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Bola para todos

  • Cinco jugadores distintos han sido los máximos anotadores del Unicaja en los cinco primeros partidos

  • La primera tormenta de encuentros deja sensaciones positivas

Jaime Fernández entra a canasta durante el Unicaja-Skyliners. Jaime Fernández entra a canasta durante el Unicaja-Skyliners.

Jaime Fernández entra a canasta durante el Unicaja-Skyliners.

El Unicaja sólo tendrá una tormenta de partidos (cinco en 12 días) como la que ha pasado el inicio de temporada si avanza en los play off de la Eurocup y de la ACB. No sería mala señal, obviamente, que se acumularan partidos. Tras estos cinco encuentros hay una fotografía más clara de la progresión en la que se encuentra el equipo de Luis Casimiro. Y no se intuye borrosa.

El balance tras esta primera prueba de estrés es positivo. Tres victorias, las conseguidas ante Valencia y Fuenlabrada tienen valor alto, y dos derrotas con una estimable imagen en Madrid. Sólo en Vilnius se puede decir que el Unicaja no gustó. Y nunca dejó de competir. No ha habido entrenamientos de calidad en este periodo, pueden aumentar esta semana y al comienzo de la próxima antes de ir a Bar.

Dentro de un estado inicial de construcción de un equipo y de una identidad con un nuevo entrenador, se ven detalles interesantes. El foco ofensivo está repartido. Cinco jugadores distintos han sido los máximos anotadores en los cinco partidos: Alberto Díaz, Lessort, Jaime Fernández, Milosavljevic y Wiltjer. Podrían formar un quinteto en pista perfectamente. Síntoma de reparto de protagonismo en los roles y posiciones. Waczynski, Shermadini, Salin y Roberts han sido también en algún partido el segundo máximo anotador. El único del núcleo de 10 jugadores en el que se está apoyando Casimiro que no ha estado entre los mejores en anotación ha sido Suárez, que a cambio ha sido el mejor reboteador en tres partidos.

Son sólo los primeros compases, pero es la línea que quiere, al menos así lo afirmó, Luis Casimiro. "Los roles del equipo son variables. No los voy a mantener toda la temporada. Depende de la actitud, del rendimiento, del momento de forma... Si todo va bien, quiero roles de minutos parecidos. Puede cambiar la importancia y responsabilidad", señalaba antes de iniciar la competición Casimiro.

Un campo que debe ser deciviso es el rebote. El Unicaja lo ha perdido en las dos derrotas. Lo ganó con solvencia en Fuenlabrada y ante el Skyliners y quedó equilibrado (28-29) en el estreno de Valencia. Tiene más armas para hacer daño el Unicaja cuando puede correr, casi todos son jugadores con condiciones para la ida y la vuelta y para moverse con criterio en campo abierto. Entre los grandes, Wiltjer y Lessort, por ejemplo, llegan rápido a la zona rival y el canadiense es inteligente para moverse sin balón.

La creación de espacios es otro de los puntos en los que trabaja Casimiro. No tiene un talento individual desbordante para el desequilibrio con el bote el equipo (Jaime y Roberts son los más destacados ahí) y puede crecer más con el pase y con la correcta ocupación de espacios ofensivas este Unicaja. La sencillez en los sistemas de Casimiro no implica falta de variedad, al contrario, las combinaciones son múltiples. Defensivamente, el equipo arriesga en las líneas de pase. A Shermadini se le ve, como con Plaza, salir en flashes lejos del aro, algo que Lessort puede hacer con mucha más facilidad por sus condiciones. Hay buenos defensores individuales y se trabaja en el conocimiento colectivo para progresar atrás. Algo que, recalca Casimiro, es esencial para el crecimiento.

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