nivel andaluz en más de 3.000 millones y la Junta ya estudia el daño en las infraestructuras

‘Leonardo’ deja ya centenares de desalojados en la Serranía de Ronda

Estado de la carretera que une Ronda con Sevilla. / Ayuntamiento de El Gastor

Aún es pronto para conocer el impacto real del peor tren de borrascas en años, pero las primeras previsiones no son nada tranquilizadoras. Las pérdidas son millonarias en la provincia de Málaga tras el paso de Leonardo y Marta. Carreteras completamente destrozadas, algunas con menor daño. Los trenes de alta velocidad, cortados después de que un talud de cinco metros cayese sobre las vías en Álora. El sector turístico, con miedo a que caigan las reservas y se dañe la imagen del sector. Y los ganaderos y agricultores haciendo números por todo lo que no pueden recuperar o ya no ganarán. ¿La única parte positiva? Tras unas lluvias sin precedentes, los equipos de emergencia han trabajado de una manera encomiable y los daños personales son reducidos. El río atmosférico sólo ha dejado una víctima, Carolina, que se tiró al río en Sayalonga para tratar de rescatar a su perro.

Juanma Moreno, presidente de la Junta de Andalucía, ya adelantó este sábado que sólo en infraestructuras se contabilizarán pérdidas por más de 500 millones de euros. Eso, en los primeros cálculos. No todas están en Málaga y a estas habrá que sumar las que no sean de titularidad autonómica, pero ya da un primer avance de hasta qué punto se ha perdido con el paso del río atmosférico. El presupuesto de la Junta deberá alterarse y el presidente ya ha pedido poder usar fondos europeos para la reconstrucción.

En las carreteras, aunque no está en Málaga, la imagen más impactante es la de la carretera que une Ronda con Sevilla. Completamente destrozada. La Dirección General de Tráfico (DGT) informó que, al corte informativo de las 08.00 horas de este domingo en Málaga había 14 vías cerradas. De las autonómicas, permanecen cortadas totalmente seis carreteras en la provincia: la A-366 (Guaro), la A-7286 (Campillos), la A-2300 (Ronda-Montecorto), la A-7202 (Campillos), la A-373 (Cortes de la Frontera) y la A-7156 (Casares).

En cuanto a las provinciales, en la comarca de la Axarquía sigue cortada la MA-3112 (Almáchar), la MA-3102, de A-356 a Colmenar; en la comarca de Ronda continúan cortadas la MA-7402 (Acinipo); la MA-8306 (Benalauría); la MA-8401 (Cortes de la Frontera) y la MA-8302 (Genalguacil). También se ha cortado la MA-8406 (Benalauría paraje Venta la Leche), aunque se permite el paso a vehículos ligeros. En la comarca de Antequera está cortada la MA-6406 (Almargen).

En los ferrocarriles, evidentemente, preocupan las imágenes del desprendimiento de un talud de cinco metros sobre las vías del AVE en Álora. De momento, sin fecha de vuelta, Adif aseguró que mientras persistieran las lluvias se complicaba cuantificar los daños y el alcance de los trabajos necesarios. De momento, Renfe sólo vende billetes a Madrid desde el 1 de marzo. Este domingo, eso sí, se ha recuperado la línea C2 del Cercanías, con lo que tanto esa como la C1 han estado disponibles. El resto (Avant o Media Distancia), siguen suprimidas.

El tejido empresarial, sobre todo el turístico, está temeroso. Aumentan las cancelaciones, las reservas prácticamente se paralizan y la demanda se deteriora sobre todo en el mercado nacional y en el turismo corporativo y MICE. A las consecuencias materiales del accidente de Adamuz se suman, ahora, unas lluvias torrenciales que agravan los problemas de accesibilidad y retrasan la reparación. Con ello, la Federación Andaluza de Hoteles y Alojamientos Turísticos (FAHAT) prevé una caída de ventas cercana al 30% y un serio daño reputacional si no se restablece con urgencia una conectividad ferroviaria fiable y competitiva.

"El impacto económico ya es un hecho cuantificable", clama Javier González de Lara, presidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA) y de Málaga (CEM). Un impacto que no solo es consecuencia del fatídico accidente ferroviario, aduce, sino también de "lo que estaba sucediendo con la línea de alta velocidad" y, en sus palabras, los empresarios venían anunciando hace tiempo. Refiere así "los retrasos constantes, las anomalías, las incertidumbres en determinadas cuestiones en las salidas y los destinos, las llegadas... Es decir, esto no es casualidad, aquí hay un problema básico, fundamental de inversión en infraestructura, de mantenimiento de redes, de mantenimiento de vía".

Las intensas lluvias de las últimas semanas en la provincia de Málaga, especialmente con el paso de la borrasca Leonardo, deja un sabor agridulce en los campos malagueños. El agua hace falta, pero agricultores y ganaderos advierten de pérdidas en el olivar tradicional, los cereales y, aunque con menor impacto, en las explotaciones ganaderas en comarcas como la Serranía de Ronda —zona más afectada—, la Costa del Sol occidental y la zona norte Antequera. Es la cara A y la cara B que representa el secretario general de la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores de Málaga (Asaja), Santiago Sánchez: ‘‘La cara buena es que vemos como nuestros pantanos están acumulando agua. El problema es que muchos ríos se han desbordado, han encharcado zonas de cultivo y no sabemos si podremos sembrar o se tendrán que quedar en barbecho’’.

Hasta la llegada de la borrasca Leonardo, las intensas lluvias han servido para paliar la sequía. ‘‘Ha estado lloviendo en todas las comarcas de Málaga de manera muy buena’’, señala el secretario de Organización de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos de Andalucía (COAG), Antonio Rodríguez. Sin embargo, la intensidad de Leonardo en un corto periodo de tiempo, con especial incidencia en la Serranía de Ronda, han afectado a infraestructuras y caminos, aunque los agricultores y ganaderos no lamentan daños mayores. El secretario provincial de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos de Málaga (UPA Málaga), Francisco Moscoso, añade que las últimas borrascas que han azotado a la provincia no han dado tregua al descanso del campo.

El olivar tradicional es el cultivo más afectado en la provincia, especialmente en la zona norte de la comarca de Antequera en municipios como los Villanueva, Archidona, Cuevas de San Marcos..., apunta Moscoso. ‘‘Hay recogidas un 40% de aceitunas, queda un 60% y de ese 60%, un 80% están en el suelo’’, precisa. Un dato que corrobora Raquel Moreno, agricultora y, además, miembro del Consejo Rector de la Cooperativa de Agricultores de Villanueva del Trabuco. En palabras de la joven, el 90% de los agricultores de su localidad se dedican al olivar y acabarán la campaña más tarde de lo habitual: ‘‘Lo normal es febrero o marzo, pero ellos van a terminar en abril o mayo’’. A ello, hay que añadir que el fruto que ha caído al suelo no estará en las mejores condiciones. ‘‘Muchas se pinchan, otras se las ha llevado el cauce de los ríos, otras estarán enterradas en barro y eso van a ser pérdidas para los agricultores’’. Otras zonas de la comarca, como La Vega, no han tenido pérdidas reseñables al cultivar otro tipo de olivar, según apuntan desde UPA y COAG.

Además, Moscoso precisa que también hay pérdidas en el cereal, ‘‘algunos están muy amarillentos y a otros se les están pudriendo la raíz’’. Mientras tanto, otros frutos como los subtropicales y leñosos se han beneficiado de las últimas precipitaciones, señala Rodríguez. ‘‘La patata no se ha recogido, pero no se esperan muchos daños’’, añade el secretario de Organización de COAG.

Aceitunas del olivar tradicional en el suelo en la zona norte de la comarca de Antequera. / M. H.

En relación con la ganadería, la caprina, la más abundante en la provincia de Málaga, es la más afectada. Según señala el secretario general de Asaja, este tipo de ganado debe de ordeñarse diariamente. Sin embargo, el exceso de agua ha cortado el acceso de muchas de las instalaciones ganaderas e imposibilita la realización de esa tarea: ‘‘La leche se acumula y el camión no puede entrar a retirarla. Esa leche habrá que tirarla. Un perjuicio económico más’’. Rodríguez, de COAG, conoce bien el sector porque, además, es ganadero de caprino. Él, además, señala otro problema: ‘‘Los animales no están acostumbrados a estar tanto tiempo dentro de las instalaciones y estas no están preparadas porque no estamos acostumbrados a este tiempo’’. Esto, según señala el secretario de Organización de COAG, afecta en la producción. Aunque no lamenta inundaciones en las explotaciones.

Ganado dentro de las instalaciones ganaderas. / M. H.

Ahora, según la agricultora de Villanueva del Trabuco, el problema es que los excesos de agua provocan un mal drenaje en los terrenos. Muchos de los ríos que cruzan la provincia, como el Guadalhorce, se han desbordado en algunos puntos de la zona norte de la comarca de Antequera. ‘‘Se crean arroyos, el agua se estanca y se crean unas piscinas permanentes. La tierra no acepta más agua porque no puede’’, añade. Hace años que no se vivía esta situación en Villanueva del Trabuco, desde 2012 cuando hubo inundaciones, apunta Moreno.

Estas organizaciones de agricultores y ganadores todavía no pueden hacer un balance exacto de las pérdidas porque muchos de los trabajadores no han podido acceder a sus terrenos o instalaciones ganaderas. En el caso de la aceituna del olivar tradicional, el secretario provincial de UPA Málaga, asegura que con la caída del fruto al suelo, en lugar de conseguir un aceite de oliva virgen extra, ‘‘tendremos un virgen o uno de una calidad inferior’’. Aunque, COAG Andalucía estima que las pérdidas evaluadas por la Junta del 20% en la producción agraria supone un impacto superior a los 3.000 millones de euros en toda la región, aunque aún es necesario provincializar esos datos.

El mensaje que lanzan estas asociaciones es claro. Seguros asequibles para los agricultores y ganaderos y una ayuda extraordinaria para el olivar tradicional es lo que piden desde UPA Málaga, desde Asaja reivindican la limpieza de ríos y arroyos y la creación de infraestructuras para que ‘‘toda esa agua no vaya al mar’’ y Rodríguez, en representación de COAG, espera que se continúe trabajando en las infraestructuras hídricas que ‘‘nos hacen falta para tener una estabilidad en los riesgos y agua potable’’, además de una ayuda para los agricultores que hayan sufrido destrozos. Por su parte, Moreno desea que los trabajadores puedan volver a la normalidad lo antes posible.

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