Sucesos

La reyerta de Cáseda tuvo su origen en una ruptura matrimonial

  • La disputa entre dos familias de la localidad navarra acabó con la muerte a tiros de tres personas y con la detención de otras tres personas.

Calle de Cáseda en la que ocurrió la reyerta. Calle de Cáseda en la que ocurrió la reyerta.

Calle de Cáseda en la que ocurrió la reyerta.

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Una ruptura matrimonial fue el origen de la reyerta entre dos familias en Cáseda (Navarra) que el domingo acabó con la muerte a tiros de tres personas y con la detención de otras tres personas, un suceso que ha causado una gran conmoción en el pueblo, que ha decretado tres días de luto oficial.

Los fallecidos son un hombre y dos de sus hijos, uno de ellos menor de edad, y los detenidos, igualmente son padre y dos hijos.

"Los motivos que llevaron a esta discusión parece que fueron peleas entre las familias por la ruptura del matrimonio, entre miembros de ambas", ha afirmado la portavoz de la Policía Foral en la comisaria central del cuerpo policial autonómico, donde permanecen detenidos los presuntos autores de los disparos con una escopeta.

La Policía Foral, que lleva la instrucción del atestado junto con la Guardia Civil, ha indicado que la investigación se "está haciendo poco a poco, con todas las garantías legales", como la inspección este miércoles del vehículo en el que huyeron los presuntos autores y ha apuntado que se espera que sean puestos a disposición policial lo antes posible.

Según han relatado, el domingo a las 18:53 SOS Navarra recibió varios avisos de vecinos alertando de una pelea "entre dos familias de etnia gitana" y que "algunos de ellos portaban unas escopetas". Al lugar se enviaron patrullas de la Policía Foral y servicios de ambulancias, que se encontraron tres fallecidos en el suelo.

Los presuntos autores huyeron en un coche

También fueron alertados de la huida de los presuntos autores en un coche y gracias a la "rápida" intervención de agentes de la comisaría de Tafalla "fue posible perseguirles, darles alcance y detenerles" tras una "pequeña persecución".

Ante la tensión generada por lo sucedido, la Policía Foral activó un dispositivo durante la noche en previsión de que pudiera haber altercados, tanto en Cáseda como en Tierra Estella, donde residen los presuntos autores, sin que haya habido "ningún incidente". No obstante se mantienen patrullas en la zona de forma preventiva.

El alcalde de Cáseda, Jesús Esparza, ha agradecido a los familiares de los asesinados "el gran comportamiento que tuvieron en las horas más críticas del suceso" que ha conmocionado a este pequeño pueblo, situado a unos 70 kilómetros de Pamplona.

Luto en la localidad

Banderas a media asta y con crespones negros recuerdan lo sucedido en la localidad, en la que reside el nexo de unión de las dos familias enfrentadas, Julio y Amparo y su hija de 2 años. En la calle Nueva se encuentra la vivienda de esta pareja y frente a ella una casa que recibió varios impactos de posta de la escopeta utilizada en el crimen.

La pared de la vivienda, junto a la puerta de entrada, presenta numerosos impactos, todavía identificados con las marcas amarillas milimetradas de la policía científica y una tubería de PVC está atravesada de parte a parte por tres impactos de posta.

Los vecinos, conmocionados por el dramático desenlace, comentan que al parecer el 9 de septiembre la pareja discutió y el hombre echó de casa a la mujer, que con su hija de 2 años se trasladó a la casa de sus padres en Muniain de la Solana.

Intento de reconciliación

El domingo, según diferentes testimonios recabados, la mujer con su hija regresó a Cáseda en un taxi con intención de reconciliarse y fue seguida en otro vehículo por su padre y sus hermanos, produciéndose posteriormente el enfrentamiento que se saldó con tres fallecidos, miembros de su familia política.

Entre los muertos, un menor, hermano del marido, quien ha sido recordado en el instituto Sierra de Leyre de Sangüesa, donde estudió hasta el año pasado.

Los homenajes y las muestras de dolor continuarán en concentraciones que han convocado diferentes ayuntamientos con los que las víctimas mantenían alguna relación.

La portavoz del Gobierno de Navarra, María Solana, ha mostrado su "preocupación" por este suceso y ha señalado que, de momento, "no hay un detalle que pueda llevarnos a decir que estamos ante un caso" de violencia machista, pese a quien hay que ha apuntado en ese sentido.

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